Un padre ha matado a siete de sus hijos en un tiroteo en Estados Unidos, y a otro menor más. El autor ha sido abatido e identificado como Shamar Elkins. La matanza, ocurrida en Shreveport, una ciudad del interior, en el estado de Luisiana, con casi 200.000 habitantes, se ha convertido en el tiroteo más mortífero de Estados Unidos desde 2024.
El ataque se produjo en distintos puntos de la ciudad. Según explicó el portavoz de la policía, Christopher Bordelon, un total de 10 personas fueron baleadas, entre ellas dos mujeres adultas, una de ellas de gravedad. Las víctimas mortales tenían entre 1 y 14 años. “Todos los fallecidos en este caso son menores de edad”. También precisó que la escena del crimen se extiende por tres lugares y que los hechos están aparentemente relacionados con violencia doméstica.
La policía señaló que los tiroteos ocurrieron alrededor de las 05:00 hora local. Los agentes acudieron a una vivienda poco antes de las 06:00 hora local y allí encontraron a los niños. La llamada, según Bordelon, era “de carácter doméstico”. Después del ataque, Elkins robó un vehículo para intentar escapar. Fue durante esa persecución, tras un intercambio de disparos con los agentes, cuando terminó abatido.
Las autoridades no han concretado todavía los motivos del ataque. Elkins tenía problemas de salud mental y había expresado pensamientos suicidas recientemente. Además, se indica que fue veterano y que sirvió durante más de 10 años en el Ejército estadounidense. En fechas recientes había publicado en redes sociales fotografías con sus siete hijos, la última de ellas hacía dos semanas con motivo de la Pascua.
El alcalde, Tom Arcenaux, afirmó que esta era “tal vez la situación más trágica” vivida por la ciudad. Bordelon tampoco ocultó la magnitud del horror: “Esta es una escena de crimen más amplia de lo que hayamos visto jamás aquí”. La investigación sigue abierta y los agentes ya han advertido de su complejidad.



