La temporada de torrijas ya está aquí. Con la llegada de la Cuaresma, este dulce tradicional vuelve a ocupar un lugar protagonista en las mesas andaluzas, donde la receta —ya sea de leche o de vino— se convierte en imprescindible para la merienda o incluso para comenzar el día con energía.
Pero este año hay una novedad que está dando que hablar. En pleno centro de Sevilla, en la calle Alfonso XII, ha abierto un obrador que promete revolucionar este postre clásico. Se trata de Las torrijas de la yaya, un nuevo local ubicado en el número 34 dedicado exclusivamente a elaborar torrijas artesanales personalizadas.
La propuesta parte de replicar las torrijas de la abuela, las de toda la vida. Sin embargo, el giro llega con la posibilidad de añadir más de 15 toppings diferentes, algunos de ellos impensables hasta hace poco en este dulce tradicional. Todo ello con un precio base de 5 euros, que incluye un topping.
De dulce de leche o de té matcha
El obrador apuesta por la personalización, combinando tradición y vanguardia. Para quienes no quieren renunciar al sabor clásico, están las imprescindibles: torrija de leche, torrija de azúcar y canela y torrija de miel. Sabores reconocibles, ejecutados con fidelidad a la receta tradicional.
En el apartado de especiales, la carta suma propuestas como la torrija de Lotus, la de Baileys o la de chocolate blanco. Y para los más atrevidos proponen combinaciones como la torrija de té matcha o la de frutos del bosque. Entre las creaciones más llamativas destacan la torrija de frutos del bosque con palomitas caramelizadas o la de leche bañada en crema de pistacho.
Las opciones para completar cada pieza amplían aún más el abanico: chocolate blanco, Nutella, crema de pistacho, dulce de leche, leche condensada, caramelo salado, sirope de naranja, sirope de limón o sirope de frutos rojos. También toppings crujientes como coco, pistacho, avellana, Oreo, palomita caramelizada, galleta Lotus, Kit Kat, almendra crocanti o incluso tortas de aceite Inés Rosales.
Y lo más llamativo: cuando termine la Cuaresma, el obrador no bajará la persiana. Busca consolidarse como un sitio donde poder comprar torrijas durante todo el año y convertir este postre de temporada en un capricho permanente.
