Una sombra en una casa.
Una sombra en una casa.

Los misterios y sus protagonistas nos conducen a diferentes puntos de Jerez de la Frontera, y en esta ocasión nos desplazamos a la barriada de Olivar de Rivero para conocer un caso relacionado con extrañas sombras. Su protagonista es Juan Carlos, y este Jerezano vivió una experiencia que, aun a día de hoy, no consigue explicar. Él es una persona racional, que no fantasea con estos temas, pero que cierto día se topó con algo que me relató de la siguiente forma, y que tiene que ver con una sombra.

"Te voy a relatar una serie de circunstancias que nos ocurrieron en la familia en un intervalo de dos semanas aproximadamente. Como sabes, soy una persona que me gusta utilizar la lógica, pensar las cosas, y no me dejo llevar por las emociones tan fácilmente. Los hechos ocurrieron entre esta casa, donde vivimos, y en una segunda vivienda que tengo en la sierra de Cádiz, aunque los de aquí fueron más significativos, por lo que te voy a contar. La primera vez, me encontraba en el cuarto de baño afeitándome, y vi pasar lo que yo creí que era mi perro, Perseo, que es un Yorkshire pequeño. Era una sombra pequeña, que cruzó a baja altura. Algo en mi mente me decía que aquello no era natural, y lo deduje por instinto, no sé, fue algo raro. Aun así, terminé de afeitarme y no le di más importancia de la que tenía en ese momento para mí. Pero resulta, que a los dos o tres días me volvió a ocurrir de nuevo. Ahí me percaté de un detalle que tampoco percibí la vez anterior, y es que, cuando aquella sombra pasaba, no se oía el ruidito de las uñas, y te lo digo desde una comparativa con mi perro, porque yo, como te digo, le buscaba la parte racional. Empecé a llamar a mi perro Perseo en reiteradas ocasiones, pero no venía, no estaba, y pensé que pudo haberse colado un gato. Entré en mi habitación, porque el recorrido que siguió por el pasillo lo conducía hasta allí, pero tras buscar y buscar, no encontré nada".

Experiencia en la barriada de Olivar de Rivero.

Una sombra que pudo percibir a baja altura, por el rabillo del ojo, y que, en un principio, relacionó con su perro. Su mente racional intentaba dar una explicación coherente y que no se saliera de la normalidad, aunque siempre existe un factor importante en todos estos casos, y es la sensación que se percibe en el momento, como si lo que provocara el fenómeno en sí lograra captar la atención y los sentidos de los protagonistas de una manera diferente. Aquella vez no le dio más importancia de la que parecía tener, pero la segunda, estando en su dormitorio, terminó de convencerse de que algo ocurría. No había sonido, tampoco aparecía su perro cuando lo llamaba dentro de la habitación, y, todo esto, se lo guardó para sí mismo, no lo llegó a compartir con el resto de su familia. Pero hay un punto clave en esta historia. Cierto día, estando en el salón junto con su mujer y su hija, la sombra volvió a hacer acto de presencia. 

"De buenas a primera, ellas ven como una sombra se mete debajo del sofá, también del mismo tamaño que la que pude ver en otras ocasiones. Estaban sentadas y se sobresaltaron bastante, comenzaron a gritar asustadas, diciendo ambas que se había escondido. Yo estaba en el salón, sentado en una silla y apoyado en la mesa escribiendo, pero en esa ocasión no vi nada, fueron ellas las que la presenciaron. Entonces, empezamos a buscar, yo me agaché para mirar debajo del sofá, y no había nada. Ahí ya comenzamos a hablar sobre lo ocurrido, y cuando me dijeron la forma que tenía aquello que vieron, le dije a Maribel, mi esposa, que yo esa sombra la había visto en dos ocasiones en casa. Y para mi sorpresa, resultó que ella también, en esas dos semanas atrás, y en la parte de arriba de la casa, había tenidos otros dos encuentros con la misma sombra que yo vi. En una de esas ocasiones, me contó que comenzó a llamar a Perseo, en repetidas veces, y mi hija, que estaba abajo, le dijo que el perro estaba con ella. Resulta que los dos habíamos estado viendo exactamente lo mismo durante dos semanas, pero no lo hablamos entre nosotros. A eso se le suma que mi hija, Blanca, pues también fue testigo esa vez que te he comentado, en el salón. Tras este hecho, no se volvió a ver nada más en mi casa".

Aquí el caso da un giro inesperado, porque tanto Juan Carlos como su esposa, en momentos diferentes, habían tenido las mismas experiencias por separado, y como eje central una sombra pequeña que deambulaba por el domicilio. ¿Qué era aquello? La duda lo asaltaba, pero sin duda aquella situación en el salón fue el detonante principal para que ambas vivencias fueran compartidas por ambos, ya que antes no habían hablado de ello. Las dos mujeres vieron una sombra que se introdujo debajo del sofá, y, ante su sobresalto, Juan Carlos, que en ese momento no vio nada, comenzó a buscar y buscar, sin encontrar absolutamente nada. Nadie de la casa lograba dar con una explicación racional de lo que sucedía, y, a partir de ese momento, los fenómenos cesaron de repente. Al menos en ese domicilio. 

"También sobre la misma época, nos ocurrió algo curioso e inquietante a la vez. Tenemos una segunda vivienda en la Sierra de Cádiz, y cierto día, estábamos decorándola. En la zona donde comienzan las escaleras que conducen a la segunda planta, habíamos puesto un papel decorativo en la pared, y a su vez, un foco para iluminarla. Una vez que terminamos, sobre las seis o siete de la tarde, nos bajamos de las escaleras para ver como quedó, y le hice una foto. La verdad, es que ese día no miré en el teléfono la imagen. Se quedó guardada y nos fuimos. Pero cuando pasaron varios días, y estando ya en casa, en Jerez, me puse a mirar la foto, y me di cuenta de algo extraño y que no estaba cuando la realicé; algo había allí con nosotros. Cuando se observa la imagen, se ve que hay algo que no es natural, y no tiene explicación. Esto es lo que nos aconteció en ese periodo, sobre el mes de octubre de 2016".

IMAGEN SOMBRA
Extrañas sombras en una casa.

Y en la imagen, podemos observar una sombra, a la cual no hay que echarle mucha imaginación para pensar que se puede tratar de la silueta de una mujer, o alguien que permanece estático. ¿Qué hacía esa entidad (si es que lo era) situada en mitad de aquella escalera? El testigo, como es natural, hizo una relación directa con la sombra que contemplaron tiempo atrás en su casa de Jerez. No había una similitud entre ambas, pero, al fin y al cabo, eran sombras que no tenían por qué estar ahí. 

"Como ocurrió justamente tras el fallecimiento de mi hermana, pues, no sé qué pensar. Quizá ella estaba entre dos mundos, o no había encontrado todavía el lugar donde debía llegar. Supongo que, tras los hechos que nos ocurrieron, logró hacerlo, consiguió alcanzar la paz y el descanso eterno. Es lo que espero, si es que estaba relacionado con ella, claro, porque tampoco lo sé, pero sí es cierto que coincidió en el tiempo".

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