Trump da cinco días más a Irán: ¿negociaciones en marcha o estrategia para ganar tiempo?

La noticia ha sido bien recibida por la economía mundial, con fuertes bajadas del petróleo, aunque Irán niega cualquier contacto y hay voces que estiman que EE.UU solo espera a que lleguen más efectivos a la zona

La estatua de Colón colocada por orden de Trump este lunes en la Casa Blanca.
23 de marzo de 2026 a las 20:23h

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió este lunes por la mañana al hacer dos anuncios inesperados, sobre todo después de que días antes diera exactamente 48 horas a Irán para que cesara en el bloqueo militar del estrecho de Ormuz o, en caso, contrario, arrasaría –dijo– las centrales energéticas de dicho país. Pues bien, Trump señaló que ese ultimátum se pospone en cinco días para facilitar que las negociaciones que habría emprendido con autoridades iraníes lleguen a buen puerto. 

Lo cierto es que durante la jornada se han sucedido declaraciones de todo tipo: hay medios de comunicación que entienden que es posible que Trump, en efecto, haya emprendido negociaciones con autoridades iraníes y otros que lo dudan de manera taxativa.

Entre los primeros, se estima que se ha utilizado la mediación de países como Egipto, Pakistán y Tuquía, que mantienen abiertos canales de comunicación con las dos partes enfrentadas. Incluso, el periódico Jerusalem Post, citando fuentes israelíes, mencionó a dos posibles interlocutores: el portavoz del parlamento iraní y, más probable, un veterano de la política como es el ministro de Asuntos Exteriores de dicho país, Abbas Araghchi.

Eso sí, Trump matizó que el primer acercamiento habría sido de Irán y que no reconoce como autoridad a Motjaba Jamenei, el hijo del anterior dirigente, asesinado en un bombardeo. Por parte de Irán no se han reconocido las negociaciones –ha sido la Guardia Republicana la que ha salido al paso, emitiendo un comunicado–, lo que alienta la duda sobre lo que está contando Trump, que incluso ha dicho que, con toda seguridad, volvería a mantener la misma tarde del lunes nuevos contactos telefónicos con sus interlocutores iraníes.

Tiempo, en clave económica y clave militar  

Frente a quienes ven posible que Trump, en efecto, haya abierto una línea de negociación con Irán pese a las amenazas previas, son multitud los comentaristas y expertos en política internacional que piensan que lo único que busca el presidente americano con este anuncio es ganar tiempo, básicamente por dos motivos: en primer lugar estaría tranquilizar a la economía –nada más hacer ese anuncio el barril de petróleo bajó del orden de 13 dólares (aunque es cierto que luego recuperó parte) y que las bolsas europeas (no había abierto todavía Wall Street), que hasta entonces sufrían fuertes pérdidas por encima del 2%, se dieron inmediatamente la vuelta– y, por otra, esperar a tener más efectivos en la zona antes de seguir adelante con sus planes militares. Hay que recordar que Estados Unidos estaría desplazando otro de sus portaaviones en dirección al Golfo Pérsico y, sobre todo, se ha anunciado la llegada de unos 5.000 marines, que tendrían un papel clave si, finalmente, se decidiera tomar la isla de Jark, que sería una pieza clave para tratar de terminar con el bloqueo del tráfico de petroleros en el estrecho de Ormuz.

De confirmarse dichos contactos y una evolución positiva de los mismos, estaría por ver qué ocurre con el conflicto del Líbano, que cada vez está más claro que es una 'pieza separada'. Israel sigue con sus operaciones militares en el sur de este país con el objeto de debilitar a Hezbolá, el gran aliado de Irán en la zona. Tras la devastación de Gaza, Israel entiende que ha dejado muy debilitado a Hamás, su otro gran enemigo en la zona, y que ahora ha llegado el momento de dar un golpe similar a Hezbolá, aunque tenga un importante coste en vidas civiles. No parece que Estados Unidos pida a Israel que pare las operaciones de castigo que está llevando a cabo en Líbano, entre otras razones porque entiende que se trata de un tema casi de política interior de su aliado.

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Carlos Piedras

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