La ministra de Defensa española, Margarita Robles, ha calificado este jueves de "absolutamente hostil" la actuación del ejército israelí sobre un soldado español retenido el pasado martes en Líbano. Se trataba de un convoy logístico de militares españoles desplegados en la misión de paz de la ONU (Finul), encargado de transportar alimentos y material a soldados indonesios ubicados cerca de la línea fronteriza que separa Líbano e Israel, conocida como "blue line".
Según explicó la ministra en declaraciones a La Sexta, el convoy fue detenido por un grupo de soldados israelíes cuando regresaba de su misión. "Les pidieron todo tipo de documentación, revisaron los vehículos y, en ese contexto, un grupo, con algún dirigente especialmente exaltado, le metió en un vehículo con una violencia evidente", relató Robles sobre la experiencia del sargento retenido.
El militar español fue trasladado a una aldea, donde permaneció privado de libertad en condiciones que la ministra no quiso detallar por "elemental sentido de prudencia", aunque aseguró que "sufrió una situación bastante complicada". La ministra precisó que España elevó de inmediato una protesta formal ante Israel y Naciones Unidas, tras lo cual el soldado fue liberado.
Robles consideró que el incidente constituye una "vulneración absolutamente de todas las normas" y un ataque "clarísimo" a una misión de la ONU "claramente identificada", ya que los convoyes siempre notifican sus desplazamientos. Además, la ministra respondió a comentarios de la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, quien había comparado la retención del militar con retrasos en controles de tráfico, pidiéndole que "no caiga en frivolidades y muestre respeto a las Fuerzas Armadas españolas".
Reclamación ante la ONU
Más allá de la protesta nacional, Robles instó a Naciones Unidas a intervenir y reclamar a Israel que cesen estos actos y los ataques sobre territorio libanés. "Esta invasión que está habiendo de territorio libanés es absolutamente grave, pero [la ONU] tiene la obligación de dar protección a los cascos azules para que no sean objeto de ataques ni de detenciones", subrayó.
En cuanto a la continuidad de la misión Finul, la ministra afirmó que mantiene "una razón de ser muy simbólica", al demostrar la voluntad de paz y resaltar el protagonismo esencial de la ONU en la región. Robles concluyó que, de no estar los cascos azules en Líbano, "la situación hubiera sido mucho más grave".
