Deberá pagar casi 1.400 euros por agredir en plena calle a una empresaria de Sevilla: años de acoso por redes sociales

La condenada amenazó a su víctima con "rajarle el cuello" y llamar a personas para que le dieran "su merecido" antes de golpearla en la calle

Una imagen del Palacio de Justicia de Sevilla.
12 de marzo de 2026 a las 18:46h

La titular del juzgado de instrucción número 17 de Sevilla ha condenado a una mujer a abonar casi 1.400 euros entre multas e indemnizaciones a una empresaria a la que agredió físicamente en plena calle, después de una prolongada campaña de acoso que incluía mensajes amenazantes, reseñas falsas y perfiles fraudulentos en redes sociales. La sentencia incluye además una orden de alejamiento de 500 metros respecto a la víctima, su domicilio, su lugar de trabajo y los lugares que frecuenta, así como la prohibición de comunicarse con ella por cualquier vía durante seis meses. El caso ha sido llevado por la abogada Elisabeth Guerrero, del bufete Boutique Legal, que ha representado a la empresaria a lo largo de todo el proceso.

Según ha informado la letrada, su clienta, que regenta un centro de estética en la provincia sevillana, lleva tiempo sufriendo una campaña de acoso sistemático por parte de la ahora condenada. Durante ese periodo, la agresora publicó de forma reiterada comentarios y reseñas falsas en Facebook e Instagram, creó perfiles falsos y llegó incluso a contactar directamente con clientes del negocio para perjudicar su actividad, llegando a declarar que no pararía hasta conseguir que el centro cerrara. Todo ello ha provocado a la víctima daños psicológicos acreditados médicamente y pérdidas económicas en su actividad profesional.

La sentencia considera probado que el 2 de julio de 2024, sobre las 14.23 horas, la empresaria se encontró con su acosadora, quien se dirigió a ella siguiéndola y le espetó: "por fin te he encontrado, a ver si ahora eres tan chulita sin tu novio". A continuación, la amenazó con frases de extrema gravedad: "venga, sal, no tienes escapatoria, voy a llamar a los de las 3.000 para que te den tu merecido, tú no sabes con quién estás tratando, te vamos a rajar el cuello, así que no te escondas que sabemos dónde vives y trabajas, que te vamos a encontrar lo mismo que yo te he encontrado".

La agresión física: una bofetada, arañazos y el teléfono por los suelos

Tras las amenazas, la condenada se abalanzó sobre la empresaria, le propinó una bofetada y le arañó el antebrazo, lo que provocó que se le cayese el teléfono móvil con el que en ese momento estaba realizando una videollamada a su pareja. Tras recoger el dispositivo, la víctima se trasladó a un hospital, donde el parte de lesiones recogió que había sufrido erosiones en el área cervical y el antebrazo, una contusión auricular y ansiedad. Las lesiones precisaron de una única asistencia facultativa y la víctima tardó dos días en sanar, sin que quedara impedida para el ejercicio de sus actividades habituales.

Durante el juicio, la empresaria relató el profundo impacto psicológico que el acoso ha tenido en su vida cotidiana. Declaró que "le da pánico encontrársela" porque la condenada le escribe por redes sociales indicándole los lugares donde ha estado, que tenía miedo por sus hijos, que había desarrollado ansiedad y que había perdido 15 kilos a consecuencia de la situación. Asimismo, sostuvo que llevaba ocho años siendo objeto de injurias y amenazas de muerte por parte de la acusada, y aportó un acta notarial de hace cinco años en la que recogía todas las difamaciones sufridas hasta ese momento.

La condena: multa, indemnización y prohibición de acercamiento durante seis meses

La jueza ha condenado a la agresora como autora penalmente responsable de un delito leve de lesiones, imponiéndole una pena de dos meses de multa con una cuota diaria de ocho euros, con responsabilidad personal subsidiaria de un día de privación de libertad por cada dos cuotas diarias no satisfechas en caso de impago, además de abonar la mitad de las costas procesales. En concepto de indemnización, deberá abonar 80 euros por las lesiones físicas y 800 euros por los daños morales causados a la víctima.

El caso, sin embargo, no concluye aquí. Al margen de esta sentencia, la empresaria ha presentado una denuncia específica por acoso en redes sociales que en estos momentos se encuentra en fase de instrucción, con la condenada como investigada. La abogada Elisabeth Guerrero, del bufete Boutique Legal, continúa representando a su clienta en este nuevo procedimiento, que podría traducirse en una segunda condena para la acosadora por una conducta que, según los hechos probados, se ha extendido durante años a través de las plataformas digitales.

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P. S. M.

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