La Policía Nacional detiene a siete personas presuntamente implicadas en el violento tiroteo que tuvo lugar en el barrio de las Tres Mil Viviendas en octubre de 2024. La operación, bautizada como Beritus, pone fin a más de un año de intensas investigaciones marcadas por la gravedad de unos hechos que sembraron el pánico entre los vecinos.
El episodio dejó escenas de auténtico terror. “Esto ya no es normal. La que se está liando”, relataba un vecino mientras grababa los disparos desde su vivienda. “Hablaban que se escuchaban muchos disparos como de metralletas”, añadía, describiendo un estruendo propio de conflictos bélicos que sacudió la barriada de Murillo, conocida como los Verdes.
Todo comenzó tras una avalancha de llamadas a la Sala 091 alertando de numerosas detonaciones en la zona. Cuando cesaron los disparos, los agentes desplegados comprobaron la magnitud del suceso: en el lugar se hallaron abundantes vestigios balísticos procedentes de distintos tipos de armas de fuego. Ante la gravedad, se activó el protocolo correspondiente y se realizaron batidas para localizar posibles heridos.
En una primera inspección, los agentes accedieron a un inmueble donde se apreciaban impactos de proyectil en las ventanas traseras. En su interior encontraron pistolas y revólveres de gas comprimido, fundas de escopeta sin armas y una cantidad importante de munición de distintos calibres. Aunque en un primer momento se pensó en un enfrentamiento entre clanes rivales, los investigadores concluyen que se trató más bien de una demostración de fuerza entre grupos delincuenciales.
Un operativo con más de 100 agentes
Las pesquisas se prolongaron durante año y medio hasta lograr identificar a los presuntos autores. Ante la posibilidad de que estuvieran armados, el pasado mes de febrero se desplegó un amplio operativo con más de 100 agentes, que llevó a cabo nueve registros simultáneos en las Tres Mil Viviendas y en San Juan de Aznalfarache. En un primer momento se detuvo a tres personas, y en días posteriores se completaron las detenciones hasta alcanzar los siete arrestados.
El dispositivo permitió además la incautación de varias armas de fuego y el desmantelamiento de dos plantaciones de marihuana “indoor”, con más de 300 plantas intervenidas. Los detenidos ya han sido puestos a disposición judicial por delitos de tráfico de drogas y amenazas graves con arma de fuego.
