Ganas de jarana en una plaza de El Puerto que tiene su plan B para resucitar: “Ahora hay más ambiente”

Tres jóvenes emprendedores apuestan por abrir sus respectivos negocios, una vinoteca bar y un local con torres gigantes de cerveza, en la plaza de Cristóbal Colón, zona que rescatan del olvido para ampliar la ratio del ocio en la ciudad

Un grupo de amigos en la terraza de Plan B en la plaza de Cristóbal Colón de El Puerto.
Un grupo de amigos en la terraza de Plan B en la plaza de Cristóbal Colón de El Puerto. MANU GARCÍA

Dicen los antiguos que allí se rodaron películas y que, en otros tiempos, presumía de una intensa actividad comercial por su cercanía al muelle. La plaza de Cristóbal Colón de El Puerto, a escasos metros del río, se conocía popularmente como la Cuesta del Carbón porque acumulaba este artículo utilizado como combustible para los barcos. El recoveco del casco antiguo conserva los azulejos dedicados al descubridor de América, almirante que dio nombre a este rincón de la calle Micaela Aramburu en 1938.

Sus muros, además de caer en las garras del vandalismo en algunas ocasiones, han presenciado la evolución de este enclave donde resonaban las partituras de la banda de música Maestro de Dueñas o los acordes de cualquier grupo emergente del momento. Desde Destroyed, a los Stuns, pasando por Psicoatípico. La plaza acogía manifestaciones artísticas que llenaban de vida la zona.

Hace unos años, su ambiente se esfumó. La oscuridad y el silencio se apoderaron del espacio por el que todo el mundo pasaba, pero nadie paraba. Un fugaz Cuboking y algún que otro bareto intentaban sacarle partido. Solo sobrevivió el Maxtur Bar, un establecimiento de tapas caseras y copeo aún en escena.

Equipo de Plan B.
Equipo de Plan B.  MANU GARCÍA

Pese a los contratiempos de la pandemia, 2021 ha traído consigo el renacer de la plazoleta adornada con pequeños arriates y grandes palmeras. Los culpables son dos jóvenes emprendedores que han apostado por un ‘Plan B’ y le han dado paso a la ‘Jarana’ ausente hasta ahora.

Hay buen rollo en Plan B. Se nota que es fin de semana en este establecimiento que dio el pistoletazo de salida hace un mes. “El local llevaba 4 años sin actividad, siempre me llamó la atención por la situación que tenía y por la plaza tan bonita que tiene al lado”, dice David Martínez, gallego afincado en El Puerto –“llevo aquí muchos años”- que le ha dado un giro a la esquina.

Tras regentar otro pub en el foco del ocio nocturno portuense, el hostelero de 34 años se lanza con este proyecto que ha calado en la juventud. “Lo inauguramos justo el sábado que finalizaba el estado de alarma”, comenta. Con un futbolín y un columpio colgado del techo, el negocio “es un sitio vivo y dinámico, muy Instagram” que rebosa de toques modernos. En su amplia terraza apenas queda una mesa libre. “Llenamos todos los días, es algo que nos ha sorprendido mucho”, añade David, que destaca la seguridad en el exterior.

David Martínez preparando una torre de cerveza.
David Martínez preparando una torre de cerveza. MANU GARCÍA

Su atractivo reside en unas enormes torres de cerveza o rebujito de lo más llamativas. Un invento pionero en la provincia de Cádiz que, según explica, “lo vi en algunos sitios de Sevilla, un amigo me lo enseñó en Granada y aposté por ello aquí”.  

“La plaza no estaba explotada, realmente estaba vacía”

En una de las mesas, un grupo de amigos se reparten los 3 litros de cerveza fresquita que contiene la torre, diseñada con un sistema de refrigeración. Mientras, otros prueban algunas de las 20 referencias cerveceras especiales de la carta. De autor, envejecidas en barrica, lupuladas, IPAS, sin gluten, internacionales “para satisfacer los gustos de los clientes más exigentes”.

A la reina del lugar se suman los combinados y los vinos. Además, David tiene otras sorpresas en mente de cara al verano. Su idea es ampliar la variedad “de una forma muy vistosa”, dice entusiasmado. Y para cuando el hambre voraz apriete tras “unas copillas”, el local ofrece cocina casera temática, pizzas artesanas, hamburguesas y montaditos al estilo foodtruck.

Varias personas beben cerveza de la torre en la terraza de Plan B.
Varias personas beben cerveza de la torre en la terraza de Plan B.  MANU GARCÍA
David y su equipo en el interior del local.
David y su equipo en el interior del local.  MANU GARCÍA

Nace como “un plan alternativo” al punto neurálgico de El Puerto, desde siempre concentrado en dos o tres callejuelas. David, muy unido a su equipo, cuenta que bautizó al negocio con este nombre con el fin de darle una segunda vida. “La plaza no estaba explotada, realmente estaba vacía y la gente no tenía costumbre de venir”, señala.

