Un médico de 31 años, natural de Alicante, ha perdido una pierna tras sufrir el ataque de un tiburón durante un viaje de luna de miel en las islas Maldivas. El incidente se produjo mientras la pareja participaba en una actividad en el mar y el joven fue posteriormente trasladado de urgencia a la capital del archipiélago, Malé, donde permanece ingresado en estado grave.
La agresión del animal provocó lesiones de extrema gravedad, con pérdida de musculatura en la extremidad afectada, lo que obligó al equipo médico a practicar una amputación ante la imposibilidad de realizar una intervención reconstructiva. El paciente también sufrió una hemorragia severa que requirió la administración de una transfusión masiva para estabilizar su estado.
Según la información publicada por Scubaverse, los hechos tuvieron lugar el pasado sábado día 11 durante una excursión en las proximidades de Kooddoo, una de las islas habitadas del atolón Gaafu Alif. Se trata de una zona frecuentada por parejas en viaje de luna de miel y conocida, al mismo tiempo, por la presencia de bancos de tiburones hilanderos. En el área también existe una instalación de procesamiento de pescado cuyos vertidos al mar suelen atraer a estos animales, aunque se ha señalado que dichos vertidos no se habrían producido durante la semana previa al ataque. Algunas fuentes locales apuntan igualmente a la posibilidad de que el ejemplar implicado fuera un tiburón toro y señalan que la entrada del grupo en el agua podría haber desencadenado una respuesta de carácter depredador.
Ginecólogo en Alicante
El joven, que se había casado pocos días antes del suceso, estaba realizando el viaje de luna de miel junto a su esposa, con quien comparte profesión médica. Según distintas informaciones, él trabaja como ginecólogo residente en el Hospital General de Alicante, mientras que ella procede de una familia conocida en Castellón, que se habría desplazado hasta Maldivas para acompañarle tras el incidente.
En paralelo a la evolución médica del paciente, la esposa habría presentado una denuncia contra la empresa organizadora de la excursión. En ella se señala una posible negligencia por no haber evaluado adecuadamente los riesgos asociados a la actividad en la zona donde se produjo el ataque.


