Hay algo que los veteranos de las ferias de Andalucía saben de sobra y que nadie cuenta en las guías de viaje: el rebujito tiene consecuencias. El doctor Carmona, médico sevillano y creador de contenido en TikTok, ha explicado en un vídeo reciente por qué esa mezcla de vino fino o manzanilla con refresco de lima-limón se convierte en una auténtica bomba para el aparato digestivo.
La explicación tiene nombre propio. Carmona la ha bautizado como "deep fear" o diarrea post feria inducida por rebujito, un término que él mismo reconoce haberse inventado, pero que tiene una base médica real. La combinación de alcohol, azúcares y gas que contiene la bebida desencadena hasta cuatro mecanismos distintos que el intestino no agradece en absoluto.
El primero es el efecto osmótico. Según el médico, la concentración de azúcar y alcohol en el intestino es tan elevada que el organismo colapsa y decide no absorber nada, acelerando la evacuación. El segundo tiene que ver con el alcohol en sí, que irrita la mucosa intestinal y acelera el tránsito digestivo, haciendo que lo ingerido pase al sistema sin apenas procesarse.
La combinación que el hígado odia
El tercer factor entra en juego cuando el rebujito se acompaña de comida. Carmona señala que mezclar grasas, alcohol y azúcar, como ocurre con un serranito regado con rebujito, es precisamente la combinación que peor tolera el hígado. Si no se procesa correctamente, las grasas mal digeridas llegan al colon y las molestias se hacen notar tanto por arriba como por abajo.
@sdesiensia lo que nadie te cuenta de la Feria de Sevilla 💃🏽
♬ sonido original - Dr. Carmona, supongo
El cuarto elemento es el hielo. El médico advierte de que el hielo "de dudosa procedencia, los vasos que pasan de mano en mano y la limpieza irregular de algunos puestos" pueden convertirse en fuente de bacterias y virus como el norovirus, añadiendo un riesgo extra a la ecuación que muchos feriantes no tienen en cuenta.
Qué hacer al día siguiente
Los consejos del doctor Carmona para recuperarse son tan sencillos como eficaces: hidratarse con agua y suero oral y evitar los fritos y el café durante un par de días para dar al intestino el descanso que necesita tras la sobredosis festiva. Intentar compensar con más rebujito, advierte, solo añade más presión a un sistema digestivo que ya ha llegado a su límite.
El fenómeno no distingue ferias ni provincias. Da igual que se baile por sevillanas en el Real de la Feria de Sevilla o que se luzca el traje de flamenca en el paseo de caballos de Jerez: las consecuencias del rebujito al día siguiente siguen siendo las mismas para el organismo, y la ciencia, por una vez, le da la razón al feriante escarmentado.
