Naturalmente que voy a votar el próximo domingo, voy siempre porque se lo debo a Clara Campoamor y porque si luego "me fallan", que seguro lo harán, no me sentiré culpable sino engañada, y a la siguiente, votaré a otro partido.
Se lo debo a todas esas mujeres que desde el anonimato lucharon por la causa de las mujeres y dejaron hasta la piel para ser pioneras en lo que lo fueran; aún hoy sigue lo de la primera mujer que...
Se lo debo a todas y cada de las que defendieron la República, las desconocidas y las conocidas.
A las sufragistas.
A las que no pudieron estudiar.
A las que se tuvieron y tienen que prostituir como única forma de dar de comer y comer.
A las maquis.
A las exiliadas a la fuerza.
A las que sufrieron cárcel y torturas.
A las que vieron como su familia se moría de hambre.
A las que aún pudiendo llevar una vida cómoda se pringaron luchando por nuestros derechos.
A las socialistas.
A las comunistas.
A las anarquistas.
A las sindicalistas.
A las que sin militar en ningún partido están de nuestra parte.
A las maestras represaliadas y apartadas de su magisterio.
A las actrices, escritoras, pintoras, escultoras y cabareteras que fueron y aún hoy siguen invisibilizadas, y lucharon por su libertad para vivir y para crear.
A las mujeres que tuvieron que abortar sin una Ley que las amparara.
A las que no se pudieron divorciar .
A las que no pudieron denunciar que vivían en un horror.
A las violadas.
A las acosadas.
A las migrantes.
A las que no tienen empleo.
A las que sólo tienen trabajo.
A las mujeres que tienen que alquilar su útero para cumplir los deseos de quienes lo pueden pagar.
A las mujeres que son prostituidas.
A las víctimas de la trata.
A las víctimas de la ablación.
A las que casan siendo niñas o con un matrimonio apañado.
A nuestras madres y hermanas.
A nuestras hijas y nietas.
Pero sobre todo se lo debo al feminismo y a las feministas de las que aprendo día a día.
Y me lo debo a mí, porque no me siento preparada para vivir una perdida de derechos conseguidos a base de lucha.
No puedo olvidar que muchas de nosotras se dejaron la vida para llegar hasta aquí y yo quiero seguir caminando hacía la utopía y porque lo que hoy nos parece imposible sea posible:
Por la desaparición de la organización patriarcal.
Yo voto, espero que tú también lo hagas.
Naturalmente que voy a votar el próximo domingo, voy siempre porque se lo debo a Clara Campoamor y porque si luego "me fallan", que seguro lo harán, no me sentiré culpable sino engañada, y a la siguiente, votaré a otro partido.
Se lo debo a todas esas mujeres que desde el anonimato lucharon por la causa de las mujeres y dejaron hasta la piel para ser pioneras en lo que lo fueran; aún hoy sigue lo de la primera mujer que...
Se lo debo a todas y cada de las que defendieron la República, las desconocidas y las conocidas.
A las sufragistas.
A las que no pudieron estudiar.
A las que se tuvieron y tienen que prostituir como única forma de dar de comer y comer.
A las maquis.
A las exiliadas a la fuerza.
A las que sufrieron cárcel y torturas.
A las que vieron como su familia se moría de hambre.
A las que aún pudiendo llevar una vida cómoda se pringaron luchando por nuestros derechos.
A las socialistas.
A las comunistas.
A las anarquistas.
A las sindicalistas.
A las que sin militar en ningún partido están de nuestra parte.
A las maestras represaliadas y apartadas de su magisterio.
A las actrices, escritoras, pintoras, escultoras y cabareteras que fueron y aún hoy siguen invisibilizadas, y lucharon por su libertad para vivir y para crear.
A las mujeres que tuvieron que abortar sin una Ley que las amparara.
A las que no se pudieron divorciar .
A las que no pudieron denunciar que vivían en un horror.
A las violadas.
A las acosadas.
A las migrantes.
A las que no tienen empleo.
A las que sólo tienen trabajo.
A las mujeres que tienen que alquilar su útero para cumplir los deseos de quienes lo pueden pagar.
A las mujeres que son prostituidas.
A las víctimas de la trata.
A las víctimas de la ablación.
A las que casan siendo niñas o con un matrimonio apañado.
A nuestras madres y hermanas.
A nuestras hijas y nietas.
Pero sobre todo se lo debo al feminismo y a las feministas de las que aprendo día a día.
Y me lo debo a mí, porque no me siento preparada para vivir una perdida de derechos conseguidos a base de lucha.
No puedo olvidar que muchas de nosotras se dejaron la vida para llegar hasta aquí y yo quiero seguir caminando hacía la utopía y porque lo que hoy nos parece imposible sea posible:
Por la desaparición de la organización patriarcal.
Yo voto, espero que tú también lo hagas.
Comentarios