Sumisión química en un burdel: prostitutas en Sevilla servían cubatas con drogas para estafar a clientes

Condenadas tres prostitutas de una casa de citas de Sevilla por estafa continuada a clientes

Sumisión química en un burdel: prostitutas en Sevilla servían cubatas con drogas para estafar a clientes.
Sumisión química en un burdel: prostitutas en Sevilla servían cubatas con drogas para estafar a clientes. ANA MARCOS / EFE
21 de enero de 2026 a las 18:14h

La Sección Primera de la Audiencia de Sevilla ha condenado este miércoles 21 de enero a seis meses de prisión a tres trabajadoras de una sala de la capital andaluza por un delito continuado de estafa, al realizar cargos no autorizados en tarjetas bancarias de clientes que se encontraban en un estado de semiinconsciencia.

Según la resolución, en el local “se ejercía la prostitución por un número indeterminado y rotatorio de mujeres” y los clientes habrían ingerido sustancias indeterminadas suministradas en sus bebidas antes de los hechos. Las procesadas obtenían el PIN de las tarjetas a través de pagos previos realizados voluntariamente por los perjudicados.

Absolución de los delitos de droga y robo con violencia

Las tres mujeres han quedado absueltas de los delitos de tráfico de drogas, delito contra la salud pública y robo con violencia, incluido inicialmente en el escrito de la Fiscalía. Durante la vista oral, el Ministerio Público indicó que “no consta quién fue el responsable de administrar presuntamente sustancias indeterminadas a los afectados” ni que dichas sustancias estuviesen destinadas al tráfico ilícito.

Tras la negociación entre las partes, las acusadas mostraron conformidad con la pena. La rebaja contempla la atenuante cualificada de dilaciones indebidas, debido al retraso en la celebración del procedimiento, ajeno a las investigadas.

Indemnizaciones y hechos investigados

El tribunal ha fijado indemnizaciones que podrán superar los 7.000 euros en concepto de responsabilidad civil, cuantía que las condenadas se han comprometido a asumir.

Según las conclusiones provisionales de la Fiscalía, los hechos habrían ocurrido en 2012 y 2013, siguiendo un patrón similar: una vez en posesión de las tarjetas y tras encontrarse los clientes en estado de semiinconsciencia, las acusadas realizaban cargos en distintas cantidades que oscilaban entre los 1.000 y los 7.000 euros, sin el consentimiento previo de los afectados.

Días después, los perjudicados detectaron cargos no autorizados en sus cuentas. Algunos fueron localizados por familiares en estado de desorientación y, según el escrito, uno de ellos presentó restos de alprazolam, ibuprofeno, cocaína y MDMA en un análisis realizado al día siguiente.

Sobre el autor

Captura de pantalla 2025 03 19 a las 16.46.57

F. Jiménez

Ver biografía

Lo más leído