Una Zambomba en Jerez. FOTO: MANU GARCÍA.
Una Zambomba en Jerez. FOTO: MANU GARCÍA.

Estamos ante una oportunidad única, de ahí que toda reflexión sea poca, sobre todo si pensamos en las consecuencias de nuestras acciones. En nuestras manos está demostrar que somos gentes de sentido común, gentes capaces de cambiar el mundo con nuestras decisiones. Que no se diga que nos hemos echado atrás ante esta responsabilidad histórica. Que no se diga que no hemos sabido aprovechar el momento. La oportunidad es única, desde luego.

Acudiremos al centro a las Zambombas para pasarlo bien, como es debido. Y podremos dejar los vasos en el suelo, los de plástico y los de vidrio. Podremos orinar en las equinas y en los portales de las casas. Podremos vomitar contra la pared de mi vecino. Es una oportunidad única, desde luego. Podremos gritar al máximo para que mi vecino no descanse. Podremos entrar en los bares empujando a mi vecino. Es una oportunidad única para declarar las Zambombas un Bien de Interés Cívico.

Estamos a tiempo de tomar las decisiones adecuadas, prudentes, es decir, de sentido común. Y así, cuando pregunten a mi vecino por las Zambombas no pondrá esa cara de “me encantan, hijo, pero es que me dejan el portal como una pocilga y cuando salgo por la mañana para comprar el pan me tengo que tapar la nariz para evitar las náuseas ante tanta suciedad, tanta desidia y falta de buen juicio, y debo ir mirando al suelo para no cortarme ni embadurnarme de no sé qué sustancias inmundas, y pienso que por la noche se volverá a repetir y que seguro que no son todos pero vaya tela…”. La oportunidad es única, no la desperdicien. 

Archivado en:

Si has llegado hasta aquí y te gusta nuestro trabajo, apoya lavozdelsur.es, periodismo libre, independiente y en andaluz.

Comentarios

No hay comentarios ¿Te animas?

Ahora en portada
Lo más leído