El PP logra aprobar el presupuesto de Sevilla con el apoyo de Vox y bronca incluida por el desalojo de trabajadores municipales

Las interrupciones durante la sesión estuvieron motivadas, principalmente, por el anuncio del equipo de gobierno de externalizar el servicio de limpieza

Cristina Peláez junto a José Luis Sanz.
29 de enero de 2026 a las 16:06h

El Pleno del Ayuntamiento de Sevilla ha aprobado de forma definitiva en sesión extraordinaria los presupuestos municipales para 2026, que incluyen el Presupuesto General de la Corporación, el de los organismos públicos, los estados previsionales de las sociedades mercantiles íntegramente participadas por la entidad local y el presupuesto consolidado. Las cuentas salieron adelante únicamente con el apoyo de Vox al Gobierno local, en un contexto de fuerte tensión marcado por protestas de trabajadores municipales que obligaron al presidente del Pleno, Manuel Alés, a ordenar el desalojo completo del público y de los invitados presentes en el Salón Colón.

Las interrupciones durante la sesión estuvieron motivadas, principalmente, por el anuncio del equipo de gobierno de externalizar el servicio de limpieza, especialmente en los centros educativos. A ello se sumaron los reproches cruzados entre los dos bloques políticos del Consistorio: PSOE y Podemos-IU, por un lado, y PP y Vox, por otro, con las políticas sociales y los denominados “chiringuitos ideológicos” como ejes centrales del enfrentamiento dialéctico.

La respuesta de la izquierda

El desalojo fue duramente criticado por el concejal de Izquierda Unida Ismael Sánchez, quien reprochó al presidente del Pleno su decisión y la calificó de intento de “convertir esto en un cortijo”, recordando que, a su juicio, situaciones similares no se producían en anteriores mandatos. La intervención se enmarcó en un clima de crispación que dominó buena parte del debate presupuestario.

Desde el Grupo Municipal Socialista, su portavoz Antonio Muñoz se refirió a la situación como “excepcional” y aseguró que este tipo de episodios se han repetido desde la llegada de José Luis Sanz a la Alcaldía. Muñoz cuestionó al regidor por los acuerdos con Vox y expresó su preocupación por el tono que, a su entender, ha adoptado el debate político en el salón de plenos.

El dirigente socialista lamentó el “clima de tensión y confrontación” que, según dijo, se ha instalado en la institución municipal y reclamó al alcalde que reflexione sobre el deterioro del diálogo democrático. También recordó que, desde el inicio del mandato del Partido Popular, colectivos vecinales, sindicatos y plataformas ciudadanas han sido desalojados en varias ocasiones, lo que atribuyó a los pactos con la formación de extrema derecha.

Muñoz calificó como un hecho “insólito y sin precedentes en la democracia reciente” de la ciudad el desalojo de todo el público por orden de la Presidencia del Pleno y advirtió de lo que considera una incapacidad del Gobierno municipal para gestionar la discrepancia. En el mismo sentido, reiteró el compromiso de su grupo con un Ayuntamiento abierto y participativo e instó al Ejecutivo local a rectificar su actitud para evitar, según afirmó, un mayor deterioro institucional.

En relación con el rechazo de las cuentas por parte del PSOE, la concejala Sonia Gaya argumentó su oposición en los recortes en políticas sociales y en la creación de determinadas oficinas impulsadas por el Gobierno local, a las que se refirió irónicamente como “chiringuitos ideológicos”. A su juicio, ese tipo de iniciativas no deberían figurar entre las prioridades presupuestarias para la ciudadanía sevillana.

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Emilio Cabrera

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