Muchos aficionados aseguraron quedarse "huérfanos" cuando Morante de la Puebla decidió cortarse él mismo la coleta el pasado 12 de octubre en Madrid, al conseguir su segunda Puerta Grande en la Monumental de las Ventas. A pesar de que no llegó a confirmar que fuera una retirada definitiva, muchos daban por hecho que, al menos durante este 2026, el cigarrero no pisaría ningún ruedo. Sin embargo, no ha sido así.
El torero reaparecerá el próximo 5 de abril en la plaza de Sevilla, en la fecha del Domingo de Resurrección, apenas seis meses después de aquel gesto que dio la vuelta al mundo. La noticia, avanzada por El Mundo, confirma la presencia del maestro en uno de los carteles más esperados del abono maestrante, generando gran expectación entre aficionados y profesionales del mundo taurino.
De cortarse la coleta a cinco corridas firmadas
Según la información de El Mundo, Morante, que se había retirado temporalmente en octubre, vuelve a los ruedos motivado por su pasión por el toreo. También el Clarín, de Radio Nacional Española, aseguró que quería "intentar volver a torear". Su regreso se producirá en el abono de Resurrección, acompañado de otras fechas destacadas como el Corpus Christi -que recupera el nuevo empresario de la plaza, José María Garzón- y San Miguel, sumando cinco tardes en total.
La participación de toreros como Roca Rey y David de Miranda también había sido cerrada por el empresario José María Garzón, quien debutará este año como responsable de la Maestranza. El maestro se reunió con Garzón en Marinha Grande, Portugal, en diciembre, y tras la festividad de Reyes en La Puebla del Río, momento en el que Garzón compartió en redes sociales una foto con Morante titulada "Soñando".
El anuncio oficial de los carteles está previsto para el 9 de febrero en Cartuja Center, cerrando así semanas de expectación y filtraciones sobre el regreso del torero.
Cinco actuaciones y el regreso esperado
El plan de Morante contempla no solo su aparición en Resurrección, sino también en otras tardes de la feria, donde su presencia se ajustará a un ritmo selectivo y especial, posiblemente compartiendo cartel con David de Miranda en alguna de ellas. El torero vuelve a la plaza sin haber dejado de torear por completo, cumpliendo con la costumbre de toda su carrera: tras cada despedida temporal, nunca ha pasado más de una temporada sin estar en activo desde su alternativa en 1997.
A lo largo de su trayectoria, Morante ha anunciado varias despedidas, siempre con un regreso asegurado. La primera se produjo en 2004, cuando viajó a Miami para tratar un trastorno disociativo y una depresión profunda. En 2007, tras matar seis toros en solitario en la Corrida de la Beneficencia de Madrid, abandonó temporalmente el toreo y donó sus honorarios a una orden religiosa. La tercera vez que se despidió fue en 2017, tras un mano a mano con Juli en El Puerto de Santa María, criticando el sistema taurino y los criterios de selección de los toros. De esta última, además, reapareció en Jerez de la Frontera en mayo del siguiente año.
Nunca más de un año sin torear
A pesar de estas interrupciones, Morante nunca ha dejado pasar un año completo sin torear, y siempre ha regresado al año siguiente, demostrando que su vínculo con la plaza y el público es indisoluble. Sobre su adiós, el torero declaró: "No es una retirada, es un descanso", y precisó respecto a su coleta: "Me la he quitado, no me la he cortado".
Su vuelta a Sevilla, con Resurrección como escenario, marca un nuevo capítulo en una carrera que ha combinado arte, pausa y temple constante, consolidando su estatus como uno de los toreros más emblemáticos del panorama actual.
