El campo andaluz vuelve a estar en el punto de mira de la crisis internacional. La organización agraria COAG Andalucía ha alertado de que la escalada bélica en Oriente Medio y el conflicto en Irán ya está teniendo consecuencias directas para los agricultores, con subidas rápidas en el precio del gasóleo agrícola y de los fertilizantes que amenazan con encarecer aún más los costes de producción. Desde la organización denuncian que estas tensiones internacionales están siendo utilizadas como excusa para incrementos injustificados en los insumos agrícolas, lo que convierte al sector agrario en “rehén de los especuladores de la guerra”. “El campo andaluz vuelve a rehén de los especuladores de la guerra, soportando el impacto de crisis que ocurren a miles de kilómetros, que terminamos pagando aquí con gasóleo más caro, fertilizantes más caros y, en general, costes de producción que no paran de subir”, ha advertido Juan Luis Ávila, secretario general de COAG Andalucía.
Uno de los ejemplos más claros es la urea, uno de los fertilizantes más utilizados en la agricultura. Según el análisis técnico de COAG Andalucía, su precio ha experimentado un incremento de 100 euros por tonelada en solo unos días, alcanzando los 600 euros por tonelada, lo que supone una subida cercana al 30%. La evolución de los precios refleja la rapidez de este aumento. El 27 de febrero la urea cotizaba en 484 dólares por tonelada, el 2 de marzo, tras el inicio del conflicto, subió a 522 dólares, y el 4 de marzo ya alcanzaba 597 dólares, con contratos cerrados por encima de los 600 dólares. Los analistas incluso advierten de que, si el suministro se interrumpe, podría llegar a 900 dólares.
El mercado energético también muestra señales de tensión. El barril de Brent ha rozado los 85 dólares, impulsado por compras masivas ante el temor de que se cierre el Estrecho de Ormuz, una ruta estratégica por la que circula aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial y casi la mitad de la urea. Ante esta situación, COAG Andalucía reclama al Gobierno de España y a la Unión Europea que refuercen la vigilancia para evitar subidas coordinadas y abusivas en los precios de los insumos agrícolas.
“Exigimos vigilancia activa del Gobierno y de la UE para detectar y frenar subidas injustificadas y coordinadas”, ha señalado Ávila, que advierte de que el sector podría enfrentarse a una nueva escalada de costes similar a la vivida tras la guerra de Ucrania, cuando la energía y los fertilizantes golpearon duramente a miles de explotaciones. Mientras tanto, la organización recomienda a los agricultores “no entrar en situación de pánico” y limitar las compras a lo estrictamente necesario, para evitar alimentar la especulación en los mercados.



