La Bahía de Cádiz y Jerez no pueden seguir con tres trenes diarios a Madrid

El puente de agosto pone de relieve, una vez más, el escaso servicio de transporte ferroviario que recibe una zona muy poblada que además acoge en temporada estival un importante número de visitantes

Imagen de un tren de Media Distancia en la estación de Jerez.

El puente de la Virgen de agosto ha puesto de relieve, de nuevo, el grave problema de comunicación por tren que tienen Jerez y la Bahía de Cádiz (además de las zonas limítrofes que dejaron de tener tren y otras que no lo han tenido, léase Costa Noroeste y la Janda, respectivamente). El movimiento de trenes directos con y desde Madrid ha estado prácticamente estrangulado. Lleno de ‘no hay billetes’ en casi todos los convoyes.

Se trata de unas fechas en las que han vuelto a confluir una máxima presencia de turistas y un servicio al que solo cabe calificar de tirando a raquítico por lo que se refiere a larga distancia, aunque de la crítica no se libran ni cercanías ni la media distancia, ya que algo tan natural y lógico como improvisar un plan de un día para otro, sobre todo en vacaciones, se ha vuelto casi imposible a según qué horas y fechas.

Desde lavozdelsur.es se viene denunciando el ‘castigo’ en cuanto a comunicaciones ferroviarias que soportan Jerez y la Bahía de Cádiz desde hace ya meses, con tres únicos trenes de ida y vuelta con Madrid, cuando en temporada alta ha llegado a haber seis en cada sentido. Es verdad que Renfe ofrece la posibilidad de enlazar con el AVE en Sevilla, cogiendo el tren de media distancia, pero la cuestión podría plantearse al revés. ¿Por qué, en lo que no se subsanen los problemas actuales existentes en cuanto a servicio, al menos los trenes entre Cádiz y Madrid no son exclusivamente para los residentes y visitantes de la provincia? ¿Por qué habitantes o visitantes de ciudades que están perfectamente comunicadas con Madrid por AVE, como son Sevilla y Córdoba, ocupan decenas de plazas en cada convoy de Alvia reduciendo aún más la oferta de Cádiz?

Bien, se puede aceptar que Renfe está renovando su flota de Alvia, que hay obras… pero, ¿por qué tiene la provincia que ser la gran damnificada y más en pleno puente de agosto? A los políticos se les llena la boca con la frase hecha de que el turismo es la primera industria de la provincia (desgraciadamente, habría que decir, porque, cuando se afirma esto, de lo que estamos hablando en última instancia es de desindustrialización), pero no hay buenas conexiones ferroviarias y los accesos a las ciudades y los pueblos costeros cada vez están más saturados.

Desde el Gobierno se propugna que no se use en la medida de lo posible el coche, que si la Agenda 2030, que si el cambio climático... pero al final la realidad es muy distinta y a ver cómo se mueve alguien que durante una semana en la provincia quiera conocer tres o cuatro sitios sin coche. Incluso se está restando libertad a las personas: la libertad de no tener que andar mirando un mes antes cuando vas a Madrid, la libertad de decir de un día para otro o en el mismo día “me voy de compras a Sevilla”, “a echar el día en Cádiz” o "a visitar una bodega a Jerez". Y eso no tiene precio…

Archivado en: