¿Quedarse el viernes trabajando desde casa? La medida que la Unión Europea quiere para que gastemos menos en esta crisis

La presidenta de la Comisión, Ursula Von der Leyen, cree necesario imponer en todo el continente medidas para facilitar la vida a la gente

El Parlamento europeo, en una imagen de archivo.
15 de abril de 2026 a las 16:52h

La Unión Europea ultima un paquete de medidas con para amortiguar el golpe que ya se deja sentir en la factura de la luz, el gas y los combustibles por el conflicto contra Irán, atribuido en el texto a la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel, y por el cierre del estrecho de Ormuz. Y por el momento crisis ha supuesto ya más de 22.000 millones de euros para los europeos en importaciones fósiles. 

La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, presentará la próxima semana este conjunto de propuestas a los líderes de los 27 Estados miembros. El borrador, adelantado por El País, contempla medidas de aplicación rápida y otras con un alcance más a medio plazo.

Entre las iniciativas, Bruselas plantea pedir a las empresas que implanten, cuando sea posible, al menos un día de teletrabajo obligatorio a la semana. Podría ser los viernes, día en que muchas empresas reaizan la jornada intensiva para no tener que operar por la tarde. O incluso hacerlo rotatorio para la plantilla, siendo un día diferente para cada uno.

También propone cerrar edificios públicos siempre que se pueda y abaratar el transporte público, o incluso hacerlo gratuito para determinados colectivos. El objetivo es aliviar de forma inmediata tanto el gasto energético como la presión sobre los consumidores.

El plan también pone el foco en los hogares vulnerables. Entre las medidas que se barajan figuran la emisión de vales de energía, la introducción o prórroga de precios regulados temporales para hogares con bajos ingresos energéticos y reducciones totales o parciales de los impuestos especiales sobre la electricidad para estos consumidores. Además, Bruselas plantea una prohibición temporal de los cortes de suministro eléctrico para evitar desconexiones, algo que el texto recuerda que España ya ha aplicado en su decreto anticrisis aprobado en marzo.

Asimismo, Von der Leyen contempla avanzar hacia un sistema energético limpio, abundante, nacional, seguro y asequible no es solo una cuestión medioambiental, sino también económica, competitiva y estratégica. Por ello propone incentivos fiscales, apoyo financiero y fórmulas como el arrendamiento social para que los hogares vulnerables puedan instalar con rapidez bombas de calor, baterías recargables, paneles fotovoltaicos y ventanas de alto rendimiento. También plantea tarifas sociales y más subvenciones para sustituir rápidamente las calderas de combustibles fósiles.

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Pablo Fdez. Quintanilla

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