Ha sido parte de la banda sonora de los que ahora son treinteañeros o rozan los cuarenta. Sus letras canallas, humorísticas y sobre todo de alto contenido sexual, causaban furor entre muchos de los que fueron —fuimos— adolescentes a finales de los noventa y primeros años de la década de 2000. José Francisco Córdoba (Madrid, 1977) es el Chivi, un cantautor que en su etapa universitaria, “casi por casualidad” y animado por sus amigos evolucionó a “pornoautor” siguiendo la estela de otro mito de los noventa, Juampa y la Raja. Ahora, después de 18 años, culmina en Andalucía la gira de 15 Sombras de Chivi, el que será, de momento, su último disco como este autor antes de pasar a su faceta como José Córdoba. La jerezana sala La Comedia será una de sus últimas paradas, con una actuación este viernes 18 de noviembre, a partir de las 23:30 horas.

¿Ha llegado el momento de decirle adiós a Chivi?

Ha llegado el momento de hacer un parón como Chivi, porque tengo para meter en fábrica un nuevo disco como José Córdoba. Estoy buscando una agencia de contratación y a alguien que me lleve, pero no cierro la puerta a un nuevo disco de Chivi y a más conciertos en el futuro, pero estos antes del disco son los últimos. Va a ser como una despedida, porque no sabemos de cuánto tiempo va a ser el parón, depende de la acogida del disco de José Córdoba.

Empezó a componer temas de amor y desamor en el instituto y luego es en la facultad cuando empieza esa faceta que usted define de pornoautor. ¿No es paradójico que con mayor madurez nazca El Chivi? ¿Cómo lo hace?

Surgió casi por casualidad, estaba estudiando Derecho y era la época del botellón, de ir de fiesta a casa de los colegas y de llevarme la guitarra y cantar. Pero mis amigos me decían que las canciones románticas eran un coñazo, que por qué no las hacía como las de Juampa, que por entonces sus discos iban de mano en mano, así que me animaban a hacerlas como él. Y entonces surgió cantar como Chivi, con temática sexual, gamberra, con un lenguaje que es el que utilizo con mis amigos de fiesta.

Su éxito se debe en gran parte a internet…

Por aquella época estaba empezando internet. Decidimos hacer una web y subir las canciones a la red. Como entonces había poca gente que colgara sus canciones era fácil que el público las oyese. La bola se fue haciendo más grande y hasta ahora. Lo que está claro es que ahora mismo sería más complicado que pasara eso, porque aunque internet está más desarrollado y están las redes sociales, colgar una canción ahora, con las tropecientas mil que se suben de otros tantos que las graban en su casa no asegura que la gente las escuche. Antes éramos cuatro. Sería difícil que Chivi ahora se hiciera famoso.

De ese nacimiento espontáneo empieza a sacar disco ¿Vio el filón comercial?

Acabando la facultad llegó una discográfica pequeña y se interesó por mí y me propuso sacar un disco. La música siempre ha sido mi gran ilusión y la oportunidad de mi vida era grabar un disco. A partir de ahí las discográficas te exigen que saques uno y luego otro y luego otro más, hasta que ha llegado un momento en el que he pensado que es mejor diferenciar el personaje de la persona para sacar un disco como José Córdoba, más serio.

De cantautor a Pornoautor fue el disco que le hace realmente famoso y conocido en toda España.

Es una recopilación de las maquetas que había grabado en mi casa. Me lanzaron a un estudio de grabación, pero el disco no tenía producción musical. Ya a partir de Verdades como puños sí hay una producción, músicos en el estudio y estaba más currado. Luego con Spanish Psycho hay otro salto de calidad y este último disco tiene una producción que si no es la que más me hubiera gustado, dista mucho de De cantautor a pornoautor en cuanto a trabajo de producción. También es verdad que aquel tiene mis canciones más conocidas, porque con el segundo disco ya empezó la crisis de la música y se hacía más complicado llegar al público.En todos los discos de Chivi siempre hay alguna canción con un componente de crítica social, contra los corruptos y también contra la monarquía…

Yo creo que el que escucha mis canciones sabe de qué pie cojeo y siempre he sido claro en ese tema. Me considero de izquierdas y además republicano, y eso va en mis canciones.

De cuál izquierda, porque ya ni se sabe cuántas hay…

Yo siempre he sido una persona moderada. Creo que todos los extremos son malos y que la extrema izquierda debería hacerse mirar ciertas cosas, aunque luego comparto algunas de sus ideas, como el tema de querer la República o que se rompan los privilegios de la Iglesia, porque me considero anticlerical. Pero creo que todo se tiene que hacer con una moderación y respetando las reglas de juego. Siempre he sido socialista.

