Todavía no ha comenzado la Semana Santa y ya 'vuelan' los trípodes y 'paloseflis': "Va a traer más de una pelea este año"

Viernes de Dolores y ya ha comenzado la invasión de las cámaras y teléfonos móviles, obstaculizando y creando malestar entre quienes van a ver las procesiones

Un trípode obstaculiza la visión en la procesión del Cristo de la Corona en Sevilla.   FOTO: VÍCTOR D. REGALADO
Un trípode obstaculiza la visión en la procesión del Cristo de la Corona en Sevilla. FOTO: VÍCTOR D. REGALADO
27 de marzo de 2026 a las 23:12h

Todavía no ha comenzado la Semana Santa de forma oficial y ya ha vuelto la polémica de todos los años con aquellos que invaden el espacio por parte de dispositivos tecnológicos durante las procesiones. Si bien la cobertura mediática es esencial para la difusión de la fe y la cultura, la proliferación de cámaras, trípodes y teléfonos móviles por parte de particulares genera fricciones y desluce la experiencia para muchos fieles.

Este fenómeno no es nuevo, pero su intensidad va en aumento. La democratización de la fotografía y el vídeo, junto con la inmediatez de las redes sociales, ha llevado a que muchos asistentes prioricen la captura de una imagen perfecta sobre la vivencia personal del momento. Esto se traduce en una barrera física y visual que dificulta la visión de los pasos y altera el ambiente de recogimiento. La situación es especialmente notable en puntos clave del recorrido, donde se agolpan fotógrafos y videógrafos, a menudo con equipos voluminosos que obstaculizan el paso y la visibilidad.

Una cuestión de respeto

Muchas hermandades y cofradías, aunque valoran la difusión de sus imágenes, han expresado su preocupación por el impacto de esta invasión tecnológica en la solemnidad de los actos y en la seguridad de los asistentes. Se han dado casos de accidentes provocados por la caída de equipos, y la presencia constante de cámaras puede llegar a ser intrusiva para los nazarenos y costaleros. Además, la necesidad de obtener la mejor toma puede llevar a comportamientos incívicos, como empujones y la ocupación de espacios no permitidos.

Ante esta situación, algunas voces claman por una mayor regulación. Se han propuesto medidas como la delimitación de zonas exclusivas, la restricción del uso de trípodes y palos selfie en determinadas zonas, y campañas de concienciación sobre el respeto al carácter religioso de la Semana Santa. Sin embargo, la implementación de estas medidas no es sencilla y requiere un consenso entre las autoridades, las hermandades y el público.

"No hay derecho a esto"

“No hay derecho a esto”, ha escrito Víctor D. Regalado junto a una imagen en la que se ve a un trípode y una cámara obstaculizando la visión de las personas que se encontraban viendo la procesión en Sevilla del Cristo de La Corona.

Las reacciones no se han hecho esperar. Cofrade Aljarafeño ha destacado: “Qué falta de respeto y de empatía. Y solo es Viernes de Dolores. Esto va a traer más de una pelea este año”. El Muñidor ha indicado que “metáfora perfecta de lo que significa el egoísmo”. 

Víctor ha contado con que le habían pedido que bajase el trípode, haciendo caso omiso la persona que estaba grabando. “Este buen ciudadano no tiene consideración con nadie, como tampoco aquellos que pasan permanentemente por delante tuya y que rodean los tronos y pasos invadiendo el foco de la imagen”, ha señalado El Alminar de Melilla. “Qué poco civismo. Se me caería la cara de vergüenza saber que estoy molestando al público. Esta gentuza no tiene vergüenza alguna”, ha añadido Rafael SJ. 

José Joaquín Montero ha apuntado que “llegará el momento en el que alguien se compre un inhibidor de frecuencia y joda todo el percal, aunque paguen justos por pecadores”. 

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Rubén Guerrero.

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