Cerca de 30.000 personas han recorrido el Castillo de La Calahorra (Granada) desde que la Diputación de Granada lo adquirió y reactivó las visitas guiadas. El monumento, una construido sobre una fortaleza árabe, levantado en el siglo XVI y protegido como Bien de Interés Cultural (BIC), ha pasado a convertirse en una actividad de fin de semana de gran impacto en la zona.
El cambio de tendencia resulta notable para una fortaleza que, durante décadas, solo abría al público el día por semana que exigía la ley. Todo se aceleró tras la compra del inmueble el pasado mes de julio por 6,5 millones de euros.
Un salto histórico en las visitas
La Diputación acometió obras de emergencia y activó a finales de septiembre un programa de visitas guiadas de fin de semana, que ha permitido redescubrir el castillo a miles de personas. La fortaleza, considerada una joya del Renacimiento, apenas estuvo habitada ocho años y había recibido hasta entonces unas 10.000 visitas anuales.
En solo tres meses, esa cifra se ha triplicado, consolidando una media de 2.000 visitantes cada fin de semana, según datos de la administración provincial.
Impacto económico y nuevos proyectos
Fuentes de la Diputación destacan el impacto directo en empleo, economía y actividad local. La diputada de Proyectos Estratégicos, María Vera, ha subrayado que la compra del Castillo se enmarca en la apuesta por la conservación patrimonial y ha supuesto un “verdadero revulsivo” para La Calahorra, el Marquesado y la provincia.
Vera avanzó que se trabaja para ampliar la oferta de visitas a centros escolares, asociaciones y otros colectivos, y destacó el efecto tractor que ya genera su apertura regular.
Ese impulso se refuerza con futuros eventos de alto nivel, como convertir el monumento en sede del Festival Internacional de Música y Danza de Granada o la inclusión del castillo en el recorrido de la Vuelta Ciclista a España.
Construido entre 1511 y 1513 por encargo de Rodrigo Díaz de Vivar y Mendoza, el Castillo de La Calahorra se levantó sobre los restos de una fortaleza de origen árabe y destaca en el paisaje del Marquesado del Zenete, con Sierra Nevada como telón de fondo.


