La última sesión del juicio del caso La Manada, celebrada este martes, sirve para ver cómo los cinco acusados por una supuesta violación múltiple han tomado la palabra y han hecho declaraciones casi idénticas declarándose "inocentes" de los cargos que se les imputan y diciendo que confían en "que se haga justicia". El guardia civil A. M. G. ha sido el único de los imputados en mostrarse arrepentido por uno de los delitos del que se le acusa: "Decir que me arrepiento del hurto del móvil. Pido perdón públicamente y de los demás delitos que se me acusan, soy inocente y confío plenamente en la sala". En la jornada de este lunes las acusaciones han planteado sus conclusiones finales, algo que han hecho este martes las defensas. A diferencia del resto del juicio, estas últimas sesiones son en audiencia pública y, por tanto, están abiertas al público, si bien no se podrán efectuar grabaciones.

La Fiscalía ha sostenido este lunes que los cinco jóvenes acusados de violar a la chica de 18 años en los Sanfermines de 2016 actuaron de forma "conjunta y coordinada", lo que dejó a la denunciante "sometida" y "sin posibilidad de resistencia". Esta es una de las principales conclusiones del Ministerio Fiscal, para quien ha quedado "acreditado" a lo largo del juicio que existió un delito continuado de agresión sexual en todas sus formas. Los hechos "se produjeron sin consentimiento y bajo violencia e intimidación", ha señalado la fiscal Elena Sarasate, para quien "las pruebas son absolutamente contundentes". Por ese motivo ha ratificado su petición de 22 años y diez meses de prisión para cada uno de los acusados. Y por parte de la defensa, que se ha expresado este martes, antes de el juicio quedara visto para sentencia, los vídeos presentados contra los presuntos autores de la violación, en la víctima “no se ve asco, ni dolor, ni sufrimiento”, según recoge El País.

Este lunes la fiscalía afirmó que el grupo actuó de forma organizada mientras la joven denunciante "no sospechaba ni rematadamente lo que estaba pasando". "Cuando los acusados terminaron y consiguieron lo que querían, la dejaron tirada y semidesnuda", ha afirmado la fiscalía. De igual forma, la Fiscalía ha considerado probado que también concurrió un delito contra la intimidad por los vídeos que grabaron los acusados, y que todos ellos son culpables del robo del móvil de la joven porque lo conocieron —y no solo uno, tal y como reconoció uno de ellos—, algo que hicieron para dejarla "indefensa". No obstante, la defensa ha insistido en este segunda jornada que la víctima no se resistió en ningún momento y que las interpretaciones de lo que ocurre en las grabaciones son múltiples. "Llama la atención sobre que está con los ojos cerrados", cuestiona el abogado al tiempo en que dice que "no se pueden realizar felaciones con los ojos abiertos".

Por su parte, la representante del Ministerio Fiscal —que ha dedicado dos horas a la presentación de su informe en la sala— ha señalado que los imputados —que se autodenominaban La Manada— no quisieron preguntar a la joven sobre su consentimiento para las relaciones sexuales cuando pudieron hacerlo —"no se le preguntó y ya está"—, por lo que les ha advertido de que "la ignorancia deliberada" tiene sus consecuencias. "Ha quedado perfectamente acreditado el daño moral y que la víctima ha tenido sufrimiento moral", ha dicho la fiscal, antes de señalar que "la declaración de la víctima cumple todos los requisitos para darle absoluta y totalmente credibilidad". La defensa, por otro lado, ha declarado tal que así: "Mis representados no son modelo de nada; pueden ser hasta unos verdaderos imbéciles, sus conversaciones privadas son de patanes, pero están unidos a sus familias y amigos, son buenos hijos y su imagen ha sido destrozada. No agredieron sexualmente a nadie y no deben estar un día más privados de libertad". También, los abogados de los acusados han argumentando que la víctima se vio presionada por "las campañas de concienciación contra las agresiones sexistas en San Fermín" y que "cada vez es más natural y es factible que a una joven le pueda parecer atractivo mantener una relación así con cinco hombres".

Cómo ocurrieron los hechos, según la Fiscalía

La fiscal ha hecho un relato pormenorizado de cómo ocurrieron los hechos desde que la joven se encontró con los cinco acusados y hasta que estos fueron detenidos. En el recorrido desde la plaza del Castillo hasta el portal de Paulino Caballero señala que "no es cierto que iban en grupo compacto", como decían ellos, sino que primero iba uno con la chica, después otros dos y finalmente otros dos. Para entrar al portal, Elena Sarasate ha relatado que uno de los acusados cogió de la mano a la joven y la lleva hasta el interior del portal y otro de ellos también le ayuda a entrar, "pero ella no sospechó lo que iba a pasar". Según ha continuado, una vez en el interior, en un "pequeño cubículo, ciego y sin salida", ella "entró en pánico, se bloqueó, no tuvo capacidad de pensar ni de reaccionar".

La representante del Ministerio Público ha subrayado que "sí hubo violencia, mínima pero la hubo, agarrándole para introducirla en el portal, tapándole la boca". "En ningún momento hemos dicho que sea una violencia extrema, se utilizó la fuerza mínima necesaria", ha expuesto. Sobre este punto, la fiscal ha señalado que el sitio donde sucedieron los hechos era "muy pequeño" y los "varones la superaban en capacidad física". "No hay ninguna duda de que la intimidación fue gravísima; no tuvo otra posibilidad que someterse". "Hubo superioridad física de los acusados", ha manifestado, para indicar que en aquel lugar, que ha calificado de "ratonera", "no se le podía exigir a la víctima resistencia".