Empieza a anochecer y ya se palpa el ambiente. Al otro lado de la plaza, en la calle Micaela Aramburu, huele a ‘Jarana’ al compás de una rumba. “La gente va a seguir yendo a Misericordia y a Luna, pero antes esperabas a coger una mesa porque no había otra opción, y ahora puedes moverte”. Habla el portuense Alfonso Bello, de 28 años, que también se ha lanzado a la aventura tras inaugurar hace dos semanas una vinoteca bar junto a su socio David Quintero, de 27.

“Hemos visto que se está ampliando la ratio, el ambiente está más descentralizado”, comenta apoyado en la barra de un coqueto local donde había una tasca.  Ambos llevaban cerca de una década trabajando en el mundo del ocio nocturno y siempre habían tenido el gusanillo de montar algo propio.

El portuense Alfonso, en Jarana con su vermut casero.
El portuense Alfonso, en Jarana con su vermut casero. MANU GARCÍA

“Cogimos el local 5 minutos después de que el propietario lo colgara en internet, en cuestión de dos semanas lo montamos y abrimos”, cuenta a lavozdelsur.es. El 10 de junio comenzó su andadura llevando por bandera los vinos, su pasión y su profesión. Alfonso es técnico superior en vitivinicultura y está encantado de poder aplicar sus conocimientos en este espacio que busca ser “un punto de encuentro” inspirado en las tabernas con solera. “Nos gusta mucho ir a Jerez de tabancos, a sitios con pureza y esencia”, confiesa mientras sirve una copa de fino coquinero.

“Ahora el ambiente está más descentralizado”

En sus estantes se observan botellas de bodegas comunes y otras más desconocidas. El portuense pretende “poner en valor los vinos de la tierra de Cádiz, aquí tenemos casi todas las referencias”. Además, se atreve con elaboraciones propias como un vermut casero preparado con una base de vino blanco y caramelo fundido que se quedó a medio hacer por el covid.

El portuense atiende a dos clientas de la terraza.
El portuense atiende a dos clientas de la terraza.  MANU GARCÍA
Alfonso prepara una copa de vino fino en la barra.
Alfonso prepara una copa de vino fino en la barra.  MANU GARCÍA

En cada rincón del bar hay un pedacito de su ciudad. Una fotografía de la entrañable Charo la de los churros y el palio de la hermandad de la Soledad -de la que es hermano- adorna la pared junto a la Virgen de los Milagros, patrona del municipio. Tampoco faltan alusiones a los vinos y los ratones bodegueros que se embriagan a sorbos. “Mucha bodega, le estábamos dando un toque muy serio con la decoración y dijimos, vamos a desenfadarlo un poco”, expresa. Por eso le pusieron Jarana, en homenaje a los buenos ratos que desean que el público pase en el local.

El negocio ya tiene en marcha su parte de bar y, en invierno, desarrollará la vinoteca con botellas a la venta para regalos. También planean organizar catas con vinos y maridajes. Los emprendedores desean ser un lugar de referencia desde esta zona que renace tras años de olvido. Alfonso se percató del potencial que tenía esta plaza, cuando le tocó organizar una fiesta destinada a la recaudación de fondos para el Convento de las Concepcionistas. “Estuvimos buscando muchos sitios y el que más nos gustó fue este, realmente se llenó, me di cuenta de que estaba sin explotar y era una mina de oro, recaudamos un montón de dinero”, expone el joven durante la conversación.

Un brindis en Jarana, en la calle Micaela Aramburu.
Un brindis en Jarana, en la calle Micaela Aramburu.  MANU GARCÍA

En la plaza de Cristóbal Colón ahora hay movimiento. Las nuevas propuestas hosteleras despiertan curiosidad y van más allá. Plan B y Maxtur Bar trabajan codo a codo para organizar un ciclo de teatro de improvisación, una inyección de cultura que nunca viene mal.

Acaba de desenmascararse toda España, la temporada estival está recién estrenada y con prudencia, la ciudad se prepara para los próximos meses. Los jóvenes se animan en un atisbo de recuperación económica. “Creo que El Puerto este verano va a ser un sitio potente”, augura Alfonso.

Si has llegado hasta aquí y te gusta nuestro trabajo, apoya lavozdelsur.es, periodismo libre, independiente y en andaluz.

Comentarios

No hay comentarios ¿Te animas?

Ahora en portada
Lo más leído