Silvia Vega, rescatista: "La Ley de Bienestar Animal es un verdadero disparate"

La propietaria de la conocida tienda de animales y piensos La Selva, pone en esta entrevista el dedo en la llaga sobre el controvertido documento

Silvia Vega, rescatista activa, en su negocio.

Una voz crispada

Silvia Vega (Jerez, 1972) deja claro en esta entrevista que no tiene nada que ver con los animalistas. Es rescatista; rescatista de animales. Y activa. Todo lo activa que puede dar de sí las 24 horas de del día. Por la mañana atiende a su clientela de La Selva, donde lleva prácticamente toda la vida. Pero por la tarde no tiene más remedio que dedicar su tiempo a gestionar la cantidad de abandonos y adopciones que se acumulan día tras día.

Pero no es solo eso. Un animal no se recoge y asunto concluido. Lleva aparejado una serie de requisitos: castración, microchipado, etcétera, que lo complica todo.

Para colmar el vaso, la nueva Ley de Bienestar Animal ha venido a traer, no solo polémica, sino la avalancha de abandonos de animales, tal y como nos explica Silvia en esta charla.

 
Antes de iniciar estar charla hemos hablado un poco de la Ley de Bienestar Animal que ha entrado en vigor a finales de septiembre. No puede mostrarse usted más en desacuerdo. 

Creo que han intentado crear un bienestar al animal y lo que han conseguido es justamente lo contrario. No sé quién ha hecho la Ley, pero está mal hecha. Es un disparate. Ha provocado temor a la ciudadanía, y lo que está haciendo todo el mundo es abandonar animales. Es bestial. Tenemos las perreras llenas, a tope.

¿Por qué la gente no se quiere sacar un seguro? ¿Por qué no quieren hacer el curso?

No, no: por temor, por evitar una posible multa. En vez de hacer lo siguiente: vamos a ayudar, vamos a bonificar las castraciones de gatos, que hay plagas por todas las ciudades; los perros que viven en campos abiertos, vamos a ayudar para las castraciones para evitar el abandono. Porque el epicentro de todos esos abandonos son todos los perros que están en esos campos. Son embarazos indeseados. No el perro que compran en una tienda. Ese no es el abandono. ¿Cómo lo evitamos? Controlando los perros y gatos. Pero se está haciendo todo lo contrario.

"La ley ha creado temor entre la ciudadanía"

Otro de los puntos de esta controvertida ley son las penas por abandono, que pueden ir desde un año a treinta y seis meses si hay resultado de muerte. El abandono se sigue sin penalizar con fuerza.

Lo que ocurre es el que el abandono siempre ha existido: antes y después. Esta ley que ya ha salido, pero no está en marcha porque no tenemos gobierno ni las herramientas para ejecutarla para hacer funcionar esta ley: el abandono es igual que antes. La cosa es concienciar a la ciudadanía de que si puedes tener un perro, bien, pero si no lo puedes tener, ni te lo plantees. Pero lo que no se puede es tener perros en las azoteas, en los patios. 

Silvia Vega, en su negocio, tras la charla. MANU GARCÍA
Es que, además, ¿quién controla eso?

Como no sea el vecino de enfrente, que lo está viendo, es imposible.

Otra paradoja de esta ley: se prohíben los circos con animales, cosa que autonomías y ayuntamientos ya habían prohibido casi todos, pero se excluyen los festejos con toros. Es decir: corridas, encierros, sueltas...

Es que eso es una completa incongruencia. Es que eso sí que es maltrato. Lo que hacen en los pueblos... Eso de ponerle fuego en los cuernos. Eso sí que es un maltrato. Quien diga lo contrario, miente o no tiene corazón. Y en cuanto a los circos en los que se prohíben los animales... Pues depende de qué animales, porque hay circos que tratan fenomenal a los animales. Y hay muchos criados en cautividad, que su vida es esa y están bien cuidados.

¿A quién se le ha encomendado la redacción de esta ley? A especialistas parece que no.

El que ha hecho esta ley no tiene ni idea de animales; no sabe el caos que ha provocado en España. Pero acojonante. Yo te puedo decir que el jueves me han entrado 50 perros. No físicamente, claro. Pero sí uno que da 10, otro que quiere entregar 15. Uno que se ha encontrado uno en la carretera. Estamos hablando de 50 perros ¡en un día!

Pero eso no se puede gestionar.

Yo pertenezco a la protectora La mirada de Gaia, y no tenemos ayuda de nadie. Aquí todo el mundo te da un perrito, uno, otro, otro, otro, diariamente. Pero nadie te dice: "Toma, Silvia, 50 euros para la protectora". Eso nadie. Luego te dicen: "Mándame una fotito del perro que te llevé, a ver cómo está". Lo que te voy a mandar es una foto de la factura de la analítica, de la castración, del chip, del transporte. Toda esta ley ha paralizado un número increíble de compras y de adopciones de perros. Yo por la tarde no abro la tienda, y no es porque no lo necesite, es que me tengo que dedicar exclusivamente a este tipo de cosas. 

¿Cuál es el destino más común de estos animales que se recogen?

Alemania, Francia, Inglaterra: y van castrados, microchipados...

Pero esto tiene poco de negocio.

Todo lo contrario, y me ha provocado ansiedad, que nunca la he padecido. Yo veo un gato en la calle: 100 euros que pierdo. Veo un perro: 200 euros. Pero así, como te lo estoy contando. Y encima la gente dice: "Tú recoges perros porque ganas dinero". ¡Ah! Pues recógelo tú. ¿Para qué me llamas a mí?

"La gente cree que hago negocio recogiendo perros. Siempre digo lo mismo: ¿Si crees que con esto se gana dinero, para qué me llamas? Hazlo tú"

Volviendo a la Ley de Bienestar Animal, ¿cuál sería el punto básico que incluiría para que mejorara?

El punto clave es el que hablamos al principio: el embarazo no deseado de todos los perros de zonas abiertas. ¿De qué hablamos? Lo típico, el que tiene un campo. Se junta con tres machos y cuatro hembras. Perro regalado, perro abandonado: no se te olvide nunca. Yo soy rescatista y ayudo a los animales, luego están los payasos que no ayudan nada. Dicen: "Los perros que se abandonan son los perros de Reyes... ¿Pero tú ves un Bichón Maltés, un perro de agua por ahí? Tú lo que ves son bodegueros puros, cruzados, chuchos, mil leches, podencos. Los galgos...

Terreno pantanoso.

¿Por qué hay tantos galgos? Porque son escapistas. Se van de cacería y como no sea con los dueños no los pueden coger.  Aparte, los cazadores tienen un sambenito con eso. Los cazadores, no: los furtivos. Esos son los malos. Cuando no les sirven los abandonan o acaban con ellos.

La rescatista Silvia Vega, con dos perritos, en 'La Selva', su negocio de animales y piensos en Jerez. MANU GARCÍA
¿Y de los gatos callejeros, qué dice?

Nosotros llevamos tres colonias de gatos, que suponen unos trescientos animales. Les damos agua y pienso de nuestros bolsillos. Los castramos para evitar la ampliación de las colonias. El veterinario nos hace un precio especial, 80 euros, 60, 50...

Pero la ley nueva dice que tienes que microchipar al gato.

¿Perdona? ¿Qué tengo que castrarlo, microchiparlo, pasaporte y vacunas? Y un seguro. A ver. Si tengo que microchiparlo, ¿a nombre de quién? A nombre de la protectora. Tendría que estar a nombre del Ayuntamiento de Jerez o de la ciudad que en que estén, porque son sus calles. 

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