• Josefa Parra, directora de la Fundación Caballero Bonald en Jerez. -

reportajes

La Fundación Caballero Bonald, el "corazón literario" de Jerez que demuestra que la literatura sí atrae al público

La entidad será galardonada en los III Premios Voces del Sur de lavozdelsur.es por una labor de casi 30 años que desarrollan, lideradas por su directora Josefa Parra y su presidenta Julia Caballero

José Manuel Caballero Bonald es para Jerez lo que Rafael Alberti es para El Puerto. Dos ciudades que no se entienden sin los grandes literatos que nacieron en ellas. “Podría ser una buena analogía. Además eran muy amigos”, dice Josefa Parra gestora cultural, poeta y escritora al frente de la fundación que mantiene vivo el legado del jerezano. Es un año especial para la Fundación Caballero Bonald y para su tierra. Se cumplen 100 años del nacimiento de un escritor que sigue más que presente. Nacido en 1926, el poeta, ensayista y novelista forma parte de la identidad de este municipio que se entrega en su centenario para seguir dándole cariño. 

Presentaciones, recitales, encuentros, actividades educativas, apoyo a la creación, lecturas. Si por algo se caracteriza esta fundación, además de por conservar la obra de este autor de la Generación del 50, es por configurar una agenda cultural que rebosa cada año de voces veteranas y nuevas. Más de 150 propuestas anuales que la consolidan como un espacio referente que continúa navegando desde su sede en el número 17 de la calle Caballeros. La casa natal del escritor que hoy custodia recuerdos, obras y un fondos bibliográfico y documental que sigue sorprendiendo a quienes se acercan al inmueble. Por su incansable labor desde hace casi tres décadas, recibirá el Premio Cultura de los III Premios Voces del Sur 2026 de lavozdelsur.es.

“Para mí es el corazón literario de la ciudad”, dice Josefa Parra desde la sede. Un espacio que no existía cuando ella empezó a trabajar en la fundación allá por el año 1999. No fue hasta diciembre  del 2000 cuando se inauguró oficialmente este lugar que la jerezana conoce como la palma de su mano. Una apertura que fue posible después de que el Ayuntamiento de Jerez adquiriera y remodelara la vivienda. 

  • Cuaderno personal de José Manuel Caballero Bonald.
  •  

Entre estas paredes, Josefa recuerda cómo asomó la cabeza por esta fundación que hoy significa tanto para ella. Necesitaban a alguien que se encargara de redactar las actas de su primer congreso y colaborara en las tareas organizativas. Fernando Domínguez Bellido, gerente por entonces, pensó en esta investigadora y profesora de la UNED que terminaría vinculando buena parte de su trayectoria profesional a la entidad. Concretamente, 27 años de trabajo.

"Empecé a colaborar como freelance", recuerda Josefa, que por aquel entonces desarrollaba su carrera en el ámbito universitario. "Les agradó mi trabajo y le agradó, sobre todo, a Caballero Bonald, que era el que tenía que echar el ojo a las personas que iban a estar en la Fundación cuando tuviéramos sede”, comparte con lavozdelsur.es.

Durante aproximadamente un año y medio continuó colaborando de manera independiente, hasta que llegó su contratación como técnica. Después vinieron nuevas responsabilidades y, desde 2020 ejerce con funciones de directora. El alma mater de la fundación siempre se ha dedicado a la literatura y Caballero Bonald no era ningún extraño para ella. 

Realizó su doctorado en Literatura, especializada en literatura tradicional oral, y compaginó la investigación con la enseñanza de Lengua y Literatura a mayores de 25 años en la UNED. "En lugar de quedarme en la docencia, aposté por la gestión, y aquí me quedé", recuerda.

  • Detalle de una postal que envió Luis Cernuda a Caballero Bonald desde Méjico.
  •  

Durante sus estudios de Filología Española había profundizado en los autores de la Generación del 50 y admiraba especialmente la poesía del escritor jerezano. Incluso había tenido ocasión de saludarlo antes de entrar en la Fundación. Sabía que era de Jerez y que también acudía a Sanlúcar, por lo que había intentado acercarse a él en presentaciones y lecturas. De hecho, conservaba algunos autógrafos.