A su juicio, "es absolutamente coherente desde el principio hasta el final la declaración de la denunciante" y ha afirmado que en ella no hay "ningún tipo de contradicción". "Es un testimonio ajustado a la verdad, no hay exageración; no exagera nada de lo que ocurrió", ha manifestado, para añadir que hay "coincidencia" entre la narración de la joven y los vídeos: "Mantuvo una actitud pasiva, de no resistirse, eso es lo que se ve". La fiscal se ha referido a las conversaciones en los audios de los vídeos que grabaron los procesados, en los que "se oyen dos tipos de conversaciones: las que se dirigen entre ellos, que son de colaboración, y las que se dirigen a la víctima, que son imperativas, sin ningún tipo de interactuación". "Todas las conversaciones eran entre varones, ninguna palabra pertenece a la víctima", ha aseverado, para comentar también que "ellos deciden lo que hacen, lo que tiene que hacer la víctima".Poco después fue encontrada en un banco en una calle cerca del portal por una pareja que ha testificado que se encontraba "desconsolada, con un llanto muy amargo". Para la fiscal esta opinión encaja con la valoración de policías, psicólogos y medico forense, que vieron a la joven nerviosa, en estado de shock y asustada. Sobre la declaración de la agente de Policía Municipal que dijo que la joven le comentó en el momento de la denuncia que sabía que le habían grabado los acusados durante los hechos, la fiscal ha indicado que "no va a afectar a la credibilidad del testimonio de la víctima" y que la agente fue "inconcreta". "No dio una explicación razonable", "vamos a pensar que se habría confundido", ha expuesto.

"Si son consentidas las relaciones, ¿por qué le roban el móvil?"

Para rematar su argumento, la fiscal se ha preguntado: "Si son consentidas las relaciones, ¿por qué le roban el móvil? Lo normal hubiera sido intercambiarse los números; pero se lo quitaron con la intención de dejarla en absoluta indefensión". Tras la Fiscalía ha sido el turno del abogado de la joven denunciante, quien ha afirmado que "la declaración de la víctima es clara, precisa y consistente" y ha asegurado que "los hechos objetivos avalan su testimonio". "Los vídeos y los testigos dan total credibilidad a la versión de la chica", ha destacado Miguel Angel Morán. La denunciante, ha incidido Morán, "salió llorando y nerviosa, sin poder hablar", un estado que ha sido ratificado por la pareja que la encontró en un banco de la Avenida Roncesvalles y por los agentes de la Policía Municipal que fueron los primeros en atenderla. Respecto a los siete vídeos, de 96 segundos de duración en total, ha indicado que demuestran que "ella no participa en ningún momento en los actos".

El letrado ha resaltado que el testimonio de la chica "se hizo con total desconocimiento de las pruebas, no hay en la denuncia circunstancias por resentimiento o venganza como intentaron alegar los acusados". "Ellos han intentado probar una versión que es increíble y las contradicciones que tienen corroboran que es falso", ha indicado. "No es lógico pensar que una chica que tiene una vida normal de repente pase a una relación grupal consentida (...) No tiene ni pies ni cabeza", ha recalcado. Morán ha abundado en las contradicciones de los procesados y, sobre el testimonio de los acusados de que la denunciante se lo estaba "pasando bien y tomaba la iniciativa", ha precisado que ni los vídeos ni los audios demuestran esa tesis "en ningún momento". El abogado ha afirmado en la presentación de su informe de conclusiones que los acusados "se impusieron por superioridad física y numérica para provocar intimidación y miedo" en la joven. Por todo ello ha ratificado su petición de 24 años y nueve meses de prisión para cada uno de los cinco acusados.

Acusaciones del Ayuntamiento de Pamplona y del Gobierno navarro

Por su parte, la acusación popular ejercida por el Ayuntamiento de Pamplona ha afirmado que "los hechos son palmarios, la situación no fue buscada por la víctima, que por supuesto se sintió intimidada, y nunca manifestó ningún tipo de consentimiento". Víctor Sarasa, abogado del Ayuntamiento, ha señalado, durante la defensa de su informe de conclusiones en la vista oral del juicio, que la joven denunciante "no creía que entraba a lo que por desgracia sucedió en el portal" de la calle Paulino Caballero. Igualmente, el letrado del Ayuntamiento de Pamplona ha sostenido que "los vídeos y las imágenes son concluyentes y no hay el menor atisbo de voluntariedad por parte de ella", para señalar que el testimonio de la joven denunciante "es veraz y un relato siempre coincidente". La acusación del Ayuntamiento solicita 25 años y nueve meses de prisión para cada uno de los acusados.

Mientras, el abogado de la acusación popular del Gobierno de Navarra, Idelfonso Sebastián, ha otorgado al relato de los cinco acusados por la presunta violación grupal "mínima credibilidad" y ha asegurado en su informe de conclusiones que los hechos juzgados "pueden calificarse de agresión sexual, delito contra la intimidad y robo con fuerza". Por otra parte, Sebastián también ha declarado como asesor jurídico de la acción civil del Servicio Navarro de Salud. Como tal ha reclamado a los cinco acusados que si salen declarados culpables se hagan cargo del coste de la "asistencia sanitaria realizada la mañana del 7 de julio en la denunciante por los hechos enjuiciados". Por ello reclama un total de 1.531,37 euros. Los abogados de la víctima elevan dicha petición de cárcel a 24 años y 9 meses y 250.000 de indemnización y las acusaciones populares, que ejercen el Ayuntamiento de Pamplona y el Gobierno de Navarra, 25 años y seis meses de prisión por delitos continuados de agresión sexual, contra la intimidad y robo con violencia.. Acabado el juicio de este martes, la sentencia está prevista que se conozca el próximo enero.

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