Estos son los tratamientos para combatir la alopecia en la nueva Unidad Capilar del HLA Puerta del Sur

El centro hospitalario incorpora la última tecnología para tratar la calvicie que afecta el 70% en hombres y el 30% en mujeres

Uno de los láseres para combatir la alopecia en la nueva Unidad Capilar del HLA Jerez Puerta del Sur.     MANU GARCÍA
Uno de los láseres para combatir la alopecia en la nueva Unidad Capilar del HLA Jerez Puerta del Sur. MANU GARCÍA

El Hospital HLA Jerez Puerta del Sur pone en marcha una Unidad Capilar que incorpora los últimos procedimientos médicos y quirúrgicos y la tecnología más avanzada para ofrecer una atención personalizada y de excelencia para el diagnóstico y tratamiento específico de la caída capilar, las diferentes formas de alopecia y otros problemas de cabello.

Existen más de 100 tipos de alopecia que pueden causar adelgazamiento (clarea) y pérdida de pelo. La alopecia androgénica es la más común y se presenta en más del 50% de los hombres en torno a los 40 años, y aumenta al 80% a partir de los 60. La calvicie no solo afecta a varones, cada vez hay más mujeres que acuden a consulta, sobre todo por pérdida de densidad o caída excesiva. “Los porcentajes son del 70% en hombres y 30% en mujeres” detallan desde el servicio compuesto por los doctores Alejandro Ramírez Sánchez y Manuel Diego López Carmona.

El tratamiento más demandado es el microinjerto en el cuero cabelludo, seguido de microinjertos en barbas y patillas poco pobladas en hombres. Las mujeres suelen acudir para mejorar el aspecto de las cejas o por tener el pelo demasiado fino.

En función del grado, el tipo de alopecia y las expectativas del paciente, el profesional recomienda la terapia que mejor se adapte a cada persona. Frente a los primeros signos de caída del cabello existen métodos de uso tópico para frenarla y fortalecer el pelo; además de otras técnicas como la mesoterapia capilar con medicamentos (minoxidilo, finasteride, dudasteride), vitaminas, minerales y oligoelementos (biotina, vitamina C, B, B5, ácido fólico, zinc, cobre, magnesio, tiamina, retinol…) o el plasma rico en plaquetas (PRP) que logra rehabilitar folículos que están en fase de envejecimiento, permitiendo que vuelvan a producir pelo con mayor calidad y resistencia.

Otro de los procedimientos no invasivos más demandados es la fototerapia o Terapia Pan. “En concreto, el nuevo servicio del HLA Jerez dispone del Kavel Photolaser, un casco multifunción que combina el led con láser de baja intensidad”, explican los profesionales. Paradójicamente, esta aplicación tiene sus inicios en la depilación láser, ya que cuando se aplicaba para dañar el folículo piloso, en algunos casos se obtenía un crecimiento del pelo alrededor del folículo tratado.  Dependiendo del grado de alopecia, se puede combinar las distintas terapias antes citadas con estas sesiones de fototerapia.

Para tratar esta patología, lo más importante es identificar el problema en un estado inicial. También es importante conocer qué tipo de alopecia presenta el paciente para poder tratarlo de la manera más adecuada. La gran mayoría pueden combatirse con el microinjerto capilar, que es el único tratamiento definitivo. 

Existen dos técnicas de trasplante capilar, la F.U.E. (extracción de unidades foliculares) y la F.U.S.S. (cirugía de tira de unidad folicular). Las diferencias entre ambas radican en los métodos de extracción. En el F.U.E., la extirpación se realiza de unidad folicular a unidad folicular, mediante un micromotor con un bisturí circular o punch. En la F.U.S.S., los folículos se sustraen mediante la extirpación de una tira de piel del cuero cabelludo de la zona de la nuca, de la que luego se separan las unidades foliculares mediante un bisturí.

Según los responsables de la nueva unidad del hospital de HLA en Jerez, la más utilizada es la F.U.E. “Las principales ventajas respecto a otras técnicas son que no requiere puntos de sutura, no deja cicatriz, no hay pérdida de sensibilidad, no es dolorosa y la recuperación postoperatoria es más corta y llevadera”.  Además, la apariencia es totalmente natural, ya que, al realizarse con pelo propio, cuando crece, mantiene las características de origen del paciente. A ellos se suma que con esta técnica hay posibilidad de realizar varias cirugías. De hecho, es bastante habitual que pasados unos seis meses o un año de la intervención, se realice una segunda operación si el paciente lo requiere.

“Otro de los aspectos a destacar es que este procedimiento es válido para tratar las zonas en las ha dejado de crecer el pelo por culpa de una cicatriz, un tema que muchos creen que no tiene solución”, destacan los doctores. 

El proceso puede durar entre cuatro y ocho horas, durante las cuales se hacen varios descansos.  Una vez que el paciente ha sido dado de alta, se le realiza seguimiento en los días posteriores y después a los tres, seis y doce meses. El resultado final se verá transcurrido un año, aunque a los seis meses ya será bastante visible. Los profesionales siempre advierten que durante los dos o tres primeros meses el pelo injertado suele caerse, dejando paso al crecimiento del nuevo. Este periodo es el más delicado. Después, podrá observarse el crecimiento del cabello trasplantado a un ritmo de un centímetro por mes.

Desde la nueva Unidad Capilar de HLA Jerez destacan que “es muy importante trabajar en centros reconocidos, con profesionales médicos y con equipos y técnicas de última generación, ya que realizar los procedimientos en un entorno hospitalario ofrece una seguridad y tranquilidad extra en todo el proceso”.

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