La situación que vive Oriente Medio está atacando a los bolsillos cada vez más. Y es que este martes puede comprobarse cómo la subida de precios se ha generalizado y alcanzado un pico que no se veía desde la Guerra de Ucrania: la barrera psicológica de los dos euros.
Y es que hace más de una semana que en estacios de servicio de carreteras estaban a dos euros. Estos establecimientos, por su posición, suelen cobrar unos céntimos más por cada litro, por estar disponibles a menudo las 24 horas, porque se hace una inversión para estar en un lugar donde no llegan otras, etc. Por lo que sea, pero siempre son más caras.
Ahora, son gasolineras de ciudad, las de principales marcas, las que cobran ya los dos euros en versión de diésel premium, que son a menudo unos 10 céntimos más caro que el diésel general, pero que es el empleado por muchos conductores que entienden que cuidan mejor su motor.
El diésel ultimate de BP en ciudad ha llegado a los 1,999 euros en Jerez, es decir, a una décima parte de un céntimo para los dos euros, es decir, que está ya a dos eros. En Moeve, antigua Cepsa, está en 1,975, es decir, a dos céntimos y medio de los dos euros, es decir, redondeando, ya en los dos euros.
Lo peor no es eso, sino que el combustible más habitual, la gasolina de 95, está a punto de llegar a los 1,80 euros: 1,769 en una ubicacion y 1,789 en la otra.
Ahora, lo que está por verse en el corto plazo es que llegue a la cesta de la compra. El viernes se anunciarán medidas del Gobierno central para contener la previsible inflación que va a encarecer el transporte y por tanto el coste final de los productos. Esa será la consecuencia de corto plazo: en el largo, cuando se repercutan los costes de producción, será más.
Solo si baja rápidamente el coste podrá diluirse ese efecto. Los esfuerzos no llegan en el Estrecho de Ormuz porque los aliados de Irán mantienen un bloqueo en un paso clave para el 20% del combustible mundial. Al incrementarse la escasez de producto, el precio sube al instante. Más allá de que se acuse a las compañías de especular en el corto plazo, lo cierto es que el acceso a los mercados del crudo no tarda en hacerse notar.
