El Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) ha hecho pública la nueva normativa que regirá la Bolsa Única para la cobertura temporal de puestos de personal laboral en la Administración autonómica.
Este reglamento, fruto de un consenso unánime con las organizaciones sindicales presentes en la Comisión del VI Convenio (UGT, CCOO, CSIF y USTEA), introduce modificaciones sustanciales con el objetivo primordial de optimizar la gestión y reducir la precariedad laboral en el sector público andaluz. La medida más destacada y de mayor impacto para los aspirantes es la exigencia de haber participado en el último proceso selectivo convocado para la categoría profesional a la que se desee optar.
El texto recién aprobado, que reemplaza al anterior de 2018, se alinea con la legislación estatal y autonómica más reciente, orientada a disminuir la tasa de temporalidad en el empleo público por debajo del 8%. Esta meta responde a las directrices europeas que buscan corregir el elevado índice de contratación temporal en las administraciones.
Novedades clave del nuevo reglamento
La principal innovación radica en la condición de acceso: será imprescindible haber concurrido al último proceso selectivo de la categoría correspondiente para poder formar parte de la Bolsa. Esta medida busca vincular directamente la participación en las oposiciones con la posibilidad de acceder a un puesto temporal, fomentando así la estabilidad y la meritocracia.
Además, la composición de la Bolsa Única se ajustará a un criterio más preciso. Estará integrada por un número de candidatos equivalente al doble de la media de las contrataciones temporales efectuadas para cada categoría y provincia durante los dos años previos. Esta medida busca dimensionar la Bolsa de manera más eficiente, evitando listados excesivamente largos que ralentizaban los procesos de gestión y llamamiento.
Proceso de selección y constitución de la bolsa
Los aspirantes que no obtengan plaza en un proceso selectivo, pero deseen optar a contrataciones temporales, pasarán a formar parte de un Censo de Personas Inscritas en el proceso de selección temporal. En este censo, los candidatos se ordenarán según la puntuación obtenida en la fase de oposición y la autovaloración de sus méritos. Sin embargo, la baremación oficial de los méritos (es decir, la revisión y validación de la puntuación autoasignada) se realizará únicamente hasta el número de personas que se estime necesario para cubrir las necesidades de contratación temporal hasta la publicación de la siguiente Oferta de Empleo Público (OEP).
La Bolsa propiamente dicha estará compuesta por los inscritos en este censo con las puntuaciones más elevadas, hasta alcanzar la cifra preestablecida. En caso de que la Bolsa se agote antes de la siguiente OEP, los llamamientos continuarán realizándose con el resto de integrantes del censo, siguiendo el orden de puntuación. Este sistema pretende optimizar los recursos administrativos y acelerar la cobertura de puestos.
Agilización y flexibilidad para los aspirantes
Una de las ventajas directas de este nuevo sistema es la agilización en la publicación de los listados definitivos de los integrantes de las bolsas. Al reducir el volumen de personas a baremar oficialmente, se espera una notable disminución en los tiempos de gestión. Como referencia, las bolsas anteriores, convocadas en 2019 y no vinculadas a procesos selectivos, recibieron 550.000 solicitudes para 41 categorías, de las cuales 327.000 fueron admitidas (correspondientes a 178.801 individuos únicos), lo que implicó un ingente trabajo de baremación y un proceso prolongado para la cobertura de plazas temporales.
El nuevo reglamento también otorga mayor autonomía a los aspirantes. Ahora podrán seleccionar no solo las provincias en las que desean figurar, sino también las localidades específicas y los tipos de contratos temporales para los que quieren ser llamados. Esto incluye la cobertura de vacantes, sustituciones o programas específicos y necesidades estacionales, permitiendo una mayor adaptación a las preferencias y disponibilidad de cada candidato.
Otra novedad significativa es la posibilidad de que los integrantes de las Bolsas soliciten una suspensión temporal de su participación por un periodo mínimo de cuatro meses. Esta opción, inexistente hasta ahora, permite a los candidatos pausar su disponibilidad sin que ello afecte sus derechos ni su posición en la lista, ofreciendo una mayor flexibilidad ante situaciones personales o laborales sobrevenidas.
Plazo para actualizar preferencias
La Junta de Andalucía ha anunciado que, en un plazo máximo de tres meses desde la publicación del reglamento, se abrirá un periodo para que los actuales miembros de las bolsas puedan actualizar sus preferencias (localidades, tipos de contrato), pero no sus méritos.
Este proceso permitirá depurar los listados existentes hasta que se constituyan las nuevas bolsas, las cuales, a partir de ahora, estarán intrínsecamente ligadas a la participación en los procesos selectivos correspondientes. Es crucial que los interesados estén atentos a esta convocatoria para asegurar su correcta inclusión y preferencias en los futuros llamamientos.