Un revulsivo para la cultura

Para comprender la trayectoria de esta institución hay que remontarse a 1997, dos años antes de que Josefa Parra comenzara a colaborar con ella. Su creación respondió, según recuerda la directora, al interés de varias personas vinculadas a la cultura municipal por recuperar la relación entre el escritor y su ciudad natal.

"Había cierta lejanía entre el personaje y la ciudad por motivos literarios, por la novela Dos días de septiembre (1961), que levantó muchas ampollas entre la sociedad más rancia del momento", señala.

Una serie de personas relacionadas con la cultura municipal planteó entonces la posibilidad de crear esta fundación y trasladó la propuesta al escritor, que se mostró encantado con la idea. “Él quería mucho a Jerez. Y eso yo creo que Jerez no lo sabe, Caballero Bonald era un enamorado de su ciudad y la llevaba por bandera", asegura la directora.

De los grandes congresos a ser un referente cultural

Pronto, la fundación empezó a abrirse hueco en la vida cultural jerezana llegando a ser uno de sus principales motores. Así, se fraguó un movimiento que pasaba por congresos y seminarios repletos de personalidades del mundo de las letras. 

“Hemos traído a gente muy importante, premios Nobel, hemos tenido premios nacionales, premios Cervantes…", dice Josefa, que considera que la programación contribuyó a romper esa idea de que la cultura no es atractiva. 

"Yo creo que se pensaba que la literatura no movía público. Y la literatura sí que mueve público e interesa", defiende. Josefa comenta que esta entidad abrió camino a otras organizaciones que también se subieron al carro de la promoción de la cultura, desde ateneos y academias hasta asociaciones vecinales. 

"La literatura y la poesía estaban un poco relegadas. Y la Fundación vino a demostrar que a la gente le interesaba también. Todo el mundo venía a esta fundación. Ibas a la Feria del Libro de Madrid, donde están las firmas más importantes, y decías que eras de Jerez y te preguntaban por ella. Eso me lo han contado a mí y lo he visto, las dos cosas", relata.

  • Firma de Carlos Saura en el libro de firmas de la Fundación Caballero Bonald.
  •  

El nombre de la fundación resonaba en España. Julia Caballero Ramis, hija de Caballero Bonald, también recuerda especialmente esos congresos de literatura. “Venía gente de todo el mundo. Fue el momento cumbre de la fundación, se oía por todos lados”, dice la actual presidenta institucional, que asumió este puesto honorífico, en febrero de 2022 tras el fallecimiento de su padre en 2021. Cargo que compagina con su trabajo de maestra en Málaga, donde reside. 

Aunque Julia creció en Madrid, son incontables las veces que se desplazaba al sur. “Nosotros íbamos todos los veranos a Sanlúcar, entonces, he vivido mucho la fundación”, comenta. A ella le encantaría recuperar esos congresos que han venido a su mente. Según explica, “es una espinita que tengo clavada, pero es un poco complicado, porque se necesita más gente, más personal”. Aunque lo compensan el resto de actividades y proyectos que con tanto mimo Josefa sale adelante. “Tiene un poder de convocatoria y es muy resulta”, dice Julia, mostrando su admiración por la gestión de la jerezana. Su vinculación sentimental y familiar le lleva a participar en las decisiones y, a pesar de la distancia,  “en cuanto a defender a mi padre o a su obra, soy la primera, eso está clarísimo”.

Más allá de sus responsabilidades institucionales, Julia mantiene un lazo especial con la literatura de su padre, que leyó siendo más mayor.  "Realmente mi padre nunca ha escrito para niños, ni siquiera los cuentos. Yo sí que leía a mi padre, pero la mayoría de las veces entendía poco. Realmente yo lo descubrí ya en la adolescencia", comenta.

Fue entonces cuando empezó a apreciar de otra manera la obra de Caballero Bonald. Por ejemplo, Ágata ojo de gato (1974), una de las obras más célebres del autor que habla de luchas de poder o la fuerza de la naturaleza. “La había leído, pero nada como la segunda vez que la leí, que ahí fue cuando me enganchó totalmente. Ya tienes más conocimientos”, explica.

