Café y poesía

Taza, aroma, poesía sabor del café…

Café de especialidad.
04 de mayo de 2026 a las 11:15h

Hace unas semanas tuve la satisfacción de ser invitada en la Fundación Caballero Bonald, a una tertulia literaria con degustación de café de especialidad.

Degustamos tres cafés con diferentes orígenes, tostados por Okcafécádiz (café Dantié)

La actividad estuvo dirigida por Abraham Quirós Villalba que nos mostraba cada tipo de café, invitándonos a oler y poder coger granos de estos para apreciar su color igualmente. Las catorce personas que tuvimos el placer de ser invitadas, vimos como molía y preparaba cada tipo de café allí mismo , bajo el mágico sonido de las las lecturas de poemas del ilustre poeta José Manuel Caballero Bonald , en este año de celebración del centenario de su nacimiento , en la voz de la directora de la Fundación Josefa Parra,que leyó también poemas propios.

El ambiente cargado de aromas fue intensificándose tras la degustación de los diferentes cafés que inspiraban a los poetas y amantes de la cultura que allí fuimos congregados, relatando cada uno la historia de la taza que llevamos para la ocasión, la cual debía de ser la preferida, la especial, o la habitual de nuestra toma del café cotidiano.

La experiencia estuvo perfecta y a pesar de mi reciente infarto, esa toma suave de cada especialidad de café entre los labios, mientras escuchaba a los demás, hizo mucho bien a mi corazón que alegre y estimulado disfrutó y se endulzó yo (prudentemente) con unos roscos artesanales, hechos de manos femeninas, que Josefa Parra la directora nos ofreció mientras las musas del café se instalaban allí, en la Biblioteca.

Me puse a investigar algo más del café, como es sabido, este ha sido y es punto de encuentro de reuniones y debates del arte y la cultura.

Conocer más del café y de su relación con el arte y la cultura.

Hay muchas historias del mundo del café, pero una de las más populares y fascinantes es la de Kaldi, un joven pastor, que vivió en la región de Kaffa (Etiopía) hacia el año 850 d.C. Según esta historia , Kaldi descubrió las bayas de café gracias a sus cabras. Se había dado cuenta de que las cabras, tras ingerir algunas bayas rojas, actuaban de forma extraña, llenas de demasiada energía y excitación. Kaldi decidió probar él mismo las bayas rojas, igual que un monje curioso que pasaba por allí.

Ambos quedaron encantados con los efectos de las bayas rojas. Es en la región de Kaffa en Etiopía, donde actualmente hay entre 6000 y 10 000 cultivos de la planta de café Kafa. Este, uno de los mejores del mundo, proviene del corazón de la selva tropical de Etiopía, donde comenzó la historia del café arábica. Esta variedad es la más valorada y cultivada del mundo. Se caracteriza por un perfil de sabor suave, aromático, ácido y con notas dulces, afrutadas o florales, conteniendo menos cafeína

Kafa procede de la primera planta de la que surgieron todos los demás cultivos de café y, desde que esta apareció hace muchos siglos, muchas más han seguido creciendo espontáneamente desde entonces, o al menos eso es lo que dice la historia.

El mundo árabe durante los siglos XV y XVI, empieza a tostar los granos y comienza a hacer la infusión tal y como la conocemos.

Se fue extendiendo por La Meca y El Cairo. Las casas de café Las qahveh khaneh, se convirtieron en centros sociales donde se hablaba de política ,poesía y negocios. En 1511 el gobernador de la Meca , intentó prohibirlo porque incitaba al pensamiento .La cafeína aumenta el estado de alerta, la concentración y reduce la sensación de fatiga al bloquear la adenosina, que es una molécula fundamental que se encuentra de forma natural en todas las células del cuerpo humano.

Según un estudio de la Universidad de Barcelona, los efectos de la cafeína , comienzan a los 10 minutos, pero tienen que pasar 45 hasta que la concentración de esta en la sangre alcanza su máximo nivel.

Esta investigación, publicada en 2008 también encontró un dato curioso: esta bebida tiene un mayor efecto sobre los hombres que sobre las mujeres.

Ya finalmente en el siglo XVII el café llega a Europa , su nombre deriva de la región originaria de Etiopia, Kaffa y entró por Venecia en 1615, siendo en Londres en 1650 donde se abre la primera cafetería como tal, las Penny universities (por 1 penique café y conversación inteligente). El rey Carlos II, fracasó en su intento de cerrarlas , tras multitud de protestas , pues el temía que allí se sembraran rebeliones.

La planta del café (sus frutos) son robados por los Holandeses y los trasladan hasta la Isla de Java, naciendo así el café en Indonesia, y los franceses en 1720 transportan a Martinica una sola planta, de la cual desciende el 90% del café de Latinoamérica. Es en Brasil en 1727 donde llegan unas semillas de café escondidas en un ramo de flores que envió un gobernador de la Guayana francesa a una mujer, según cuentan, y son tan fructíferas las semillas, que hoy en día ⅓ del café mundial se produce en Brasil.

Cuando estemos saboreando una taza de café, debemos saber que en ella hay una dolorosa historia vinculada a su cultivo en Brasil, Cuba y el Caribe, pues se recurrió a millones de esclavos africanos para traernos café a Europa.

