El televisivo Kiko Jiménez rompe su silencio tras la detención de su padre por intento de homicidio

"Llevo años sin ver a mi padre. La primera vez que lo vi fue en la cárcel cuando yo tenía cinco años", ha señalado el 'influencer' jiennense

Imagen de la detención del padre de Kiko Jiménez y del colaborador televisivo.
23 de enero de 2026 a las 23:30h

El pasado 10 de enero, Kiko Jiménez quedó envuelto de manera indirecta en una grave polémica tras la detención de su padre en Linares, acusado de apuñalar en el abdomen con un arma blanca a otro hombre. Tras el suceso, el progenitor del colaborador televisivo ingresó en prisión preventiva acusado de tentativa de homicidio, un episodio que reabrió heridas personales y colocó al personaje público en el centro de la atención mediática.

El impacto de la noticia y la preocupación por su madre

El televisivo ha roto su silencio en ¡De Viernes!, donde ha explicado cómo se enteró de lo ocurrido: "Me entero por mensajes en redes sociales. Me pongo a echar gasolina y veo muchos mensajes que me están enviando lo que está sucediendo. Recibo información a cuenta gotas. Me dicen que mi padre está atrincherado en su casa, que hay mucha policía, que hay armas. Me encuentro esa noticia y no sé ni qué pensar. Lo primero que quiero saber es cómo está mi madre".

En ese primer contacto telefónico con su madre, Jiménez detalló que ella desconocía completamente lo que estaba ocurriendo. "Ella no sabía de nada, se queda en shock también cuando se lo cuento. Es que estaba pasando en el mismo momento que la estaba llamando". 

El colaborador también abordó la relación inexistente que mantiene con su padre desde hace años, dejando claro que el vínculo entre ambos es nulo. En este sentido, afirmó que "no sé nada de él, llevo mucho tiempo sin saber nada de él, pero es que lo que tenga que saber de él... Viendo esas imágenes es suficiente. Lo primero que pienso es que no sé si es necesario que se le vea la cara, pero veo eso y con esas pintas...". 

Jiménez profundizó en su historia familiar y en la distancia mantenida con su progenitor, reconociendo que “llevo años sin ver a mi padre, le he visto un par de veces en mi vida. La primera vez que lo vi fue con cinco años, lo vi en la cárcel y fue un recuerdo muy trágico”. 

El relato concluyó hablando sobre su falta de reconocimiento hacia la figura paterna. En este sentido, Kiko explicó que la última vez que lo vio tenía 17 años y que su aspecto actual le resulta ajeno, afirmando que "la última vez que lo vi tenía 17 años, tenía otro físico. Veo esa persona ahí y no lo reconozco". 

Sobre el autor

Rubén Guerrero

Ver biografía