El legado de la cañaílla Anne Hidalgo resiste en París aunque ella no será la alcaldesa

Los socialistas mantienen las dos principales ciudades de Francia en las elecciones municipales

El nuevo alcalde de París.
23 de marzo de 2026 a las 08:14h

París y Marsella, las dos principales ciudades de Francia, seguirán bajo control socialista tras las elecciones municipales celebradas este domingo. En ambos casos, los candidatos del Partido Socialista (PS) optaron por no sellar alianzas con La Francia Insumisa (LFI), una estrategia que les permitió consolidarse como un dique frente a las derechas. Por el contrario, otros dirigentes socialistas que sí apostaron por acuerdos con la formación de Jean-Luc Mélenchon obtuvieron resultados más discretos.

En la capital, el nuevo alcalde, Emmanuel Grégoire, reivindicó el papel de la ciudad como bastión frente al avance de la extrema derecha. "París será el corazón de la resistencia contra la extrema derecha", aseguró tras imponerse a la exministra conservadora Rachida Dati, quien contaba con el respaldo explícito de ese espectro político. Grégoire, estrecho colaborador durante años de la alcaldesa saliente Anne Hidalgo, prolongará así el control socialista que se mantiene desde hace 25 años.

El dirigente socialista interpretó su victoria en clave nacional, con la vista puesta en las elecciones presidenciales del próximo año, que calificó de "violentas y cruciales". En ese contexto, denunció lo que considera una convergencia entre la derecha tradicional y la ultraderecha. "Han caído las máscaras y hay que denunciar esas alianzas para ganar unos puntos", afirmó, en un mensaje dirigido a reforzar el posicionamiento del PS en el escenario político francés.

Los pactos

Frente a estos resultados, el balance de los pactos con LFI generó críticas dentro del propio socialismo. El secretario general del PS, Pierre Jouvet, acusó a la formación de Mélenchon de "hacer perder a la izquierda" en feudos tradicionales socialistas y ecologistas. En la misma línea, el expresidente François Hollande calificó los resultados como "un fracaso del enfoque de la dirección del Partido Socialista", mientras que el líder del partido, Olivier Faure, defendió que el PS sigue siendo "el principal de la izquierda francesa" y llamó a una reflexión estratégica.

Desde LFI, sin embargo, la lectura fue distinta. Jean-Luc Mélenchon criticó al PS al asegurar que "el Partido Socialista nos arrastró con él" y defendió el papel de su formación, a la que atribuyó haber "salvado a muchas listas de la vieja izquierda tradicional". Mientras tanto, el partido logró avances en municipios relevantes como Saint-Denis y Roubaix, así como en otras ciudades de áreas metropolitanas, aunque sin alterar el predominio socialista en las principales plazas del país.

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Emilio Cabrera

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