Purita, el brunch que vuelve al origen: "El amor es una mecha, una inspiración para el trabajo"

Felipe Rull y Pepa Beteta han sumado amor, ideas y energías para crear un proyecto común que mezcla diseño con café y en el que lo auténtico y lo local se dan la mano

Purita, el brunch que vuelve al origen: "El amor es una mecha, una inspiración para el trabajo".

Purita —de vuelta al origen—, nace de la mano de Puressa —donde acaba lo jondo—. Detrás de Purita está Pepa Beteta y detrás de Puressa está Felipe Rull, aunque en realidad, esta pareja lo impregna todo. Esta es una de esas historias en las que se entremezcla el amor y la pasión por un concepto común, con el desarrollo de esta filosofía en diferentes oficios. En el caso de él, de diseñador; en el caso de ella, de barista en un local de esos en los que se para el tiempo. Juntos han creado un espacio en el centro de Sevilla, junto a Las Setas, en el que tener una experiencia gastronómica completa a base de productos locales. 

La idea parece cada vez más extendida, pero ambos coinciden en que aún es difícil explicar el concepto al público general, acostumbrado a unos productos y a un ritmo distinto. Purita nace precisamente para dar cabida a esa otra forma de hacer las cosas, sin grandes pretensiones ni elitismos, simplemente con la voluntad y la ilusión de generar un espacio donde los desayunos y cervezas artesanas se degusten a un ritmo más pausado. 

Purita, de vuelta al origen.   MAURI BUHIGAS

“Vimos que ambas ideas tenían mucha relación, no por la pureza llevada al extremo pero sí por la pureza vista como lo auténtico”, explica Felipe. Él es diseñador sevillano de 29 años y tiene su propia marca, Puressa, un proyecto en el que trabaja con la temática del flamenco y sus derivados, Andalucía y el andalucismo.

Ha creado portadas de discos como las de Omnia Vincit Amor, de Rocío Márquez, y una para Canastéreo, un grupo de música psicoandalusí. También ha sido guitarrista suplente de Califato ¾ y se considera un amante de la música, desde Pink Floyd a Camarón pasando por Supertramp. “Yo entro en el flamenco por Paco de Lucía, pero también escucho al Platero de Alcalá o a Lole y Manuel. Estudié en el conservatorio y me apasiona la música”, cuenta Felipe. 

"El flamenco tiene una cantidad de palos y de influencias que me gusta reflejar"

Sobre su marca, explica que “Puressa nace por una necesidad de expresión”. Una manera de desarrollar su creatividad al margen de los encargos para clientes. “Necesitaba expresar mi mundo interior. Quería darle vuelta a la estética del flamenco. Me siento en el ordenador y me dejo llevar, con otros artistas y disciplinas. La música me inspira mucho, la idea de plasmar lo que me transmiten. Esto me lo llevo a mundo botánico, surrealista y kitsch. El flamenco tiene una cantidad de palos y de influencias que me gusta reflejar”. 

Pepa y Felipe, creadores de Purita y Puressa.   MAURI BUHIGAS

Pepa es de un pueblo de Jaén y tiene 31 años. Tras estudiar Turismo, trabajar en la cafetería del Museo Británico de Londres o en Ofelia Bakery, hacer un curso de barista, otro de tés y ser autodidacta y curiosa por naturaleza, se decanta también por emprender su propio proyecto, conectado a la tierra y a lo local: “Estando en Londres me di cuenta de que la parte del turismo la quería enfocar realmente por la parte de la hostelería, en especial las cafeterías. No quería estar en un hotel, me veía montando un proyecto personal donde desarrollar estas inquietudes”, relata Pepa. 

"El amor y la confianza ayudan a un trabajo mejor. Es una mecha, una inspiración extra"

La relación de ambos conceptos, el de la cafetería y la marca, se retroalimentan entre sí, al igual que la relación de Pepa y Felipe. “Somos como el yin y el yang”, cuentan entre los dos. “He aprendido de Felipe la calma”, cuenta Pepa. “Yo de Pepa he aprendido el nervio”, añade él. “También he aprendido de ella que todo lo hace con mucho amor, cariño y esmero. El amor y la confianza ayudan a un trabajo mejor. Es una mecha, una inspiración extra”, dice Felipe. “Hemos tenido momentos de novios más juveniles y ahora estamos en otro muy distinto, más de responsabilidad.

La cafetería y espacio de desayunos, juntos a Las Setas de Sevilla.   MAURI BUHIGAS

Purita tiene un amplio repertorio de productos de proximidad: las tartas las hace una pastelera de Écija, las mermeladas una repostera de la Alpujarra, el pan es del obrador Paco, el café de especialidad del Alquimista, en Mairena. El té de La Cabeza de la Sultana, en el Mercado del Arenal, la leche fresca, las cervezas artesanas, la fruta de huertos de la zona y, como no podía ser de otra manera, el aceite es de Jaén, el Puerta de las Villas. 

Purita y Felipe Rull.   MAURI BUHIGAS

La vocación de Purita es la de ser también un espacio abierto para artistas y artesanos locales. Por ello han comenzado ya los ‘DJ Brunch’, sesiones de domingo de música y brunch que piensan ampliar en 2022 con nuevas aportaciones culturales. Un lugar abierto y cercano donde exponer, maridar, bailar y degustar el sabor de la pureza. 

 

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