¿Cómo ha vivido entonces los últimos acontecimientos en el PSOE?

En el disco que voy a sacar como José Córdoba hay una canción, que tiene dos años, que tiene una frase que lo define todo. Se llama Cuando te vas, y hay un verso que dice: “Que merienda de blancos, cuanta trola en el BOE, cuantos dobles de Franco con carné del PSOE”. Eso define un poco la idea que tengo con respecto a tu pregunta.

¿Siendo José Córdoba cree que podrá expresar mejor estos sentimientos y pensamientos?

Sí. El nuevo disco es de historias, de canciones más románticas y con crítica social. Hay un poco de todo. Es un disco que tanto musicalmente como letrísticamente es muy variado, aunque no he nacido para ser autor protesta, no quiero ser el típico plasta que protesta por todo. La gente creo que tiene que ir a los conciertos para olvidarse de los problemas y para pasar un buen rato. Siempre hay que hurgar un poco en la conciencia de la gente, pero nada más.

Volviendo al Chivi, ¿cómo ha evolucionado en todos estos años?

Chivi es un personaje que yo creé. Siempre he sido y soy una persona muy tímida que gracias a la música he conseguido abrirme un poco. De cantar estas canciones con mis amigos a hacerlo ante un público más amplio, pues imagina. Me moría de vergüenza, miraba al suelo y apenas levantaba la vista. Interpreto a un personaje y, en ese sentido, ha habido una evolución tanto en él como en las letras. Canciones muy burras como las de mis comienzos están escritas ya y he querido dar un paso al lado, que fueran más surrealistas y cómicas, no tan bizarras como las del principio, que saquen una sonrisa, o que sean más sociales. Chivi tenía que evolucionar, siempre con canciones de humor, pero haciendo algo distinto en cada disco, una evolución para que no todos los discos fueran iguales y minimizando ese tipo de canciones más brutas para que el resto dijeran algo más que eso.

 "Me considero de izquierdas y además republicano, y eso va en mis canciones"

Dedica una canción a Juampa, al que define como su maestro. ¿No ha sido posible un dueto con él?

Bueno, al final de su homenaje me ha grabado a capella La paja de la farola. He tenido la suerte de conocerle y reconozco que si no hubiera sido por él no me habría animado. En 2013 estuve en su pueblo y le canté esta canción. Lleva sin tocar un montón de años, porque tiene pánico escénico, y le he dicho de hacer un mano a mano, pero de momento no ha sido posible. Ahora a ver si está mejor y se anima y lo hacemos, pero llevo detrás de él desde que empezaba con Chivi.

En Quince sombras de Chivi versiona Radikal y El abuelo es gay. ¿Son los temas a los que más cariño le tiene?

Son las canciones que más me pide la gente junto con Coños y La jota de la perra parda. Hay una frase que le escuché a Serrat cuando le preguntaron cuáles eran sus canciones preferidas y respondió que sus más conocidas, porque gracias a esas ha podido cantar luego las menos conocidas. Así que diría que mis preferidas son El Abuelo es gay y Radikal, porque gracias a ellas he podido escribir más canciones y cantarlas en público.

La influencia de Joaquín Sabina impregna muchas de sus letras…

Es que mucho antes de Juampa estuvo él. Yo lo descubrí en el 92, en el año de Física y Química, y desde ahí me enamoré de sus canciones y es mi maestro, como lo han sido también Serrat, Aute o Javier Krahe. Antes que músico me considero letrista y en ese sentido pienso que Sabina no tiene rival, hace años que está por encima del bien y del mal y obviamente las influencias son de él siendo el cantautor que más me gusta.

¿Es más fácil componer siendo Chivi o siendo José Córdoba?

Como José Córdoba, sobre todo habiendo escrito tantas canciones y sacado cinco discos como Chivi, ya que llega un momento que la temática sexual se agota y hay que enfocar las canciones de Chivi a temas más surrealistas y cómicos. Pero a la vez es más divertido escribir canciones de Chivi que de José Córdoba.¿Cree que le ha hecho daño esa definición de pornoautor, que no se le ha tomado más en serio en el mundo de la música?

Pero es un problema generalizado de los cantautores que nos dedicamos al humor. Una canción puede hacer gracia, pero si la cantas varias veces pierde la sorpresa y eso hace que se nos tome menos en serio. Pero hacer canciones de humor es mucho más complicado. Yo en un momento te puedo escribir una canción muy bonita o crítica, pero para una de Chivi me cuesta un montón. Hacer reír es de lo más bonito, pero también de las cosas más complicadas. Es bastante injusto, pero es así, y cambiarle la mentalidad a la gente es complicado, aunque ya lo tengo asumido.

