Exhibición de fuerza del narco en México tras la caída de El Mencho

Las felicitaciones de las autoridades mexicanas y estadounidenses tras la muerte del capo de Jalisco Nueva Generación dejan paso a la dura realidad en la que vive el país debido a los cárteles de la droga

Carreras de pánico y caos en el aeropuerto de Guadalajara (Jalisco).
23 de febrero de 2026 a las 20:34h

La detención y posterior abatimiento de El Mencho, el líder del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), durante su traslado ha derivado en una serie de importantes desórdenes en buena parte de México, lo que da una idea del poder que mantiene el narco. Si la noticia fue saludada el domingo por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y por el subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, como un hecho clave en la lucha contra el narco en la zona y fruto de la cooperación que mantienen ambos países, el paso de las horas y la gravedad de los hechos que han ido sucediéndose hace que crezca la preocupación entre las autoridades mexicanas.

Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, de 56 años de edad, fue detenido el pasado domingo en una localidad a unos 130 kilómetros al sur de Guadalajara, la capital de Jalisco, en una operación de las fuerzas federales mexicanas, que contaron con aporte de inteligencia de distintas agencias de Estados Unidos, a su vez coordinadas. Durante su traslado aéreo, El Mencho murió por causas que no han sido debidamente aclaradas hasta ahora por las autoridades mexicanas. También fallecieron siete sicarios de su 'guardia' personal. 

Si una vez que se dio a conocer la operación tanto la presidenta como el subsecretario Landau se felicitaron por el desarrollo de la misma –Landau habló abiertamente de la cooperación entre ambos países y dijo que era una gran noticia para México, Estados Unidos y para toda América Latina– con el paso de las horas las felicitaciones por la caída de uno de los narcos más buscados del mundo –EE.UU ofrecía 15 millones de dólares por información relevante para su captura y el año pasado había declarado al CJNG como grupo terrorista, responsable de la producción y distribución de buena parte del fentanilo y las miles de muertes que su uso causa– ha dado paso a la preocupación por los graves incidentes que se están viviendo en 16 de los 32 estados del país, sobre todo en Jalisco, Michoacán, Colima, Guerrero, Aguascalientes, Guanajuato y Tamaulipas.

Las autoridades de Estados Unidos, Canadá y España (en el caso español, a través del consulado de Guadalajara, Jalisco) han alertado a sus ciudadanos residentes de que, en la medida de lo posible permanezcan en sus casas. La embajada española también ha pedido que se evite la entrada en México desde Estados Unidos por los pasos de Reynosa (Tamaulipas) y Tijuana (Baja California).

Tras el Chapo Guzmán

Se han quemado cientos de vehículos que se han cruzado en las carreteras, pero lo más llamativo, sin duda, son los problemas que se están produciendo en los aeropuertos. Las imágenes de lo ocurrido en el de Guadalajara son muy graves, con escenas de pánico y auténtico caos, aunque hay que tener en cuenta que las autoridades mexicanas afirman que parte de los contenidos que circulan por las redes sociales (sobre todo los incendios) son falsos e incluso han sido creados a partir de Inteligencia Artificial. En cualquier caso, en el estado de Jalisco está activado el 'código rojo' de alerta. En el aeropuerto de Puerto Vallarta, una de las ciudades más turísticas del país, con más de medio millón de habitantes, se han suspendido casi todos los vuelos.

En definitiva, la gravedad de los incidentes ha venido a oscurecer la detención de El Mencho, y ha dejado claro que el narcotráfico sigue gozando de una gran fuerza, que es capaz de desatar una ola de violencia sin precedentes y plantar cara al Estado. Tras la extraditación del Chapo Guzmán a Estados Unidos, en 2017, El Mencho se fue convirtiendo en la figura predominante del narco en México, de manera paralela a cómo el cártel Jalisco Nueva Generación, especialmente violento, fue restando poder al de Sinaloa, entonces predominante. Incluso habrá que ver a partir de ahora cómo se reorganiza el negocio tras su muerte, si habrá una nueva guerra entre los distintos cárteles.

Sobre el autor

Carlos Piedras

Ver biografía