Así es ser sospechoso de covid en Andalucía: teléfonos que nadie coge durante horas y respuestas a menudo incoherentes

Varias fuentes cuentan anónimamente que la falta de medios y la falta de seguimiento de protocolo provocan muchas dudas. "Muchos sanitarios llevamos tiempo con la idea de que hay más casos de los que dan a conocer públicamente"

Una profesional de Urgencias del Hospital Virgen Macarena de Sevilla, durante la pandemia. FOTO: SAS
Una profesional de Urgencias del Hospital Virgen Macarena de Sevilla, durante la pandemia. FOTO: SAS

En las próximas líneas se relata una sucesión de hechos contados de forma anónima, por la imposibilidad manifiesta de ofrecer el nombre de los sanitarios involucrados. No responden éstos a la actitud demostrada por tantos y tantos profesionales durante la pandemia de covid ni se les responsabiliza, pero sí muestra que, a menudo, no se están respetando los protocolos hechos públicos. Los principales hechos no discurren en la provincia de Cádiz.

El pasado lunes 6 de julio, el empleado de una empresa, A., comienza a sentirse mal. Siente dolor en la espalda y la temperatura algo más alta de lo habitual. Nada grave. Al hacer saber que no estaba al 100%, otros compañeros cuentan que tienen algún síntoma. Resulta que los hay que sí han estado en contacto con personas que han dado positivo.

Las llamadas a Salud Responde y al teléfono específico para el coronavirus se suceden. "No es ninguna mentira, se sabe, Salud Responde no está respondiendo", explica una de las múltiples fuentes sanitarias consultadas. Varias informaciones durante los peores días de confinamiento alertaron de ello. Pero no a comienzos de julio. Fuentes de la Consejería de la Sanidad reconocen que en un momento dado pueden producirse falta de cobertura a todas las llamadas, pero que no es general. Algunos sindicalistas del sector reafirman ello: "En julio siguen esos problemas, no han reforzado en la medida que hay una pandemia".

Ni a los profesionales al teléfono, ni a los auxiliares de centros de salud. Varias personas con las que entra en contacto el trabajador, A., tienen los mismos problemas. La empresa hace pruebas rápidas, con disparidad de resultados. Una persona busca confirmación por PCR, como le indican en la empresa, pero no consigue contactar con nadie. Otra persona consigue que se la hagan. Al final, A., dará negativo.

Una de las personas con las que mantuvo contacto se aísla en casa cuando comienza todo. Convive con personas de riesgo, mayores. A la vista de que a A. le van a hacer las pruebas, ha tenido un posible contacto y no se encuentra bien, con síntomas compatibles, decide llamar a su trabajo a comienzos de la semana. El próximo día que le toque ir a trabajar, no irá. En su empresa agradecen la comunicación. Llama a Salud Responde. Tras varias horas, durante la mañana, consigue que le cojan el teléfono. Le dicen que llame a su centro de salud. Ese día no consigue que le atiendan. Vuelve a intentarlo la mañana siguiente. Por fin, hablará con su médico de cabecera asignada.

En la citada conversación telefónica, cuando aún no se conocen los resultados de A. (media una caída inesperada de los servidores de información de la atención primaria del SAS) se le dice que no debiera haberse aislado. "Si no trabajas tú, quién va a ir a trabajar en este país". "No hacía falta hasta que supieras si la otra persona da positivo". ¿Y entre medias? ¿Si es positivo? "Vas a trabajar". "Si da positivo la otra persona, te aíslas, pero no insistas porque no te vamos a hacer la prueba si no tienes síntomas". Llama a su trabajo. Le dicen que no vaya, que está cubierta.

Una vez que conoce los resultados, pide a su médico que le dé por escrito lo que le ha dicho, pues la empresa quiere aclararlo para darle el día como baja o como cambio de turno. Reclama en su centro de salud, físicamente, una vez que no tiene indicios de estar cursando la enfermedad. La médico le indica que no puede ponerle por escrito nada, que sólo le da un justificante de haber tenido una consulta telefónica. Esto no se traduce en reclamación ante el SAS, ni ante denuncia, pero sí hay testigos y testimonios cualificados.

Ahora, el testimonio de diversos sanitarios de mayor o menor rango dentro del SAS. Una sanitaria cuenta que "la sensación que tenemos muchos compañeros es que hay más casos de los que se han dicho". Otro sanitario en ambulancias independiente, en otra provincia, coincide. Varios sindicatos coinciden también en que los sanitarios tienen miedo de hablar, en todo el abanico de perfiles profesionales dentro de hospitales y centros sanitarios. Inciden, además, que no es diferente con el PP a como era con el PSOE, pues los cargos intermedios del SAS son en general los mismos, y son quienes acaban tomando posibles represarias.

Preguntadas varias fuentes fiables, a nadie le consta ningún tipo de instrucción interna para aplicar protocolos diferentes a los que se han hecho públicos de aislamiento en caso de posible contacto, comunicación a la empresa, etc. De hecho, aquel que sea en base a la lógica sospechoso de covid, tiene la obligación legal de quedarse en casa. La normativa de salud pública y protección. "En todo caso, puede ser una situación denunciable", dice una persona con responsabilidades en el SAS, "pero así no me lo puedo creer, es increíble, no sé queé pensar".

En concreto, la Ley General de Salud Pública y la Ley del Sistema Nacional de Protección Civil. Ambas, vigentes durante el estado de alarma, pero también desde mucho antes, pueden propiciar sanciones de miles de euros para quienes cometan un acto temerario como desplazarse con normalidad cuando tenga sospecha clara o certeza de ser positivo sin poner los medios para evitar el contagio de los demás.

Una actuación médica dudosa (que confirman muy negativa varias fuentes bien conocedoras de la realidad sanitaria, desde ejercientes hasta responsables) puede ser una anécdota. Pero también es cierto que en el mes de julio, cuatro meses después del inicio de la crisis sanitaria, no existe en un momento de presunta no saturación (los hospitales tienen muchos menos casos que en abril y mayo) una respuesta ágil para la ciudadanía. Desde el SAS lo circunscriben a posibles situaciones aisladas. "El problema es que la introducción del teletrabajo en el día a día ha generado muchos problemas a los administrativos, que son los mismos que en una situación normal. Ya eran pocos en verano, mucho menos pueden con el trabajo del día a día además del coronavirus y lo que conlleva", resume otra fuente consultada.

Sobre el autor:

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Pablo Fdez. Quintanilla

Licenciado en Periodismo y Máster en Comunicación Institucional y Política por la Universidad de Sevilla. Comencé mi trayectoria periodística en cabeceras de Grupo Joly y he trabajado como responsable de contenidos y redes sociales en un departamento de marketing antes de volver a la prensa digital en lavozdelsur.es.

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Comentarios (1)

Manuel Hace 2 años
Buenas tardes. Quiero aportarles un caso más que ilustra el despropósito en la gestión de la Covid-19 en Andalucía. Mi hijo es diabético tipo I (insulinodependiente) y, por ello, forma parte de uno los colectivos de mayor riesgo. Tras un caso en el grupo-clase de su hijo, le hicieron una PCR que resultó positiva. Toda la familia fue sometida a PCRs, pero mi hijo, después de que le hicieran la prueba el 24 de septiembre, sigue sin conocer el resultado (estamos a 6 de octubre; han pasado pr
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