Ser un político no es solo encabezar debates o aparecer en titulares. Ser gobernante, responsable de una comunidad autónoma, significa estar en la primera línea de batalla cuando surgen tragedias, tensiones, retos o cualquier situación que afecte directamente a los ciudadanos. Y en esa primera línea, el liderazgo visible y comprometido marca la diferencia, y eso es precisamente lo que ha demostrado el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno.
Asumir un cargo público no es solo un honor: es un juramento de responsabilidad ante la ley y ante los ciudadanos. Cuando un político jura su cargo, adquiere obligaciones concretas recogidas en la Constitución Española, así como en el Estatuto de Autonomía en el caso de Andalucía, comprometiéndose a velar por el bienestar común, cumplir y hacer cumplir la ley, y actuar siempre con transparencia y eficacia. Esta obligación legal y moral es la que guía cada decisión de Juanma Moreno, quien ha demostrado que gobernar Andalucía no es cuestión de discursos, sino de asumir la responsabilidad que la ley le encomienda en cada circunstancia, en cada desafío.
Durante los últimos años, ha mostrado que liderar Andalucía implica acción, presencia y responsabilidad. No se limita a discursos ni a despachos: ha estado presente ante todo tipo de dificultades y circunstancias, gestionando, coordinando recursos y decisiones, siempre cerca de quienes más lo necesitan. Su ejemplo demuestra que el mejor liderazgo no es el que da órdenes desde arriba, sino el que trabaja al mismo ritmo que su equipo, impulsando la acción conjunta y compartiendo la carga de las dificultades.
Esa capacidad de liderazgo se reflejó de manera sobresaliente durante la pandemia de Covid-19. En su libro Manual de Convivencia. La vía andaluza, página 134, Juanma Moreno escribe: “Inquieto por ello, transmití a mi equipo que debíamos ser más ejemplares, más eficaces y más audaces que nunca. Nos tocó lidiar con un monstruo desconocido y nuestra obligación era transmitir esperanza, confianza y responsabilidad. Eso fue lo que intentamos hacer y al final creo que los andaluces salieron de aquella dura experiencia con la seguridad de que sus gobernantes estuvieron a la altura de las circunstancias.”
Esa seguridad y confianza no fue efímera: ha generado que, frente a cualquier tragedia, temporal, tensión, reto o necesidad en sectores esenciales como el empleo, la vivienda, la sanidad, la educación, la cultura, la seguridad y más, los andaluces fijemos la mirada en Juanma Moreno, confiando en su capacidad para liderar y dar respuestas claras y efectivas.
Cada decisión, cada intervención, refuerza que el liderazgo se mide por hechos concretos, por asumir riesgos, tomar decisiones difíciles y mantener la cercanía y la confianza con la ciudadanía. No se trata de gestos simbólicos: es compromiso, acción y determinación.
Ese objetivo solo es posible desde la cooperación y la colaboración máxima entre todas las administraciones, trabajando sin excusas ni protagonismos, haciendo las cosas lo mejor que se saben y lo mejor que se pueden hacer en cada momento. Andalucía está demostrando que sabe gestionar en los momentos más difíciles, actuando con lealtad institucional, empatía y eficacia, y reaccionando de manera integral ante cualquier emergencia los 365 días del año, las 24 horas del día.
Este liderazgo también se expresa en un mensaje claro y constante a la ciudadanía: máxima prudencia y sentido común para evitar daños innecesarios. Porque gobernar no es solo decidir, también es pedir responsabilidad compartida. Gracias a la colaboración de los ciudadanos, el trabajo conjunto de las instituciones y de los equipos de emergencia se multiplica y salva vidas. No se trata de gestos simbólicos: es compromiso, acción y determinación.
En tiempos donde la política se ha reducido demasiado a titulares, confrontación y espectáculo mediático, su ejemplo resalta: un gobernante que camina junto a su equipo, que comparte preocupaciones, que actúa con firmeza y no esquiva responsabilidades, recordándonos que gobernar es mucho más que palabras.
Y así, cuando Andalucía enfrenta dificultades de todo tipo, él está ahí, encabezando la respuesta y liderando desde la primera línea.