En las entrañas del archivo

La sede de la Fundación guarda en su interior un amplio fondo bibliográfico en el que se distinguen auténticas reliquias relacionadas con el literato. Para Josefa, una de sus curiosidades más valiosas es la colección de cartas. Letras que los investigadores siguen releyendo para sus trabajos. “Es una maravilla”, dice Josefa que menciona algunas como las de Pilar Paz o Antonio de Mairena.

“Yo creo que él tenía desde muy joven el pálpito, o la seguridad incluso, de que iba a ser un escritor conocido. Él decía, no sé si lo decía de broma, pero tenía mucha razón, que él no estaba dotado para escribir mal. O sea, que él sabía que escribía bien. Y todo lo guardaba. Yo creo que sabía que llegaría un momento en que la gente querría consultar su archivo”, sostiene la directora.

  • Dibujo original de Caballero Bonald para su libro 'Ágata, ojos de gato'.
  •  

Un tesoro literario que contiene misivas de personalidades de renombre de la literatura, el flamenco, la pintura y la cultura europea y de Hispanoamérica. Como dice Josefa, algunas tienen dibujos y otras, “la confidencia casi infantil de algunos flamencos” que “dan mucha ternura leerlas”. Sus favoritas son las de Julio Mariscal, poeta de Arcos mayor que el escritor.  "Estaba haciendo la mili y le mandaba cartas a su amigo José Manuel, a Pepito le decía, y le contaba que estaba pasándolo mal en la mili. Ahí ves tú la humanidad y cómo él se sinceraba", explica.

Una biblioteca personal con 15.000 libros

Uno de los pilares que sostiene a la Fundación es el Ayuntamiento de Jerez, relevante para una entidad que combina su carácter privado con la implicación de las instituciones públicas. El concejal de Cultura, Francisco Zurita, destaca la colaboración permanente entre ambas entidades, que se traduce en una programación compartida y en la participación de la entidad en numerosas iniciativas municipales a lo largo del año.

"Tenemos una relación muy estrecha", explica el edil que cita su presencia en as Fiestas de la Vendimia, la Navidad o la Feria del Libro, que este año ha estado dedicada al escritor jerezano.

El concejal pone también el acento en el papel de la institución como espacio abierto a la creación literaria y a las nuevas generaciones. "Es una fundación que favorece mucho la llegada de nuevos talentos. Abre sus puertas para poetas y escritores noveles", sostiene. A ello se suma su biblioteca, utilizada por numerosos jerezanos, y una programación que, según destaca, llega a incluir actividades casi diariamente.

  • Josefa Parra delante de una de las dos copias que conservan de 'Propuesta para una Bandera andaluza' con diseños de José Caballero y textos de Caballero Bonald.
  •  

Desde el Ayuntamiento, trabajan para trasladar la biblioteca personal de Caballero Bonald a Jerez. Un total de aproximadamente 15.000 volúmenes que permanecen en Madrid. Una “gran novedad” que según Zurita, se instalará en la tercera planta del Palacio de Villapanés. "Esto es una noticia muy importante, es la que faltaba por traer a Jerez, para que esté en su tierra", comenta el responsable municipal, que también destaca la función de la Fundación en la vida cultural. "Es una ventana abierta a la cultura. Es un foco de libre pensamiento en el que todo el mundo puede, de alguna forma, expresar sus ideas de una forma libre y abierta. Y eso yo creo que es muy importante", afirma.

Sin ella, a Jerez “le faltaría un eslabón dedicado a nuestro premio Cervantes, nuestro premio nacional de literatura”. Para Zurita, la existencia de una institución dedicada a preservar la memoria del escritor es también una forma de reconocer su vínculo con la ciudad. "Es lo menos que se merecía Caballero Bonald. Es una manera de perpetuar su memoria y su legado”, dice.

"Más allá de su talento literario, que lo tenía, como ensayista, como novelista, como dramaturgo, como poeta, sobre todo como poeta, lo que se reivindica en la Fundación es su legado, que creo que es tan importante, o más que su propia obra", manifiesta.

