Más perdida que el barco del arroz

Recientemente, observo que la tendencia incluye también recetas fáciles para llegar a la felicidad. Que incluyen, sin lugar a dudas, respetar los principios que previamente se han impartido con respecto al cuerpo

Buceo en el 'Barco del Arroz', en la costa de Torrox. BLACK FROG DIVERS
26 de enero de 2026 a las 09:39h

Varias, al menos cinco, son las leyendas del barco del arroz que paso a reseñar sucintamente y que considero muy pintorescas. Hacen referencia a ayuda humanitaria que se ha trasladado en barco en ocasiones diversas y que no lograron su objetivo. Este nombre se da en Andalucía y Extremadura.

*Calaceite: en enero de 1937, Málaga sufre un asedio por parte del bando sublevado. El gobierno republicano fletó un barco, el Delfín, cargado de alimentos, un barco del arroz, tal como se los denominaba popularmente, aunque en su carga no llevara este cereal.

Fue torpedeado por el submarino italiano Ciro Menotti el 30 de enero de 1937. Llevaba una carga de harina, aceite y bacalao. Embarrancó cerca de la playa, la tripulación pudo salvarse, pero no así la carga, que se perdió produciéndose también un vertido de combustible. Aquella "marea negra" dio nombre a la playa frente a la que se hundió, Calaceite.

*El Alcatraz fue un barco argentino   enviado en la década de 1940 a la España de la posguerra. El mismo, iba cargado de arroz, pero nunca llegó a las costas andaluzas. La versión más extendida del extravío es el hundimiento del barco. Se especula también que la tripulación se hubiera quedado con este y su contenido. Otras versiones relatan que la tripulación sufrió una enfermedad contagiosa y todos murieron, sin posibilidad de que el cargamento llegara a puerto.

*El vapor de Cádiz: se cuenta que, en la década de 1950, un barco de vapor  cargado de arroz se soltó de sus amarras cuando estaba en el Muelle de Cádiz, fue arrastrado por la corriente hacia la costa y se abrió, soltando todo su cargamento. En esta ocasión, el arroz pudo ser salvado con grúas.

*Ayuda humanitaria a Etiopía: En la década de 1980, se llevó a cabo en una colecta de arroz para ser enviada a Etiopía. Una vez que el barco zarpó, los sevillanos no tuvieron noticias de la llegada de este al país africano, ni de su regreso.

*El 27 de febrero de 1994, un barco chipriota cargado con 6080 toneladas de arroz procedente de Bangkok, el Weisshorn, iba a penetrar en el río Guadalquivir con destino al puerto de Sevilla.​ A la altura de Chipiona, el barco quedó encallado, provocando vías de agua. El arroz se infló con el agua de mar hasta el punto de abollar las puertas metálicas que lo guardaban. El barco acabó partiéndose en dos y la tripulación huyó hacia las costas de Chipiona.​ Se dice que el buque no encalló por accidente, sino que fue el Capitán el que lo acercó a propósito a la costa, por una deuda con el armador, hasta una zona poco profunda conocida como "Bajo Picacho”. ​Los vecinos de Sanlúcar y Chipiona sufrieron durante más de un mes un olor insoportable provocado por su putrefacción.

¿Y en qué estoy perdida? Busco por internet dietas saludables. Son tan numerosos y absolutamente contradictorios los consejos que “expertos” en alimentación, médicos de diversas especialidades y otros comentaristas que circulan por la red que una persona no especializada en estos temas no sabe a qué atenerse.

Qué, cuándo, cuánto, cómo y dónde se debe comer, organizar adecuadamente la vida cotidiana. Horas, recetas. Alimentos prohibidos para tal o cual cosa, también medicamentos perjudiciales.

Sumado a ello, por supuesto, ejercicios físicos de todo tipo, posturas adecuadas para dormir, potingues diversos para los dolores y malestares más variados. En muchos casos con un discurso amenazante de las graves consecuencias que puede acarrear no seguir al pie de la letra estos consejos.

En la mayoría de los casos, a continuación de la perorata le sigue el ofrecimiento de un potingue milagroso que, por un módico precio (que puede oscilar de acuerdo a la oferta que se ofrece) puede adquirirse por internet.

A pesar de leer con ojo avisor, desconfiado y un tanto paranoico en más de una ocasión puedo caer en la trampa y creer a pie juntillas el relato del experto.

Lecturas estas no recomendadas para personas un tanto hipocondríacas y con tendencia exagerada a la ingenuidad. Aun así como internet se ha convertido en la verdad confieso que puedo caer en la tentación de seguir algunos de los consejos.

Recientemente, observo que la tendencia incluye también recetas fáciles para llegar a la felicidad. Que incluyen, sin lugar a dudas, respetar los principios que previamente se han impartido con respecto al cuerpo.

Moraleja: usar el sentido común para evitar fracasos como los barcos del arroz.