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"No hay más que ver a Pablo Motos. Cada vez que su invitada es una mujer sus entrevistas y sus comentarios dejan mucho que desear. El presentador lo tiene todo. Además de egocéntrico es machista".

Dos semanas después de que ocurriera la “broma” de Juan y Medio el caso sigue en el centro de la polémica. Pero, ¿qué hubiese ocurrido si Teresa Rodríguez, la coordinadora de Podemos Andalucía, no hubiera denunciado los hechos en su cuenta de Twitter? Posiblemente el acto machista no habría tenido tanta trascendencia. De hecho Teresa hizo alusión al recorte de la falda cuatro días después de que sucediese, y hasta entonces casi nadie se había mostrado escandalizado. Esto ocurre porque el machismo en programas de entretenimiento en las cadenas generalistas, tanto públicas como privadas, es una práctica habitual y los espectadores de alguna forma llegamos a asumirlo. Que el presentador de Canal Sur recortase la falda de su compañera Eva Ruiz es llevarlo al límite, sobre todo en una cadena pública. Hace un año Juan estrenó dos programas a nivel nacional. En La 1 se puso al frente de uno para niños y en Antena 3 condujo otro del estilo de Sorpresa Sorpresa. Los dos fueron cancelados al poco tiempo de iniciarse. Algo que demuestra que de Andalucía para arriba no engancha. Por algo será. Pero hay presentadores que a nivel nacional siguen el mismo patrón que el del andaluz y paradójicamente son los más exitosos.

No hay más que ver a Pablo Motos en El Hormiguero. Cada vez que su invitada es una mujer sus entrevistas y sus comentarios dejan mucho que desear. El presentador lo tiene todo. Además de egocéntrico es machista. Uno de los últimos casos fue hace una semana cuando la nadadora Mireia Belmonte acudió al plató. Motos ignoró a su invitada y hacía más alusiones a su vestido que a sus triunfos deportivos. A lo largo de la historia del formato de las hormigas ha preguntado a Elsa Pataky por la ropa interior que utiliza para dormir, se ha interesado por si algunas actrices de renombre saben bailar reggaeton como si fuera lo más interesante que hacen, ha alabado el trasero de Mónica Naranjo, y le ha hecho bromas de mal gusto a la mismísima Alessandra Ambrosio, una de las mejores modelos del mundo. A esto hay que añadir que cuando el invitado se trata de un hombre el trato es completamente diferente. Pese a esto y a las denuncias de los espectadores en redes sociales su programa se convierte casi siempre en lo más visto del día. Habría que castigar su actitud con no darle audiencia al formato de Antena 3 y debería haber más rostros conocidos que denunciasen la actitud machista del valenciano.

Juan y Medio, de Despeñaperros para arriba, no engancha, pero hay presentadores que a nivel nacional siguen el mismo patrón que el del andaluz y son los más exitosos

El tercer presentador cortado por el mismo patrón es Bertín Osborne. Compartió piso con Juan y Medio, a saber lo que se cocía allí dentro. La primera etapa del programa en el que recibe a sus invitados en diferentes casas se emitió en La 1 y la segunda se emite actualmente en Telecinco. Da igual que sea en una pública o en una privada, él hace gala de una mentalidad muy antigua. Y al igual que ocurre con Motos, el trato y las preguntas son muy diferentes dependiendo de si el invitado es hombre o mujer. A Malú le dijo que si hubiera sido veterinaria le habrían contratado porque es “monísima”. Cuando visitó al matrimonio formado por Carolina Cerezuela y Carlos Moyá destacó el papel de hombre trabajador del tenista y de ama de casa de la actriz. Cada vez que se mete en la cocina da por hecho que los hombres no saben cocinar y las mujeres sí. En más de una ocasión Bertín se ha justificado y ha dicho que no es machista. Ahí está el problema. En que quizá no se dé cuenta del flaco favor que hace a las mujeres.

Las cadenas también muestran preferencia por los hombres a la hora de conducir programas de entretenimiento. Es cierto que la mayoría de presentadores que se ponen al frente de este tipo de formatos están cualificados para ello pero se echa de menos que haya más mujeres con un papel protagonista. En estos casos no es que los presentadores sean machistas, pero las cadenas no ayudan a cambiar el rol de las mujeres en programas de este género. Antena 3 es un claro ejemplo. Arturo Valls y Manel Fuentes presentan varios programas de entretenimiento, y entre sus compañeros se encuentran Juanra Bonet, Alberto Chicote o Jorge Fernández. Este último presenta La ruleta de la suerte, donde la azafata que se encarga de descubrir las letras en el panel realiza un papel casi de mujer objeto en el que extrañaría mucho ver a un hombre. En Telecinco Jorge Javier Vázquez, Jesús Vázquez y Jordi González son los que más repiten al frente de los programas más vistos de la cadena. Ellas quedan relegadas a un segundo plano como sustitutas o como presentadoras secundarias.  Esperemos que el mal gesto de Juan y Medio sirva para poner en el foco más casos de machismo en los programas de entretenimiento en televisión. Y que la justificación de su compañera Eva Ruiz diciendo que no se sintió mal por el corte de falda sirva para saber cómo no tiene que reaccionar una mujer ante este tipo de situaciones.

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