¿Se ha visto obligado alguna vez a censurarse por orden de su discográfica?

Excepto en este disco que grabé, nunca, y ahora me he arrepentido y he pensado que no lo tendría que haber hecho, así que en los conciertos canto esas dos cosas que me hicieron cambiar. Una es el final de un tema que se llama Diosas y copas, que cuenta la historia de uno que después de beber muchas copas se liga a una chica a la que ve muy guapa y acaban en la cama, pero conforme se le pasan los efectos del alcohol va viendo que es más fea, que le falta un ojo, que le faltan dientes, tiene peluca… Al final acaba matándola y descuartizándola. Me dijeron que eso era una bestialidad, pero es una canción. Y yo que soy una persona súper pacífica quizás es verdad que tengo canciones muy violentas, pero una canción es como una película, no incita a nadie, pero me hicieron cambiarlo para que se casara con ella. Y lo otro no me acuerdo, pero fue una cosa parecida, una tontería.

A veces nos la cogemos con papel de fumar…

Quizás estamos tan sensibilizados con algunas cosas que nos estamos volviendo locos. Y yo que estoy en contra de cualquier tipo de violencia, sobre todo la machista, que es una lacra de la sociedad, creo que es un problema educacional, que la persona que no tiene sentimientos es de por sí mala, no hace falta que se haga violenta jugando al Call of Duty. Eso va en la identidad de la persona. El que es mala gente lo es desde niño. Y fui yo el que nunca admití este tipo de censura y si lo he aceptado ahora será porque me hago mayor. También creo que mucha clave del éxito de Chivi es que sus letras no tienen censura y nunca se había escuchado nada así, con tal crudeza.

"Mis canciones son para pasar un buen rato, para que la gente se ría y lo pase bien. No tienen más pretensiones"

Hay mucha hipocresía, entonces.

Es que yo canto sobre cosas que existen. Hay algunos que se llevan las manos a la cabeza cuando hablo de coprofagia, zoofilia o necrofilia, pero es que hay gente que se tira a muertos, lo hacen con animales o les gusta que les caguen encima, pero es que esto existe. A lo mejor a tu vecino de enfrente, que se ve tan normal, lo que le gusta es que se caguen o meen encima suya. Mis canciones son para pasar un buen rato, para que la gente se ría y lo pase bien. No tienen más pretensiones. Es verdad que hay canciones que con el paso del tiempo las veo una burrada, pero es que se escribieron hace 20 años y las hice pensando en una fiesta con mis amigos.

Desde luego nunca ha tenido críticas por parte de algún colectivo por sus letras.

Sólo tuve problemas por canciones de tinte racista que se dijeron que eran mías y que no lo son. Soy todo lo contrario a un racista, de hecho tuve una novia colombiana, tengo amigos negros, amigos sudamericanos y además vivo en Lavapiés. Creo que la multiculturalidad es algo que enriquece a la sociedad y a los países y eso me afectó no solo porque en su día se me cayeran conciertos, sino porque hubo colectivos que me acusaban de racista. Ha sido lo único malo en todos estos años.

¿Quién es José Córdoba en el día a día?

Soy un tipo de lo más normal, que le gustan las mismas cosas que a los demás, le gusta ir al cine, leer, escuchar música, ver un partido de fútbol –soy del Real Madrid-, pero tampoco soy un hincha futbolero. No he llegado a ejercer Derecho simplemente porque justo cuando acababa la Carrera llegó la discográfica. Ha habido años que he currado en banca, como un currito en ventanilla, y luego he trabajado con la crisis de lo que he podido, hasta ahora que llevo en paro un tiempo.

Para terminar, ¿cómo se llamará el nuevo disco de José Córdoba y qué encontraremos?

Se llama Polos opuestos. Habla de personas que son polos opuestos pero que luego puedes pillarlos en los lugares más oscuros besándose y enamorándose. Tendría que haber salido ya, pero seguramente saldrá en febrero de 2017. Ya veremos si sale por mi cuenta o con una discográfica detrás. En la producción está José Antonio Romero, productor de Rosana, Sabina o Estopa, y los músicos son los de Joaquín Sabina y Estopa. Ha sido un lujo la grabación del disco y estoy muy contento del resultado. Estoy deseando de que el gran público lo escuche.

Por cierto, usted que tanto le canta al amor, ¿que le parece fenómenos como Tinder para ligar a través del móvil o redes sociales?

Desde la óptica del que lleva diez años con novia y que está un poco desconectado de ese tema creo que es algo maravilloso. Si me hubiera pillado sin novia lo habría usado, porque en el fondo tengo algo de Chivi y soy un poco pervertido.

Sobre el autor:

Jorge Miró

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