Luisa Reyes, de pescadera al trampolín de 'Maestros de la costura': "En la Feria de Jerez se llevarán mis trajes"

Su tercer puesto en el 'talent show' de TVE le ha permitido dedicarse a su gran pasión desde niña, el diseño, especialmente de moda flamenca

La diseñadora de Jerez, Luisa Reyes, tercera finalista de la primera edición de 'Maestros de la costura'.

"Nunca es tarde para alcanzar tus sueños"

Luisa Reyes (Jerez de la Frontera, 1973) nació en una familia humilde en la que la tradición costurera había pasado de generación en generación. De niña comenzó a dar clases de costura en una tienda de corte y confección de Vallesequillo II y con el tiempo fue elaborando trajes para ella, para sus hermanas y para algunas vecinas. El destino caprichoso guió a Luisa por otro camino muy diferente, acabando en un puesto de pescadera en Hipercor durante muchos años.

Un día, sin saberlo, se apuntó a un concurso que resultó ser el nuevo talent show de La Primera al que accedió sin esperarlo y en el que aguantó hasta casi el final. A partir de ahí su vida cambió radicalmente, pudiéndose dedicar profesionalmente a su gran pasión y dando clases de costura tanto a jóvenes como a mayores a los que pretende enseñar no solo las claves de este oficio, sino también que con tesón y esfuerzo nunca será tarde para alcanzar las metas que uno se ponga.

¿Había tenido algún contacto con la costura antes de salir en televisión?

Sí, desde pequeña. En mi casa cosía mi madre, mi abuela y luego mis hermanas y yo. Con 14 años empecé cuando me apunté a un curso en una tienda de corte y confección de mi barriada, Vallesequillo II. Iba todas las tardes después de clase con mi hermana Macu y me encantaba. Deseaba que llegara la hora de salir del instituto para ir a comer a casa y corriendo para las clases.

¿Le sacaron partido a lo que aprendieron?

Bastante. Mi hermana y yo acabamos confeccionando nuestra propia ropa. Todos los fines de semana estrenábamos modelito para salir de fiesta (risas).

La diseñadora Luisa Reyes, cosiendo un traje de flamenca.  CANDELA NÚÑEZ.
¿Cómo acabó entonces trabajando de pescadera?

Porque en ningún momento cosí como algo profesional. Yo hacía ropa para mí, para mis hermanas y para alguna vecina que de vez en cuando me hacía algún encargo, pero al final necesitaba encontrar un trabajo. Estaba terminando mis estudios y encontré una buena oportunidad en Hipercor. Y ahí me quedé durante varios años.

¿Mientras tanto seguía cosiendo?

Sí. Lo hacía por gusto pero seguía en ello.

¿Cuándo comienza a cambiar su vida?

Al poco de quedarme parada en Hipercor. Mis vecinas empezaron a pedirme que les diera clases de costura. Yo sabía hacer algunas cositas por mi cuenta, pero no sabía si valía como maestra y al final me atreví. Hablé con la presidenta de mi barriada y me dejaron el local de la asociación de vecinos para empezar a impartir las clases.

"Tenía que formarme para enseñar en condiciones y encontré por internet algo de costura"

 
¿Fue bien la experiencia?

Genial. Poco a poco fueron viniendo más y más personas y yo me agobiaba porque no tenía estudios de patronaje. Decidí que tenía que formarme para enseñarles en condiciones y encontré por internet algo de costura. Llamé para informarme y me dijeron que era un concurso, que si me quería apuntar. Y dije que sí.

¿Sabía qué era aquel concurso?

¡Si lo llego a saber no me apunto! Yo pensaba que no me iban a coger y a los dos días me llamaron para que les enviara un vídeo y para hacerme una entrevista. Yo estaba en mi casa de faena con mi moño y mi pijama y mi hermana quería que me pusiera toda arreglada pero me negué. Lo envié así mismo y al día siguiente me avisaron que me habían seleccionado para el casting de Sevilla.

¿Qué tal fue en Sevilla?

Muy bien. Ese día hacía 18 años de casada con mi marido así que aprovechamos y nos fuimos a echar el día (risas). Yo me presenté en el casting con un traje de flamenca confeccionado por mí y cuando llegué y vi a tanta gente, tantos muchachitos jóvenes con sus carreras de diseño, de moda... pero al final me eligieron a mí y me dijeron que tenía que ir a Madrid.

Uno de los trajes que ha confeccionado para esta temporada.  CANDELA NÚÑEZ
El último paso antes de entrar en 'Maestros de la costura'

Yo le dije a mi marido que no quería ir y él se puso como loco porque tenía que aprovechar la oportunidad. Al final fui, hice la prueba y cuando iba de vuelta en el tren me llamaron. "Luisa Reyes, eres concursante de la primera edición de 'Maestros de la costura'", no se me va a olvidar jamás.

¿Cómo afrontó esa catarata de noticias?

Con mucha sorpresa. Yo era una mujer muy normal y muy corriente y que me llamen para un programa de televisión era algo inesperado. De hecho cada vez que hablaba con mi marido le decía "Manolo no te preocupes que dentro de una semana me echarán".

"Me encanta la costura y ahora he descubierto que me encanta enseñar así que estoy muy contenta con mi trabajo"

 
Se hizo larga esa semana, ¿no?

Y tanto. Tercera finalista de 'Maestros de la costura', es que todavía lo pienso y me emociono. Por el puesto que logré me dieron la oportunidad de participar en un curso de patronaje en Barcelona. Gracias al programa conseguí lo que buscaba.

¿Cómo ha sido su vida desde entonces?

Ha cambiado bastante. Después de estar en Barcelona volví a Jerez y como quería formarme más di algún curso en Sevilla. Luego empecé a dar cada vez más clases tanto aquí como en El Puerto. Tengo mis clases de patronaje de vestidos de flamenca, mis cursos intensivos... salvo los lunes tengo clases en distintos puntos y a distintas horas todos los días pero estoy cumpliendo mi sueño, eso es lo importante y lo que me hace feliz. Yo estuve genial en Hipercor con todos mis compañeros, pero por circunstancias de la vida se produjeron estos cambios que han sido brutales. Me encanta la costura y ahora he descubierto que me encanta enseñar así que estoy muy contenta con mi trabajo.

Su hermana Vanesa se presta como modelo.  CANDELA NÚÑEZ.
¿Es laborioso el trabajo de una diseñadora?

Mucho. Mi mente nunca para. Este fin de semana presenté mi última colección en la Real Escuela de Arte Ecuestre y cuando salí de allí sin haber empezado a vender la de ahora ya estaba pensando en cómo haría la del año que viene. Siempre hay que estar atento a las modas, a los colores, a las tendencias... son muchos factores a tener en cuenta.

¿Qué puede adelantar de cara a la Feria del Caballo?

Pues que en la Feria de Jerez se van a llevar mis trajes (risas). Al final las tendencias las marcamos en gran medida los diseñadores y en el caso concreto de la moda flamenca es muy agradecida porque es un traje regional que va evolucionando, al que cada año se le va sumando algo nuevo y que todo lo acepta. Ese cambio constante es muy positivo porque permite que se adapte a todas las modas. En el traje de flamenca se acepta todo. Esta es mi época. Ya llevo un par de meses preparando trajes y moviendo los primeros encargos que me han llegado. Además mi hermana Vanesa me ayuda como modelo y vamos preparándolo todo. En febrero presenté una colección en la Pasarela Flamenca y seguimos haciendo nuestros arreglos para tenerlo todo listo cuando comience la feria.

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