Cádiz ha puesto el broche de oro a su Semana Santa con un luminoso Domingo de Resurrección, marcado por el calor y un espléndido ambiente primaveral que ha acompañado a fieles y visitantes+ desde primeras horas del día. La ciudad ha vivido una jornada radiante, cargada de simbolismo, en la que se celebra el triunfo de la vida sobre la muerte y el renacer de la esperanza.
Tras la eucaristía, el Señor Resucitado ha recorrido las calles de Cádiz en una procesión bañada por la luz del mediodía, arropado por numerosos fieles y curiosos. Un cortejo que ha discurrido en un ambiente festivo, sereno y profundamente simbólico, cerrando con brillantez una semana de intensa devoción y dando paso, con júbilo, a la alegría de la Pascua.
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