Guerra en Málaga: el PP coloca en Diputación a un tránsfuga de Cs para no perder la alcaldía

Cassá, candidato en 2019, cobrará de Diputación y podría tener tareas ejecutivas municipales también, mientras que Marín rechina y la oposición lo califica de "indecencia"

Inés Arrimadas. con Juan Cassá meses atrás. FOTO: Cs
Inés Arrimadas. con Juan Cassá meses atrás. FOTO: Cs

La salida de Juan Cassá de Cs, líder municipal en la ciudad de Málaga, fue toda una bomba en la política malagueña, feudo histórico de Francisco de la Torre, el alcalde de mayor edad de entre las grandes ciudades del país. La razón de Cassá fue las discrepancias con el proyecto político de Inés Arrimadas desde la salida de Albert Rivera. En el fondo, Cassá era un díscolo que repitió como candidato sin el apoyo de los suyos.

Málaga es para las formaciones conservadoras andaluzas su capital. Lo es porque cosecha desde hace años mejores resultados que en Sevilla, por ejemplo. Malagueños son tres pilares de la actual Junta: el presidente, Moreno Bonilla; el hombre para todo, Elías Bendodo, quien iba a ser el delfín de De la Torre, salvo por el detalle de que el alcalde quería seguir siéndolo a sus años; o Javier Imbroda, el hombre fuerte de Cs que también trabajó para el PP en el Ayuntamiento.

De la Torre es un símbolo para el PP. Popular hasta la médula, y popular entre su gente, con fama de gestor y hombre tranquilo. Prometió una transformación urbanística y la consiguió, y sigue prometiendo obras que modernicen la ciudad. En las últimas elecciones municipales, de tantas incógnitas, solo el mal resultado de Cs le permitió continuar en la alcaldía, que pudo haber perdido por un puñado de votos. El equilibrado triunfo se rompía matemáticamente con la salida de Juan Cassá, que una vez abandonó Cs buscaba pareja de baile en el pleno, pues no dejó el acta. Llegó a plantearse un guiño al PSOE para hacer alcalde a Dani Pérez, apoyando paradójicamente a la izquierda por salir de Cs porque éste se estaba acercando al PSOE.

En el PP lo han visto claro: había que abrochar a Juan Cassá. "El problema es que si no hay una estabilidad en el acuerdo de Cassá el pacto de PP y Cs no nos sirve", dijo De la Torre, que pidió uno nuevi: "De eso se van a tener que dar cuenta los dirigentes de Cs y lo normal y lo lógico es buscar soluciones en la línea que nosotros hemos planteado". Pero no fue en el Ayuntamiento, sino a unos centenares de metros, en Diputación, donde se resolvió todo.

Los populares han nombrado a Cassá portavoz del ente provincial sin tareas ejecutivas. Esto ha cabreado mucho a Cs. "Cassá no puede formar parte de ningún gobierno de ninguna administración y menos donde gobierne también Cs", dijeron desde Cs.  "No voy a compartir gobierno con un tránsfuga, y de ahí ya veremos las consecuencias", dijo Noelia Losada, portavoz de Cs en el Ayuntamiento tras la salida.

En un pleno de Diputación pedido de forma extraordinaria, la oposición señaló que era la sesión de "la indecencia, no por el fondo sino también y mucho por la forma" que se realiza "para asignar un sueldo a una persona mientras el resto de malagueños lo están pasando atrozmente mal con una pandemia que es en lo único que están preocupados".

La pelea llega a la Junta: nuevo desencuentro entre Cs y PP

El vicepresdiente andaluz, Juan Marín, ya ha amagado con retirar su apoyo al PP en tanto Cassá forme de gobiernos.  "Cassá es un tránsfuga y no puede formar parte, en este caso, de los gobiernos, si lo hace, a partir de ese momento nuestra formación tendrá que tomar sus decisiones". Los populares se agarran a que no tendrá tareas ejecutivas y que sin Cassá no hay ayuntamiento de Málaga.

"No se incorpora al Gobierno de la Diputación, se ha mantenido en el Gobierno de la Diputación, que es un tema muy distinto", señala el portavoz andaluz y popular malagueño Elías Bendodo. Sobre la nueva responsabilidad de Cassá, como diputado de Relaciones Institucionales, indicó que "va a aportar, seguro, con su experiencia y buen hacer, al día a día del Gobierno provincial, sin ninguna duda".

Por ahora, Marín dice que este desacuerdo en Málaga no les pone en guerra en Andalucía. "A nosotros los andaluces nos dijeron que querían un cambio después de 37 años de gobierno socialista y el PP y Cs a nivel de Andalucía cerramos un acuerdo, encapsulamos ante muchas situaciones que se han producido a lo largo de un año y medio y las que se van a ir produciendo y nos centramos en nuestro trabajo", asegura.

La nueva normalidad en Mákaga será que Cassá sostenga con sus votos los acuerdos a los que lleguen PP y Cs, tanto en el Ayuntamiento como en Diputación. Si no, un nuevo giro podría cambiar los colores políticos. El PSOE no ha trabajado a destajo para conseguir el apoyo del tránsfuga. Se abrió a su apoyo, pero quien finalmente ha comprado su voluntad, y presume de ello, es el PP.

Todo, porque una vez que premia a Cassá en Diputación con un crgo a medida, sin tareas ejecutivas pero sí con salario, De la Torre ya amaga con darle un cargo municipal. Eso "dependerá" de cómo vayan las operaciones, "nunca será en unos términos de dedicación plena y total en su tarea" aludiendo a que habría "una cierta incompatibilidad" con la dedicación que pueda tener en la Diputación, "pero iremos en una dirección muy convergente".

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