Juanma Moreno, con parte de su equipo, tras conocerse los resultados del 2D.
Juanma Moreno, con parte de su equipo, tras conocerse los resultados del 2D.

Además de la de las urnas, durante las elecciones hay otra batalla en la que los partidos echan el resto. Se trata de la campaña electoral. En el caso de las elecciones andaluzas durante las dos semanas previas al día de la votación los líderes de los partidos políticos han recorrido las ocho provincias participando en actos de diferente temática y de distinta magnitud. Han sido dos semanas en las que se ha invertido tiempo, se ha gastado dinero y en las que han trabajado muchas más personas de las que imaginamos. El objetivo que debería tener cada partido durante la campaña electoral es mostrar la mejor imagen y los puntos fuertes de su candidato. Pero parece que algunos lo que han pretendido es lo contrario. Independientemente de los resultados de las votaciones, entre las campañas electorales de estas elecciones andaluzas han destacado tres. La de Adelante Andalucía por ser la mejor. La de Vox porque han sido el resto de partidos quienes les han hecho su mejor campaña. Y la del Partido Popular por la imagen tan lamentable que ha dado de Juanma Moreno.

Cuando las palabras que se vienen a la mente al pensar en una campaña electoral son hamburguesa, albondiguilla y vaca, quiere decir que algo no han hecho bien. Como siempre que se habla del PP, el tema de la corrupción ha estado muy presente. Como debe ser. Pero en esta ocasión no hubiese sido necesario hablar de los corruptos que forman parte del partido. Solo con los actos que ha protagonizado Juanma Moreno la mala imagen ha estado asegurada. Por cierto, que con todo el lío del Albondiguilla va Moreno y cuando en una entrevista le preguntan por su tapa preferida dice que son las albóndigas.

Que un partido lleve tantos años gobernando en una comunidad debería convertirse en una oportunidad para el resto de candidatos. Una buena estrategia es apelar al cambio, pero para eso el cambio que hay que ofrecer debe ser mejor. Y teniendo en cuenta que en nuestro país muchos de los electores en lo que más se fijan es en el candidato, hay que dar una imagen de él sólida y de empatía con Andalucía y los andaluces. Y está claro que comiendo en un McDonalds no se consigue. Vamos, que ya desde la precampaña en el PP empezaron mal. En la fotografía en la que aparecían Casado, Moreno, sus mujeres y sus hijos en uno de los establecimientos de la hamburguesería faltaba Ronald, el payaso de la marca de comida rápida, porque parecía más una broma que otra cosa. Que sí, que a muchos nos gusta comer allí de vez en cuando, pero con lo fácil que hubiera sido acudir a cualquier bar de tapas (aunque hubiera pedido albóndigas) o de comida típica andaluza para promocionar nuestra comunidad, ellos se decantaron por americanizarnos.

Que por cierto, que pereza tanta presencia de Casado por aquí. Junto a Moreno han sido como Quijote y Sancho. Y no hace falta decir quién ha representado a quién. (Por cierto, Casado, que muchos andaluces madrugamos y no queremos que seáis nuestro partido). Pero hubo un día que Moreno cambió a Casado por una vaca. Sí, hasta una vaca fue capaz de quitarle protagonismo al líder de los populares. Moreno le preguntó al animal que si le iba a votar. Pero la vaca igual estaba pensando en la hamburguesa que se había comido Moreno días antes.

Y por si todo esto fuera poco van y rematan la jugada con la parodia de Titanic protagonizada por Juan Marín y Susana Díaz. Claro, de alguna manera hay que paliar el ridículo que ha hecho el PP y meter en el saco a otros partidos. Pero cuando te tienes que reír de los demás para pedir que te voten a ti, es que no tienes mucho que ofrecer. Lo de las películas no se les da bien. Ya lo demostraron con el mensaje que lanzó Moreno como si fuera un Jedi de Star Wars. Demasiado ficticio todo. Porque quiero pensar que es ficción y no realidad. Entre esto y las apelaciones durante la campaña a Juego de Tronos... (mucho más acertadas por cierto). Quizá ha faltado hablar de House of Cards, porque ha habido más de un Underwood suelto en estas dos semanas. Y tiene pinta de que esos Underwood han llegado para quedarse.

En definitiva, que de la campaña electoral del PP no hacía falta ni hacer memes, todo era un meme en sí mismo. Y no olvidemos que aunque probablemente Moreno vaya a ser el nuevo presidente de la Junta de Andalucía, el número de votos del PP también ha caído. Lo que no quiero imaginar es qué imagen van a ofrecer de Andalucía si en dos semanas han ofrecido una imagen tan ridícula del Jedi de las albóndigas. Qué pena que las campañas electorales valgan para poco (salvo cuando son otros los que te la hacen).

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