Sevilla ha activado este martes una de las medidas de protección más excepcionales de su sistema hidráulico al proceder al cierre de las compuertas del Muro de Defensa de Triana por el riesgo de desbordamiento del río Guadalquivir, una decisión que solo se ha adoptado en dos ocasiones en la historia. El Ayuntamiento ha ejecutado este protocolo preventivo ante el incremento sostenido del nivel del cauce tras las intensas lluvias asociadas a la borrasca Leonardo, que mantiene a la capital en situación de alerta.
El Guadalquivir obliga a activar un protocolo histórico
Desde Emergencias Sevilla se ha explicado que el cierre responde a un escenario de riesgo real. “Se trata de una medida preventiva de anticipación a cualquier riesgo de inundación ante una eventual crecida del Guadalquivir”, tras activarse el procedimiento de seguridad del Muro de Defensa a primera hora de la mañana, tras el aumento del nivel del río de forma considerable durante la madrugada.
Esta actuación solo tiene un precedente reciente, ya que se aplicó por última vez en marzo de 2025 durante el paso de la borrasca Lawrence. Las compuertas forman parte de una infraestructura construida junto al Parque Vega de Triana, diseñada específicamente para evitar que una posible crecida del río atraviese el Charco de la Pava y alcance zonas residenciales del barrio de Triana.
Viento extremo y alarma en la Giralda
Por otro lado, Sevilla ha vivido también un episodio de fuerte impacto patrimonial debido a las rachas de viento, que han provocado el desprendimiento de uno de los elementos ornamentales de la Giralda. En concreto, ha caído una de las cuatro jarras de azucenas, cuya colocación data de 1751, que coronan las esquinas de la terraza superior del campanario, situada en el lado sureste, junto a la Puerta de Palos y la Plaza Virgen de los Reyes.
El Cabildo de la Catedral ha confirmado que no se han producido daños personales, aunque el objeto, de grandes dimensiones y peso, se precipitó directamente al suelo, lo que pudo haber provocado una tragedia de haber impactado con alguien. En un vídeo difundido en redes sociales y dispositivos móviles, un testigo describía la escena con evidente alarma: “Se ha caído como si fuera la campana de arriba. Está el de la derecha y el de la izquierda, no. Esto le coge a alguien y lo mata. Esto es de hierro. Madre mía. Si se cae de día, lleno de guiris esto, no veas”, comentaba antes de añadir: “Y el Giraldillo se está moviendo, yo me voy de aquí”.