El concejal continúa afirmando que esa huella “está viva gracias a la Fundación para que las generaciones venideras nunca se olviden de este gran talento que nació en nuestra tierra, que la quiso mucho y que lleva el nombre de nuestra tierra por todo el mundo”.

José Manuel Caballero Bonald es para Jerez lo que Rafael Alberti es para El Puerto. Dos ciudades que no se entienden sin los grandes literatos que nacieron en ellas. “Podría ser una buena analogía. Además eran muy amigos”, dice Josefa Parra gestora cultural, poeta y escritora al frente de la fundación que mantiene vivo el legado del jerezano. Es un año especial para la Fundación Caballero Bonald y para su tierra. Se cumplen 100 años del nacimiento de un escritor que sigue más que presente. Nacido en 1926, el poeta, ensayista y novelista forma parte de la identidad de este municipio que se entrega en su centenario para seguir dándole cariño. 

Presentaciones, recitales, encuentros, actividades educativas, apoyo a la creación, lecturas. Si por algo se caracteriza esta fundación, además de por conservar la obra de este autor de la Generación del 50, es por configurar una agenda cultural que rebosa cada año de voces veteranas y nuevas. Más de 150 propuestas anuales que la consolidan como un espacio referente que continúa navegando desde su sede en el número 17 de la calle Caballeros. La casa natal del escritor que hoy custodia recuerdos, obras y un fondos bibliográfico y documental que sigue sorprendiendo a quienes se acercan al inmueble. Por su incansable labor desde hace casi tres décadas, recibirá el Premio Cultura de los III Premios Voces del Sur 2026 de lavozdelsur.es.

“Para mí es el corazón literario de la ciudad”, dice Josefa Parra desde la sede. Un espacio que no existía cuando ella empezó a trabajar en la fundación allá por el año 1999. No fue hasta diciembre  del 2000 cuando se inauguró oficialmente este lugar que la jerezana conoce como la palma de su mano. Una apertura que fue posible después de que el Ayuntamiento de Jerez adquiriera y remodelara la vivienda. 

  • Cuaderno personal de José Manuel Caballero Bonald.
  •  

Entre estas paredes, Josefa recuerda cómo asomó la cabeza por esta fundación que hoy significa tanto para ella. Necesitaban a alguien que se encargara de redactar las actas de su primer congreso y colaborara en las tareas organizativas. Fernando Domínguez Bellido, gerente por entonces, pensó en esta investigadora y profesora de la UNED que terminaría vinculando buena parte de su trayectoria profesional a la entidad. Concretamente, 27 años de trabajo.

"Empecé a colaborar como freelance", recuerda Josefa, que por aquel entonces desarrollaba su carrera en el ámbito universitario. "Les agradó mi trabajo y le agradó, sobre todo, a Caballero Bonald, que era el que tenía que echar el ojo a las personas que iban a estar en la Fundación cuando tuviéramos sede”, comparte con lavozdelsur.es.

Durante aproximadamente un año y medio continuó colaborando de manera independiente, hasta que llegó su contratación como técnica. Después vinieron nuevas responsabilidades y, desde 2020 ejerce con funciones de directora. El alma mater de la fundación siempre se ha dedicado a la literatura y Caballero Bonald no era ningún extraño para ella. 

Realizó su doctorado en Literatura, especializada en literatura tradicional oral, y compaginó la investigación con la enseñanza de Lengua y Literatura a mayores de 25 años en la UNED. "En lugar de quedarme en la docencia, aposté por la gestión, y aquí me quedé", recuerda.

  • Detalle de una postal que envió Luis Cernuda a Caballero Bonald desde Méjico.
  •  

Durante sus estudios de Filología Española había profundizado en los autores de la Generación del 50 y admiraba especialmente la poesía del escritor jerezano. Incluso había tenido ocasión de saludarlo antes de entrar en la Fundación. Sabía que era de Jerez y que también acudía a Sanlúcar, por lo que había intentado acercarse a él en presentaciones y lecturas. De hecho, conservaba algunos autógrafos.

