Ese es carne bautizá ¿Los libros? Para equilibrar el mes
Y así nos va.
Escandalizada, escuché esa frase textual a un adulto que ocupa un cargo de responsabilidad. Un amigo que también oye el comentario escandalizado dice “ese es carne bautizá”
Creo que las conclusiones de esa afirmación que trata a los libros como un objeto de adorno, como algo sin importancia: una piedra, un soporte cualquiera, son obvias, pero tal vez no tanto.
Atreverse a manifestar un culto a la ignorancia de tal magnitud es tan significativo que merece reflexionar al respecto.
¿Leer?: cultivarse, estar informado de lo que ocurre a tu alrededor. Es curiosidad de saber lo que ha pasado con tus ancestros, con la historia humana de tu país y del mundo. Y sobre todas las cosas: conocer la actualidad de tu región, país y más allá de tus fronteras.
¿Exhibir el “no saber”? ¿Una moda? ¿Una impostura? Una reafirmación de que “a mí no me importa nada”, quiero formar parte de la masa ovejil que solo obedece a los mandatos que emanan de no se sabe dónde, pero ante los cuales estoy inerme. Creo que en algunos sectores se ha puesto de moda. La inteligencia, la sabiduría en los últimos tiempos no es un valor. Si demuestras que sabes de algún tema, corres el riesgo de ser catalogado despreciativamente por “enterado”.
No sabe, no contesta. El convidado de piedra*.
La indiferencia más radical.
Indudablemente, ante muchas circunstancias sociales y políticas (sobre todo a nivel internacional) pocas son las opciones de acción práctica y efectiva que un ciudadano de a pie puede tomar no obstante….
Existen muchas opciones (sobre todo desde la existencia de internet y las redes sociales) para poner un pequeño granito de arena para intervenir coherentemente con tus pensamientos.
Si has decidido vivir en la inopia, si no te interesa leer un libro y reflexionar acerca de lo que ocurre hoy a tu alrededor, estás un tanto indefenso, pero parece que no te importa. Tal vez creas que mágicamente tu indiferencia te pone a salvo y constituye una suerte de armadura que te aisla del mundo.
Como comenta mi amigo Francisco Noguerol en su librito Refranes y dichos populares: "No hay cosa más atrevida que la ignorancia”.
*El convidado de piedra: personaje de Don Juan Tenorio. José de Zorrilla, 1844.
