Arranca el juicio del 'caso Kitchen', con la incógnita de quién dio la orden de 'espiar' a Bárcenas

Si hoy le ha tocado al PP ir al juzgado por presunta corrupción, mañana será el PSOE el que vea como se sientan en el banquillo el exministro José Luis Ábalos y su asesor Koldo García por las comisiones del 'caso Mascarillas'

El exministro de Interior con el PP Jorge Fernández Díaz (i) y su número dos, Francisco Martínez (s), ex secretario de Estado de Seguridad, en el banquillo.
06 de abril de 2026 a las 20:17h

Primera jornada la celebrada hoy en la Audiencia Nacional del llamado 'Caso Kitchen' (cuestiones previas), que se prevé que pueda llegar, sin problemas, al mes de junio. El ministro de Interior en el primer gabinete de Mariano Rajoy, Jorge Fernández Díaz, y Francisco Martínez, secretario de Estado y número 2 del ministerio por entonces, se sientan en el banquillo de los acusados, con una petición de 15 años para exministro por su presunta implicación en este caso. Anticorrupción sostiene que entre 2012 y 2013, desde el propio Ministerio de Interior se auspició un operativo en el que habrían participado el comisario Villarejo y las llamadas 'cloacas policiales' –también conocidas como 'policía patriótica'– con el objetivo de hacerse con documentación de Luis Bárcenas, extesorero del PP, por el hecho de que pudiera ser susceptible de comprometer a altos cargos de partido en la gestión de una presunta caja B, cuya existencia salió a relucir en el pago de la reforma de la sede central, en la calle Génova.

Que se siente todo un ministro de Interior es de por sí noticia de alcance, sobre todo por lo abultado de la petición de 15 años, que se fundamenta en los delitos de encubrimiento, malversación y contra la intimidad. Lo que se juzga, en definitiva, es el presunto espionaje a Bárcenas desarrollado, gestionado y pagado por la cúpula de Interior durante el primer Gobierno de Rajoy. 'Desarrollado', 'gestionado', 'pagado'... reparen los lectores en que no se ha utilizado el verbo 'ordenado', que es una de las claves de este juicio, que no hace falta decir que tiene una fuerte componente política. De probarse los hechos, quedaría por despejar la X de quién dio la orden: ¿fue iniciativa de Fernández o le llegó directamente del presidente Rajoy?

¿Y qué ocurre con el PP como partido? Hay que recordar que María Dolores de Cospedal, en su calidad de secretaria general por entonces, ya estuvo encausada en su día y se archivó (no obstante, está entre las decenas de testigos que van a comparecer), por lo que esta pieza no aborda, al menos no por ahora, responsabilidades más allá del ámbito gubernativo. El PSOE no ha tardado ni un solo día en solicitar que se suspenda el juicio de la Kitchen precisamente por este motivo para "incorporar la conexión política" a la causa o, lo que viene a ser lo mismo, que se investiguen unos audios intervenidos al excomisario Villarejo que entiende que presuntamente implicarían a María Dolores de Cospedal e incluso a su marido, Ignacio López del Hierro "a modo de partícipe a título lucrativo". Por cierto, la defensa del ministro Fernández ha señalado también que entiende que la Audiencia Nacional no es competente para juzgar esta pieza, a lo que se ha sumado el abogado de Villarejo, en un evidente intento de ganar tiempo. 

'Mascarillas', a partir de mañana martes

Coincidiendo con el inicio del juicio, el PP ha hecho declaraciones en las que deja claro que el PP actual no es el de entonces, "igual que el PSOE no es el de Filesa"... pero claro, mañana martes, sin ir más lejos, será al PSOE (hoy por hoy a su entorno, para ser exactos) al que le toque el quinario de verse en el banquillo. se inicia el juicio por el 'caso Mascarillas', que sienta al exministro Ábalos, su asesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama, por el cobro, en total, de unos 6 millones de euros de comisión, procedentes de dos compras de mascarillas durante la pandemia del covid, una para Adif y otra para Puertos del Estado. Aquel dinero supuestamente se troceo para el pago, a su vez, de nuevas comisiones que alcanzarían tanto a Ábalos como a Koldo, y del que provendría el alto nivel de vida exhibido durante años, incluido el pago de alquileres –el famoso piso de la madrileña plaza de España–, viajes, cenas, regalos, etc.

Sobre el autor

Carlos Piedras

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