Un revulsivo para la cultura

Para comprender la trayectoria de esta institución hay que remontarse a 1997, dos años antes de que Josefa Parra comenzara a colaborar con ella. Su creación respondió, según recuerda la directora, al interés de varias personas vinculadas a la cultura municipal por recuperar la relación entre el escritor y su ciudad natal.

"Había cierta lejanía entre el personaje y la ciudad por motivos literarios, por la novela Dos días de septiembre (1961), que levantó muchas ampollas entre la sociedad más rancia del momento", señala.

Una serie de personas relacionadas con la cultura municipal planteó entonces la posibilidad de crear esta fundación y trasladó la propuesta al escritor, que se mostró encantado con la idea. “Él quería mucho a Jerez. Y eso yo creo que Jerez no lo sabe, Caballero Bonald era un enamorado de su ciudad y la llevaba por bandera", asegura la directora.

De los grandes congresos a ser un referente cultural

Pronto, la fundación empezó a abrirse hueco en la vida cultural jerezana llegando a ser uno de sus principales motores. Así, se fraguó un movimiento que pasaba por congresos y seminarios repletos de personalidades del mundo de las letras. 

“Hemos traído a gente muy importante, premios Nobel, hemos tenido premios nacionales, premios Cervantes…", dice Josefa, que considera que la programación contribuyó a romper esa idea de que la cultura no es atractiva. 

"Yo creo que se pensaba que la literatura no movía público. Y la literatura sí que mueve público e interesa", defiende. Josefa comenta que esta entidad abrió camino a otras organizaciones que también se subieron al carro de la promoción de la cultura, desde ateneos y academias hasta asociaciones vecinales. 

"La literatura y la poesía estaban un poco relegadas. Y la Fundación vino a demostrar que a la gente le interesaba también. Todo el mundo venía a esta fundación. Ibas a la Feria del Libro de Madrid, donde están las firmas más importantes, y decías que eras de Jerez y te preguntaban por ella. Eso me lo han contado a mí y lo he visto, las dos cosas", relata.

  • Firma de Carlos Saura en el libro de firmas de la Fundación Caballero Bonald.
  •  

El nombre de la fundación resonaba en España. Julia Caballero Ramis, hija de Caballero Bonald, también recuerda especialmente esos congresos de literatura. “Venía gente de todo el mundo. Fue el momento cumbre de la fundación, se oía por todos lados”, dice la actual presidenta institucional, que asumió este puesto honorífico, en febrero de 2022 tras el fallecimiento de su padre en 2021. Cargo que compagina con su trabajo de maestra en Málaga, donde reside. 

Aunque Julia creció en Madrid, son incontables las veces que se desplazaba al sur. “Nosotros íbamos todos los veranos a Sanlúcar, entonces, he vivido mucho la fundación”, comenta. A ella le encantaría recuperar esos congresos que han venido a su mente. Según explica, “es una espinita que tengo clavada, pero es un poco complicado, porque se necesita más gente, más personal”. Aunque lo compensan el resto de actividades y proyectos que con tanto mimo Josefa sale adelante. “Tiene un poder de convocatoria y es muy resulta”, dice Julia, mostrando su admiración por la gestión de la jerezana. Su vinculación sentimental y familiar le lleva a participar en las decisiones y, a pesar de la distancia,  “en cuanto a defender a mi padre o a su obra, soy la primera, eso está clarísimo”.

Más allá de sus responsabilidades institucionales, Julia mantiene un lazo especial con la literatura de su padre, que leyó siendo más mayor.  "Realmente mi padre nunca ha escrito para niños, ni siquiera los cuentos. Yo sí que leía a mi padre, pero la mayoría de las veces entendía poco. Realmente yo lo descubrí ya en la adolescencia", comenta.

Fue entonces cuando empezó a apreciar de otra manera la obra de Caballero Bonald. Por ejemplo, Ágata ojo de gato (1974), una de las obras más célebres del autor que habla de luchas de poder o la fuerza de la naturaleza. “La había leído, pero nada como la segunda vez que la leí, que ahí fue cuando me enganchó totalmente. Ya tienes más conocimientos”, explica.