Ya en el siglo XVII (Siglo de Oro español) el congregarse en los ambientes literarios al rededor de una taza de café aún no se había instalado, se juntaban principalmente en salones de casas privadas también en algunas academias literarias, y según los países en tabernas, o donde se fomentara el intercambio de ideas.

Estos lugares fueron evolucionando mientras se fraguaba la cultura del café como punto de encuentro literario, era y es incluso hoy en día, uno de los entornos mas fructíferos y duraderos para debatir ideas y fomentar la creatividad.

Un espacio prioritariamente de ambiente periodístico fueron los mentideros. Los más famosos fueron sin duda los de Madrid. Allí se reunían artistas y poetas buscando el debate. Se situaban en zonas especificas , como en el llamado "Barrio de las Letras" en la calle de Atocha, donde acudían relevantes escritores como Tirso de Molina y Calderón de la Barca ; otro llamado popularmente como el Mentidero de las Gradas, era el de San Felipe el Real.

Entre varios de la ciudad de Madrid,el llamado de la Villa era el más concurrido, estaba situado en la Puerta del Sol, en particular,se destacaba por un ambiente popular de la época. Otro muy significativo ,era el Mentidero de Representantes llamado igualmente el de los Cómicos, este estaba situado entre la calle del León confluyente con la calle llamada en la época, calle Cantarranas y era frecuentado entre otros insignes por Lópe de Vega, por ello en la actualidad la entonces calle Cantarranas, se llama calle de Lope de Vega dedicada al nombre del insigne escritor. Allí, poetas y actores buscaban trabajo, anticipando algunos sus obras de estreno.

Existieron otros mas, como Las Losas de Palacio, espacio que concentraba a quienes pretendían ser favorecidos por gente de la corte o por funcionariosY el Mentidero de Mínimos de la Victoria, situado en la Carrera de San Jerónimo, un lugar bastante concurrido que facilitaba la interacción social, sin hacerse entre ellos distinción por sus clases sociales, a pesar de que había bastantes diferencias entre los que lo frecuentaban.

Hay tradición de mentideros en otras ciudades españolas como en Barcelona , pero en esta ciudad ,estos fueron y son actualmente puntos de encuentro con ambiente informal y periodístico. Estos han evolucionado desde puntos de encuentro históricos a mentideros gastronómicos. Hoy en día son restaurantes modernos, a menudo restaurantes exclusivos, donde se mezcla la gastronomía con la alta sociedad o la política. Destacando por ejemplo, el restaurante Xemei en Montjuïc como uno de los tradicionales espacios de debate político y social.

En Cádiz, sin embargo el Mentidero que nació teniendo como epicentro a su plaza, era utilizado de una manera similar a los de Madrid, durante los siglos XVIII y XIX , salvo algunas connotaciones especiales propias de la cultura gaditana. Es la época de mayor esplendor. Además de política y negocios, el mentidero gaditano estaba estrechamente ligado a la cultura popular, específicamente a la tradición del carnaval, pero además se debatían asuntos sobre política y hablaban de negocios. Allí en la plazuela gaditana, orbitaba toda la vida de la ciudad, es donde se reunían para comentar y dar a conocer los hechos acontecidos de relevancia social, y los más cotidianos, es donde planteaban las situaciones que preocupaban a los ciudadanos.

Era el epicentro de la gente sociable y extrovertida, intercambiaban noticias, cotilleos y realizaban un debate cultural.

¡Pronto todo comienza a cambiar, llega el café!

En torno a una taza y el aroma a café, a partir del siglo XVIII, comienzan a convocarse poetas literatos y pensantes. Las musas se hacían presentes con mas intensidad en sus mentes impulsando la creatividad y bajo el estimulo de la cafeína.

Son famosos los encuentros literarios que han dado renombre a los cafés en varios lugares del mundo por quienes acudían a tertulias literarias y artisticas. Ejemplos de solo algunos ,nombraré el Café Gijón de (Madrid) , donde en la actualidad puedes ir y pedirte un café en la misma mesa donde Lorca lo tomaba. El afamado A Brasileira, (Lisboa), donde el cliente más famoso y asiduo del Café en el barrio de Chiado, fue el poeta portugués Fernando Pessoa (1888-1935) frecuentado por J.K. Rowling, donde escribió gran parte de los primeros libros de Harry Potter, el Café Novelty Caffè Grecco (Roma), frecuentado por Goethe, y musicos como Franz Liszt, Wagner y Felix Mendelssohn,el Café Central (Viena),1876, un icono para la élite intelectual, política y literaria, frecuentado por Sigmund Freud, Leon Trotsky, Joseph Stalin . También frecuentado por escritores y artistas como Peter Altenberg, Stefan Zweig, Alfred Polgar y el arquitecto Adolf Loos. Le Procope (París) un emblemático café “siglo XVIII”, frecuentado por Jean-Jacques Rousseau, y Voltaire, un declarado adicto al café, quien declaraba:Claro que el café es un veneno lento; hace cuarenta años que lo bebo”.

En a cada rincón del mundo. En la poesía del café, encontramos la esencia de un sueño que trasciende los límites de lo ordinario.

Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna. 1 de Corintios 6:12