Los equipos de rescate de Indonesia anunciaron este viernes el cierre del operativo de búsqueda del niño desaparecido tras el naufragio de un barco turístico ocurrido el 26 de diciembre en aguas del Parque Nacional de Komodo. La decisión fue comunicada por responsables de la Agencia Nacional de Búsqueda y Rescate (BASARNAS) durante una comparecencia en Labuan Bajo, donde confirmaron que las embarcaciones desplazadas regresaron sin localizar al menor. Las autoridades señalaron que habían peinado las zonas marítimas y costeras donde consideraban posible hallar el cuerpo, sin resultados.
El menor, de 10 años, formaba parte de una familia española de seis integrantes que viajaba a bordo de la embarcación siniestrada. Tres de ellos murieron y dos, una mujer y una niña, fueron rescatadas con vida. El niño que continúa desaparecido es hijo de la superviviente y de una expareja. La familia había viajado recientemente a Indonesia, y se encontraba realizando una excursión turística en el archipiélago de Komodo en el momento del accidente.
Entre las víctimas mortales figuran Fernando Martín, exfutbolista y entrenador del equipo femenino B del Valencia CF, un hijo suyo y una hija de su esposa, Andrea Ortuño. Tanto Ortuño como otra de sus hijas fueron rescatadas tras el naufragio. Según la información difundida por las autoridades y por quienes asisten a la familia, el matrimonio entre Martín y Ortuño se había celebrado poco antes del viaje.
Los equipos de búsqueda explicaron que el operativo activo concluye, pero mantendrán vigilancia adicional por si se produjeran hallazgos fortuitos o surgieran nuevos indicios que permitan localizar al menor. Durante los días posteriores al accidente se desplegaron lanchas rápidas, embarcaciones de apoyo y personal especializado para rastrear amplias zonas del entorno marítimo de la isla de Padar, donde se produjo el hundimiento.
Dos semanas de búsqueda
El naufragio del barco turístico KM Putri Sakinah se registró alrededor de las 20.30 hora local del 26 de diciembre, lo que activó un dispositivo inmediato de rescate. Además de los miembros de la familia española, fueron auxiliados cuatro tripulantes y un guía turístico. El suceso ha generado preocupación entre las autoridades locales, que investigan las circunstancias exactas del accidente y las condiciones en que operaba la embarcación.
La clausura del operativo coincide con el anuncio, realizado el jueves por la Policía de Indonesia, de la apertura de una investigación por un posible delito de negligencia con resultado mortal. Según fuentes policiales, se analiza la actuación del capitán y del jefe de máquinas del barco, quienes podrían enfrentarse a penas de hasta cinco años de prisión si se confirma que hubo fallos operativos que contribuyeron al hundimiento. Las autoridades señalaron que evalúan si existieron deficiencias en la gestión y maniobra de la embarcación que explicaran la tragedia.
