Una pasada manifestación por la educación pública española. FOTO: MANU GARCÍA.
Una pasada manifestación por la educación pública española. FOTO: MANU GARCÍA.

Desde ciertos sectores se viene atacando a la escuela publica sistemáticamente. Vemos continuamente como portavoces de ciertos partidos políticos critican a los profesionales del sistema educativo público en los medios de comunicación, intentando alcanzar la mayor repercusión posible con sus polémicas forzadas y fútiles. La táctica es difamar, descalificar y desacreditar. La estrategia,  que los fondos públicos vayan finalmente  a parar a  bolsillos privados.

Uno de los argumentos más recurrentes como arma arrojadiza, tan inconcreto como falaz, es que la escuela pública adoctrina. Para ellos, este supuesto adoctrinamiento supone un gravísimo  peligro, que atenta contra la libertad y la democracia. Pues bien, antes de  las pasadas elecciones generales del 28 de abril, nada menos que un director de centro concertado, es decir, colegio con titularidad de empresa privada pero sostenido con fondos públicos, se dirigía a mis paisanos, padres y madres de sus  alumnos, con un comunicado publicado en sus redes sociales, que como tal comunicado público, acabó llegando a mi Facebook.

El director decía abiertamente a los padres y madres que no debían votar a la izquierda, of course, debido a sus ideas, obra, textualmente, de Lucifer. Vale, por lo tanto, debían votar a la derecha, claro está, como dios manda, pero ¡Ojo! Mucho cuidado: nada de derechita cobarde ni de veleta naranja… Vamos, blanco y en botella. Solo le faltó dar una última pista: tiene tres siglas y son de color verde. Si buscamos la palabra adoctrinar en el diccionario, vemos que una de sus acepciones la define como “ aleccionar a alguien sobre la manera de actuar o comportarse”. Y yo me pregunto: este señor  director de un colegio concertado ¿No estaba aleccionando a los padres y madres sobre la manera de actuar, concretamente, a la hora de escoger la papeleta que iban a depositar en la urna del colegio electoral? ¿No es eso adoctrinar? ¿No están acusando injustamente al  otro precisamente de lo que ellos mismos hacen?

La escuela pública es de todos nosotros. Todos somos sus propietarios, y como tales, es también una tarea común de todos nosotros protegerla,  cuidarla y  defenderla de ataques injustos, como estos.  Invertir  nuestros recursos en la  escuela pública, en las condiciones de trabajo de sus profesionales y en una mejor  dotación de sus instalaciones es esencial para que todos nuestros hijos tengan un futuro con más oportunidades y más derechos. Apostar por la escuela pública es la mayor garantía de una educación por y para la pluralidad, la igualdad y la convivencia democrática. 

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Comentarios (1)

alejandro san martin Hace 7 meses
La escuela pública no adoctrina, los que adoctrinan son los militantes que se paran frente al pizarrón público.
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