En las entrañas del archivo

La sede de la Fundación guarda en su interior un amplio fondo bibliográfico en el que se distinguen auténticas reliquias relacionadas con el literato. Para Josefa, una de sus curiosidades más valiosas es la colección de cartas. Letras que los investigadores siguen releyendo para sus trabajos. “Es una maravilla”, dice Josefa que menciona algunas como las de Pilar Paz o Antonio de Mairena.

“Yo creo que él tenía desde muy joven el pálpito, o la seguridad incluso, de que iba a ser un escritor conocido. Él decía, no sé si lo decía de broma, pero tenía mucha razón, que él no estaba dotado para escribir mal. O sea, que él sabía que escribía bien. Y todo lo guardaba. Yo creo que sabía que llegaría un momento en que la gente querría consultar su archivo”, sostiene la directora.

  • Dibujo original de Caballero Bonald para su libro 'Ágata, ojos de gato'.
  •  

Un tesoro literario que contiene misivas de personalidades de renombre de la literatura, el flamenco, la pintura y la cultura europea y de Hispanoamérica. Como dice Josefa, algunas tienen dibujos y otras, “la confidencia casi infantil de algunos flamencos” que “dan mucha ternura leerlas”. Sus favoritas son las de Julio Mariscal, poeta de Arcos mayor que el escritor.  "Estaba haciendo la mili y le mandaba cartas a su amigo José Manuel, a Pepito le decía, y le contaba que estaba pasándolo mal en la mili. Ahí ves tú la humanidad y cómo él se sinceraba", explica.

Una biblioteca personal con 15.000 libros

Uno de los pilares que sostiene a la Fundación es el Ayuntamiento de Jerez, relevante para una entidad que combina su carácter privado con la implicación de las instituciones públicas. El concejal de Cultura, Francisco Zurita, destaca la colaboración permanente entre ambas entidades, que se traduce en una programación compartida y en la participación de la entidad en numerosas iniciativas municipales a lo largo del año.

"Tenemos una relación muy estrecha", explica el edil que cita su presencia en as Fiestas de la Vendimia, la Navidad o la Feria del Libro, que este año ha estado dedicada al escritor jerezano.

El concejal pone también el acento en el papel de la institución como espacio abierto a la creación literaria y a las nuevas generaciones. "Es una fundación que favorece mucho la llegada de nuevos talentos. Abre sus puertas para poetas y escritores noveles", sostiene. A ello se suma su biblioteca, utilizada por numerosos jerezanos, y una programación que, según destaca, llega a incluir actividades casi diariamente.

  • Josefa Parra delante de una de las dos copias que conservan de 'Propuesta para una Bandera andaluza' con diseños de José Caballero y textos de Caballero Bonald.
  •  

Desde el Ayuntamiento, trabajan para trasladar la biblioteca personal de Caballero Bonald a Jerez. Un total de aproximadamente 15.000 volúmenes que permanecen en Madrid. Una “gran novedad” que según Zurita, se instalará en la tercera planta del Palacio de Villapanés. "Esto es una noticia muy importante, es la que faltaba por traer a Jerez, para que esté en su tierra", comenta el responsable municipal, que también destaca la función de la Fundación en la vida cultural. "Es una ventana abierta a la cultura. Es un foco de libre pensamiento en el que todo el mundo puede, de alguna forma, expresar sus ideas de una forma libre y abierta. Y eso yo creo que es muy importante", afirma.

Sin ella, a Jerez “le faltaría un eslabón dedicado a nuestro premio Cervantes, nuestro premio nacional de literatura”. Para Zurita, la existencia de una institución dedicada a preservar la memoria del escritor es también una forma de reconocer su vínculo con la ciudad. "Es lo menos que se merecía Caballero Bonald. Es una manera de perpetuar su memoria y su legado”, dice.

"Más allá de su talento literario, que lo tenía, como ensayista, como novelista, como dramaturgo, como poeta, sobre todo como poeta, lo que se reivindica en la Fundación es su legado, que creo que es tan importante, o más que su propia obra", manifiesta.

El concejal continúa afirmando que esa huella “está viva gracias a la Fundación para que las generaciones venideras nunca se olviden de este gran talento que nació en nuestra tierra, que la quiso mucho y que lleva el nombre de nuestra tierra por todo el mundo”.

Comentarios