¿Para cuándo el incremento de la oferta pública de FP en Jerez?

Una clase de cursos de FP en una fotografía de archivo.
23 de mayo de 2022 a las 18:08h

Una de las herramientas que puede facilitar la renovación del mercado laboral de Jerez es, necesariamente, la formación y la cualificación de los jerezanos. Si las enseñanzas secundaria y superior deben adaptarse progresivamente para dar respuesta a este reto, la Formación Profesional debe hacerlo sin más demora, si es que de verdad queremos estar a la altura de las demandas de un entorno extremadamente cambiante.

Conscientes de la urgencia de ir dando respuestas a este gran problema, desde Marea Verde Jerez lanzamos ya en 2018 una “Propuesta para la ampliación de la oferta en los centros públicos de la Formación Profesional Reglada en Jerez” que fue aprobada de manera unánime por el conjunto de los grupos políticos representados en el Pleno del Ayuntamiento, así como por el Consejo Escolar Municipal, el consejo Económico y Social y numerosos grupos y colectivos de la ciudad. Año tras año se ha repetido y actualizado esta propuesta sin que hasta la fecha no haya habido ni una sola respuesta, lo que ha traído como consecuencia el estancamiento de la oferta de los centros públicos y el progresivo desfase de la FP reglada en Jerez. Por el contrario, la demanda ha ido creciendo año tras años, dejando a un buen número de estudiantes en la calle, sin acceso a los ciclos formativos demandados por falta de plazas y sin que desde las administraciones local, provincial o autonómica, hayamos visto ninguna iniciativa para salir al encuentro de esta inaceptable situación.

Mientras tanto, en estos años, hemos visto como la oferta de Formación Profesional Privada ha crecido en Jerez de la mano de esta falta de plazas y titulaciones en la red pública de FP por la inacción y pasividad de las administraciones responsables. Centros como Albor o como Medac, han hecho literalmente, su agosto ante la falta de respuesta de la red pública de FP.  Ello ha obligado a muchas familias a buscar recursos extra, en unos momentos de crisis económica y en una ciudad con uno de los más altos niveles de desempleo de nuestra comunidad, y a apurar sus ahorros para hacer frente a los 4.000 o 5.000 euros de la matrícula de estos centros, cantidades que quedan fuera de las posibilidades de las familias más modestas.