El Martin Luther King de los gitanos

Ahora que se acerca por cierto el Día de Andalucía, me pregunto si será muy tarde para pedir honores a un andaluz que ha marcado la historia reciente de la lucha del Pueblo Gitano

Mesa del Congreso de Londres, con Juan de Dios Ramírez-Heredia en ella.
18 de febrero de 2022 a las 07:59h

El siempre recordado líder del movimiento por los derechos civiles y políticos de los afrodescendientes Martin Luther King pronunció a mediados de los 60 un discurso dirigido a los estudiantes del Oberlin College, en Ohio para, como solía hacer, despertar la conciencia crítica de la ciudadanía, poniéndose como solía hacer, frente al sistema opresor que seguía haciendo trizas todo intento de mejorar la situación de la población negra. Tras su discurso quedó para la posteridad aquella frase que decía “siempre es el momento apropiado para hacer lo que es correcto”, una verdad con la que haría que su lucha no quedara en una voz que pregonaba en el desierto, sino que el activista nacido en Atlanta tenía la virtud de movilizar a las masas convencido de que su lucha no era un desperdicio, sino una deuda del sistema con la población afrodescendiente. 

Luther King hablaba con la voz autorizada que le proporcionaba su propia experiencia, pues desde su juventud había sufrido la segregación y el rechazo descarnado que origina el propio sistema de dominación racista. Esas y otras incontables experiencias traumáticas que tan bien conocemos tantas personas por una causa u otra, según nuestras vivencias y, a las que hemos tenido que soportar por mor del maldito racismo, nos hace ver las cosas quizás desde un prisma y una visión muy cercana a la realidad. Esas experiencias, esas vivencias en mil y una formas de manifestarse ante nuestros ojos o sobre nuestras espaldas se van convirtiendo en heridas de guerra que, a la postre nos hacen hablar con conocimiento de causa. Nos duelen en el alma cuando las sufrimos o vemos padecerlas sobre nuestros iguales, pero luego, con el paso del tiempo, nos hacen mucho más fuertes. Y ante eso, ya puedan venir las teorías y estudios más variopintos para intentar desmontar los movimientos antirracistas que no nos lo pueden contraargumentar siquiera. Luego, cada miembro de esta lucha contra el titán del racismo en cada una de sus expresiones les suele dar su toque y su impronta. Algunos hacen trazas más teóricas, otros más filosóficas e incluso artísticas, pero hay quienes destacan no sólo por lo que dicen, sino por cómo lo dicen. Los tocados por la varita y por haber clavado los codos, por supuesto. 

Y en este ámbito, y a pesar de que es cierto de que las luchas contra este monstruo de mil y una cabezas qu