Quesos, chorizo y cecinas invaden El Cuervo de Sevilla en la XXV edición de su emblemático Día del Pan y Feria de Muestras. Esta cita alcanza este año sus bodas de plata y vuelve a situar al municipio como uno de los grandes referentes comerciales y gastronómicos de la provincia.
Con esta nueva edición, la feria reafirma su papel como el gran escaparate de la comarca. No solo por su capacidad para reunir a empresas, autoridades y vecinos, sino también por el valor simbólico que supone rendir homenaje al producto más universal y representativo del municipio: el pan. La cita, ya plenamente consolidada, vuelve a presentarse como un punto de encuentro clave para la promoción de la actividad económica y para la proyección de la identidad local.
El acto inaugural ha contado con una destacada representación de autoridades, que han querido poner el foco en la importancia de este evento para la dinamización de la zona. El alcalde de la localidad, José Manuel Oliva, expresó el orgullo que supone para el municipio alcanzar una cifra tan señalada, al tiempo que destacó que esta feria representa un motor de identidad y progreso para todos los cuerveños.

En la misma línea, la delegada de Promoción y Empleo, Mª Carmen Vega, subrayó el esfuerzo constante de los empresarios locales por mantener la excelencia, mientras que el Delegado Territorial de Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo, Antonio Agustín Vázquez, resaltó el papel decisivo de las pymes y de los autónomos como pilares fundamentales de la economía sevillana.
Amplia oferta de productos
Tras el tradicional corte de cinta y la posterior foto de familia, las autoridades y los numerosos representantes públicos realizaron un recorrido por los distintos stands instalados en el recinto ferial. Durante la visita, pudieron conocer de primera mano la amplia oferta de productos y servicios de las empresas participantes, además de intercambiar impresiones con los expositores sobre la situación actual del sector.
La jornada inaugural concluyó con un espectáculo de Gimnasia Rítmica a cargo del club de la localidad, poniendo el broche a un arranque cargado de simbolismo y expectativas. El Cuervo de Sevilla abre así una edición muy especial de una feria que no solo celebra 25 años de historia, sino también la fortaleza de su tejido empresarial y el peso de una tradición que sigue muy viva.


