ambiente-79
ambiente-79

Podríamos llenar dos vidas catando y no terminaríamos.

El mundo del vino es infinito; hay multitud de vinos diferentes que podemos catar sólo en España, creo que podríamos llenar dos vidas catando y no terminaríamos. En este mundo hay también multitud de personas que nos dedicamos a él. Todos, estoy convencida, lo hacemos porque en algún momento de nuestra vida el vino nos enamoró.

Hoy, por primera vez en esta columna, os quiero hablar de una de esas personas, José Ferrer, al que tuve el placer de conocer personalmente hace sólo unos meses, aun colaborando en el mismo programa de radio.

Periodista de El Puerto de Santa María, y enamorado del vino de Jerez, fue nombrado hace algunos meses por el Consejo Regulador de Jerez como Embajador del Vino de Jerez en la Gastronomía; desde hace algún tiempo realiza catas de vinos de Jerez que son una autentica gozada, y de eso os quiero hablar.

Actualmente, la mayoría de las personas que nos dedicamos a mostrar los vinos en catas tenemos en mente que dichas catas sean experiencias que nos acerquen de una forma relajada y divertida al mundo del vino, y que nuestros clientes salgan de ellas además de habiendo pasado un magnífico rato de ocio, conociendo un poco más sobre los vinos, y cómo combinarlos mejor con las recetas que suelen hacer.

Esto es lo que hace José Ferrer con los vinos de Jerez de una forma muy especial… ¡Vinos de Jerez y geles! Sí, sí… geles, ¡gelatinas de sabores! En Vinoble 2016 pude disfrutar de una muestra de una de estas catas que hizo para los profesionales que acudimos a este salón internacional de vinos en Jerez hace tan solo unos días.

Pude experimentar cómo profesionales del vino y la gastronomía, entre los que me incluyo, se sorprendían con esta fantástica idea, que permite, de una forma fácil, rápida y perfecta, ver cómo contrastan diferentes sabores cotidianos de comidas del mundo con los vinos de Jerez, con tan sólo ocho cucharitas con geles de sabores.

La cata original que hace para restaurantes y formaciones para profesionales constan de al menos cinco vinos de Jerez y ocho tipo de geles de diferentes sabores; sabores potentes en todos los sentidos, que “enfrenta” con maestría a los vinos de Jerez de manera que tanto vinos como productos se funden en una explosión de sensaciones.

Olemos vinos y geles, intentando reconocer qué tenemos ante nosotros, y después toca combinar, un juego de prueba y error donde los vinos de Jerez salen exitosos de este reto sensorial frente a alimentos que la gastronomía ha etiquetado tradicionalmente como difíciles de maridar. Una experiencia sensorial enriquecedora y sorprendente que te permite disfrutar y aprender.

Alcachofas, boquerones en vinagre, picantes… con fino, amontillado, palo cortado, cream… Para profesionales como yo, es una experiencia que nos permite, en poco tiempo, avivar recuerdos sensoriales, e incluso en ocasiones puede que hasta descubrir combinaciones que no hemos pensado o podido probar; y a los apasionados del vino, además de vivir una experiencia sensorial muy completa y divertida, les permite aprender y profundidad sobre la versatilidad de los vinos de Jerez.

Si a la perfecta elección de vinos y elaboraciones le unimos el estilo divertido y cercano de José Ferrer… ya me quedo sin palabras. Disfrutemos del vino de Jerez, con lo que queramos y como queramos, y como siempre digo…mejor en buena compañía.

Bebe la vida, vive el vino.

Archivado en:

Comentarios

No hay comentarios ¿Te animas?

Ahora en portada
Lo más leído