El Pleno del Ayuntamiento de Sevilla ha aprobado este jueves una propuesta presentada por Vox para regular el acceso a dependencias municipales en casos de ocultación integral del rostro, una medida que incluye el uso de prendas como el burka o el niqab. La iniciativa ha salido adelante con los votos favorables del Partido Popular y Vox, mientras que PSOE y Con Podemos-IU han votado en contra.
El documento ya había sido debatido previamente en la Comisión de Control y Fiscalización del Ayuntamiento. Durante esa sesión, el portavoz del grupo popular, Juan Bueno, expresó su respaldo a la propuesta, aunque introdujo reservas sobre su viabilidad legal. "Es conveniente pedir un informe jurídico sobre si se puede hacer" dentro de las competencias municipales, señaló.
Bueno añadió además que, desde el equipo de gobierno, existiría disposición para aplicar la medida, si bien subrayó las dudas existentes en torno a su encaje normativo. "Como gobierno estaríamos dispuestos a hacerlo. El problema es que creemos que sin ese amparo de esa ley creemos que no se puede hacer", afirmó.
Tras la aprobación en el Pleno, el concejal de Vox Gonzalo García-Polavieja defendió la legalidad de la propuesta, apoyándose en la ley de Seguridad Ciudadana 4/2015. Según explicó, esta norma contempla que "es una infracción grave ir totalmente cubierto, excepto por razones de seguridad, salud o necesidad", lo que, a su juicio, coincide con el planteamiento recogido en la iniciativa.
El rechazo de la izquierda
Desde la oposición, la medida ha sido rechazada en bloque, al considerarla basada en un "problema irreal". La concejal socialista Sonia Gaya criticó el enfoque de la propuesta y afirmó que "están en contra del burka, pero no desde la prohibición y desde la autoexclusión de las mujeres". Además, acusó a Vox de promover "la islamofobia y el racismo" y al PP de respaldarlo con su voto.
En la misma línea, el concejal de Con Podemos-IU Ismael Sánchez calificó la iniciativa como "una propuesta claramente discriminatoria que señala a las mujeres y lo hace encima bajo el paraguas de una falsa neutralidad". También sostuvo que el texto "no tiene marco legal" y concluyó: "No queremos que nadie imponga o decida cómo tienen que vestir las mujeres, pero tampoco vamos a apoyar una moción inútil, injusta y basada en el odio". La propuesta define la "ocultación integral del rostro" como aquella producida por prendas que impidan la identificación facial, incluyendo de forma enunciativa el niqab, el burka u otras similares, y subraya que la regulación se aplicaría a cualquier prenda que genere ese efecto, con independencia de su origen o significado.
